Demolición: vecinos rescatan desde puertas hasta techos

Con combos, martillos mecánicos y amoladores, obreros de la Alcaldía de La Paz derrumban -de forma manual- tres viviendas de la zona Inmaculada Concepción, que se encuentra en la parte alta del deslizamiento de San Jorge – Kantutani. De otras dos casas, que seguirán la misma suerte, los propietarios rescatan desde marcos de puertas, techos y todo lo que puedan reutilizar.

Los obreros municipales, vestidos con overoles, botas y cascos, realizan la demolición de las viviendas de forma manual por razones de seguridad. Primero echan abajo los muros y luego perforan las lozas hasta dejar un esqueleto. Al final deberán hacer caer los pilares que sostenían la vivienda.

“En este momento no se puede ingresar con la maquinaria porque es muy peligroso”, dijo uno de los técnicos, quien supervisa los trabajos. Su declaración es correcta. Todas las vías de acceso a la zona Inmaculada Concepción se vinieron abajo en el deslizamiento que se produjo el pasado 30 de abril. En total, 68 inmuebles colapsaron.

Mientras estos trabajos se desarrollan, los propietarios de las viviendas que están en la avenida Libertad, al borde del desastre, rescatan todo lo que pueden. De la casa naranja, cuyos cimientos de la parte posterior quedaron al aire, los dueños sacaron el techo de policarbonato del mismo color que su fachada. Además, planean recuperar las ventanas y las puertas, entre otros materiales.

Metros arriba, de otro inmueble de tres pisos, los propietarios sacan el tinglado de metal y los techos de calamina. Luego irán bajando piso por piso para evacuar los juegos de baño, los térmicos de las conexiones eléctricas y los cables de energía.

Una vez que sean demolidos los 22 inmuebles, la maquinaria edil ingresará desde la parte baja para retirar el peso y estabilizar el sector. Los propietarios de 26 predios esperan la conclusión de este trabajo para que la Alcaldía les confirme si sus construcciones deben ser o no demolidas.

En cambio, otros 53 predios aún esperan retornar a sus viviendas, pero en muchos casos no tienen servicios básicos. Los que se encuentran en la avenida Libertad, cerca a las oficinas de Emaverde, ya volvieron a sus domicilios. Lo propio sucedió con los inmuebles que se encuentran en el ingreso por la calle 8 de Diciembre, colindante con el campamento de la cancha Fígaro.

Pero la mayoría de los vecinos que vivían en la parte alta de la zona Inmaculada Concepción, no retornó a sus inmuebles porque no se instaló un nuevo sistema de alcantarillado.

El subalcalde de Cotahuma, José Quiroga, dijo ayer que los servicios serán habilitados hasta el fin de semana. “Se están agilizando los trabajos de reconducción del alcantarillado sanitario porque las aguas no pueden ser evacuadas al sector del deslizamiento. Deben ser conducidas a otra área”, afirmó.

Pagina Siete.