Construcciones afectadas por fallas geológicas

Sucre (Correo del Sur digital).- Amenazas de tipo geológico, movimiento de tierras de obras públicas y los socavamientos generados por las lluvias amenazan a varias construcciones en al menos una docena de zonas vulnerables de Sucre. El megadeslizamiento ocurrido el martes pasado en La Paz obliga a poner las barbas en remojo, tanto a vecinos como a autoridades locales.

Tras las lluvias de los primeros meses del año, la Alcaldía logró identificar cinco zonas vulnerables a deslizamientos que ponen en riesgo a más de 20 construcciones.

De acuerdo con reportes y denuncias de sus lectores, Correo del Sur identificó otras cinco zonas vulnerables en la ciudad, en tanto que otras dos –Valle Hermoso y Tintamayu– evidencian rajaduras en viviendas contiguas a dos proyectos municipales que encaran tareas de movimiento de tierras.

ALTO DELICIAS

Según el trabajo de relevamiento municipal, tres casas ubicadas en la calle Joaquín Gantier, del barrio Alto Delicias, se encuentran en riesgo de deslizamiento masivo por socavación de la plataforma y deslizamiento progresivo del talud. El deterioro es gradual y se incrementa con las lluvias.

Según la Dirección de Gestión de Riesgos de la Alcaldía, la obstrucción y el congestionamiento de la calle activan una amenaza geológica que podría producir “un deslizamiento a gran escala que afectaría a las viviendas, servicios básicos, vías y la integridad física de las personas”. En este caso, recomienda la pronta ejecución de obras de contención, complementarias y de reposición del pavimento rígido.

PENDIENTE EN EL BARRIO EDÉN

En el barrio Edén, cinco viviendas fueron construidas en un terreno arcilloso con una pendiente que ocasiona la caída de agua pluvial con mayor velocidad hacia las construcciones.

El lugar no cuenta con los servicios básicos de alcantarillado o drenaje pluvial, lo cual ya ocasionó una pérdida de plataforma y fisuras en los muros de las edificaciones. Gestión de Riesgos recomienda la evacuación de tres de las cinco viviendas y el apuntalamiento de muros afectados, así como encauzar las aguas pluviales.

TALUD DÉBIL EN BARRIO LINDO

Siete viviendas están en riesgo debido a la saturación y erosión del talud cuyo deslizamiento progresivo ya afectó a las escalinatas de la zona y a la larga podría ocasionar un deslizamiento. La debilitación del talud pone en riesgo a familias y peatones que transitan por esa área. Riesgos recomienda la ejecución de obras de contención para la reposición de escalinatas.

EMBOVEDADO EN HORNO K’ASA B

En Horno K’asa B, tres casas están a expensas de la falla en un talud luego de las intensas lluvias que causaron una saturación de la masa de tierra, el agrietamiento de paredes y pisos, además del colapso de parte de una vivienda. Tales condiciones ponen en riesgo a las viviendas emplazadas en el sector, por lo que la unidad de Riesgos sugiere la construcción de un embovedado en la quebrada y una plataforma que brinde soporte al pie del talud.

RIESGO EN MESA VERDE

El muro de contención de la calle Daniel Camacho está a punto de colapsar debido al hundimiento de la plataforma, seguido de la rotura del pavimento rígido, que provocó un desplazamiento de la infraestructura.

Otras tres viviendas se encuentran en riesgo de un inminente colapso del talud, por lo que se encargó la intervención con maquinaria pesada para estabilizar la zona.

AFECTADOS POR LLUVIAS

Las incesantes lluvias de este año también desvelaron otros sectores vulnerables en la ciudad que pusieron en apuros a varios vecinos. Tal es el caso del colapso de un talud en la calle 23 de Marzo, contiguo a la Facultad de Economía. El hecho motivó la suspensión del tráfico vehicular por un par de días.

También hay alerta por el deslizamiento de tierra en el barrio Socavón, en la ladera del cerro Churuquella. Este hecho afectó a varias construcciones y obstruyó una vía de ingreso a este vecindario.

El ingreso al barrio Alto Delicias, a la altura del mirador Tomás Katari, sufrió el deslizamiento de un talud que incluso arrasó el muro de contención.

En otro sector, la subida del caudal del río Quirpinchaca puso en riesgo a varias viviendas del barrio La Florida y el ingreso a La Calancha, así como se llevó un muro que resguarda el Castillo de La Glorieta.

Varios de estos sectores fueron incluidos en la declaratoria de desastre, que por ahora continúa en consideración de la Gobernación y otras instancias nacionales. Una vez aprobados los recursos se realizarán estudios geotécnicos, geológicos y la reposición de infraestructuras, según el director municipal de Riesgos, Jaime Daza.

AFECTADOS POR OBRAS

Este diario conoció también un par de denuncias por efectos de las tareas de construcción en dos obras municipales. En Tintamayu, donde se realizan las obras de construcción del distribuidor vial, vecinos que tienen construcciones cercanas reclamaron que sus viviendas presentaron rajaduras tras el movimiento de tierras realizado.

Lo propio ocurre en el sector de Valle Hermoso, donde una edificación de tres pisos se rajó, según denunciaron los propietarios, por el movimiento de tierra de la reconstrucción del embovedado que colapsó a la altura de la cancha de césped sintético.

“Vamos a instruir que las brigadas hagan una valoración correspondiente (en Tintamayu)”, dijo Daza al adelantar que solicitarán un informe a la empresa Concretec sobre ambos casos.

El Diario.