Denuncian privilegios para el feminicida de Abigail Quintana y falencias en trabajo de la Fiscalía

Familiares de Abigail Geraldine Quintana Vega, la joven de 18 años asesinada el 7 de junio por su expareja de 16 años, con 22 puñaladas y golpes de piedra en el cráneo, denunciaron la retardación de justicia en la investigación del caso, además de cuestionar que pese a la violencia del crimen el asesino continua recluido en un centro de mínima seguridad.

“Hace más de dos semanas estamos peregrinando por una audiencia con el fiscal departamental, William Alave, y nos dicen que recién en septiembre podrán atendernos. Y no puede ser que pese a la crueldad con la que mataron a Abigail, el asesino sigue gozando de privilegios en un centro de mínima seguridad y la investigación no avanza”, fue el reclamo de la tía de Abigail, Estela Quintana, quien junto a familiares y amigos de la joven protestaron hoy con pancartas en puertas de la Fiscalía de La Paz.

Señaló que existen varias observaciones al trabajo de la Fiscalía y a la imputación que se emitió en contra del menor, entre las falencias remarcó que hasta la fecha no se ha realizado la inspección técnica ocular y que el investigador policial no ha adjuntado a las pruebas el informe de la autopsia.

“¿Qué van a hacer? ¿Lo van a dejar libre para que nuestras niñas estén expuestas a este asesino? Queremos que se amplíe la imputación, la que se presentó fue muy deficiente, no tenía el informe forense. Exigimos justicia”, pidió Quintana

Por su lado, la abogada de la familia de la víctima, Paola Barriga, afirmó que sólo después de la protesta que los familiares protagonizaron en puertas de la Fiscalía, se les informó que serían atendidos mañana, para hacer conocer todas sus observaciones.

El crimen ocurrió el fin 7 de junio en la zona Sur de La Paz. La víctima conoció a su asesino en el colegio. El autor del feminicidio fue enviado con detención preventiva a un centro de rehabilitación de jóvenes infractores, ubicado en el centro de la ciudad. La familia pide que sea trasladado a otro penal, para evitar su fuga.

pagina Siete.

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