“Con la Centamaratón la gente hace responsabilidad social con nosotros”

La quinta versión de la Centamaratón del Banco Mercantil Santa Cruz (BMSC) recaudó de tres millones de bolivianos en una jornada que movilizó a más de 2.500 personas, entre personeros del banco y otros voluntarios.

Los fondos logrados en la jornada de solidaridad, que se realizó el 8 de junio, están destinados a contribuir a la sostenibilidad de los programas Puedes Creer, Entrenando Valores, Davosan y Manitos, parte de las políticas de responsabilidad social empresarial (RSE) del BMSC.

El gerente nacional de Responsabilidad Social del BMSC, Gonzalo Daza, evalúa los resultados.

La Centamaratón se impone un año más, ¿cuál es la evaluación?

Fue algo inédito porque pudimos acercarnos a toda la población boliviana. Fue una oportunidad para sumar más centavoluntarios. Dos canales de televisión y la cobertura de varios medios de comunicación nos permitieron mostrar a la población los resultados de varios años de trabajo en proyectos sostenibles de RSE.

En 2012, cuando inauguramos el principal proyecto que llevamos adelante -el proyecto de becas-, arrancamos con un lema El primer paso es creer, y no dudamos, creímos en que podíamos cambiar favorablemente la vida de cientos de jóvenes que vienen de programas infantiles, como Alalay, Aldeas Infantiles SOS, de la Fundación Arco Iris, Casa Esperanza, de Chalice, Centro de Formación Integral Rural VERA, Visión Mundial y de otras instituciones.

Apostamos para que estos jóvenes, una vez que salieran bachilleres, tuvieran una formación de calidad en la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, emprendiendo una carrera, para nosotros innovadora, de técnico universitario en gestión de emprendimiento.

El acuerdo con la universidad nos permitió formar profesionalmente a líderes, a protagonistas del cambio, pero, sobre todo, formar a jóvenes que puedan ser ejemplos de vida, en sus programas (centros de acogida), en sus comunidades, en sus ciudades en su país.
El Centavoluntario llega a jóvenes y niños en condición de vulnerabilidad.

¿Cuáles son los resultados?

Más de 450 jóvenes que están siguiendo una carrera universitaria. Estamos con la octava generación que comenzó este año a estudiar en la Universidad Católica. Por el buen andamiaje que tuvo el proyecto también pudimos elaborar uno similar en la ciudad de Santa Cruz. A la fecha tenemos de 195 jóvenes que se encuentran estudiando en La Paz y Santa Cruz, y se graduarán más de 60.

La beca contempla el pago de toda la carrera universitaria, un seguro médico integral – en La Paz gracias a una alianza con el Hospital Arco Iris, y en Santa Cruz por un acuerdo con el Grupo Alianza-, que garantiza una cobertura del 100% para cualquier problema de salud que se le pueda presentar al becado. Además, les damos, como banco, un bono para su transporte. Las entidades socias con las que trabajamos les procuran alimentación, vivienda y salvan cualquier necesidad que los jóvenes puedan tener. Cuando se da la necesidad de colaborar con alguno de los jóvenes, el banco lo hace. Por ejemplo, cuando los gastos del seguro sobrepasan la cobertura.

La beca es un componente de nuestra política de RSE que compartimos como una buena práctica, no sólo en el país, sino con otros países, para que se pueda conocer que se puede apostar por los jóvenes, apostar por ellos para que cambien su vida.

A esto se suma que hace tres años suscribimos un acuerdo inicial IMF Bussines School de España que permitió a 10 de nuestros estudiantes, los mejores, acceder a una beca completa para un máster en dirección y administración de empresas. Se graduaron el año pasado.

Les fue tan bien que en abril, llegó el director corporativo internacional del IMF busines school para otorgarnos otras 10 becas por un valor de 84.000 euros, lo que para nosotros representa un voto de confianza y un impulso para seguir trabajando.

¿A cuánto asciende la inversión del Banco Mercantil Santa Cruz en este programa? ¿Cómo se lo hace sostenible?

Al inicio del programa, entre 2012 y 2014, administramos todos los proyectos a través de la Gerencia de Responsabilidad Social Empresarial, con la decisión inicial de invertir 400 mil dólares al año. Este monto subió a 500 mil dólares, lo que no era suficiente para que los proyectos pudieran crecer. Ahora estamos con un gasto anual superior a los 800 mil dólares.

Pero sí queríamos más jóvenes con becas, más personas dializadas, más operaciones para niños con problemas en las manitos, teníamos que pensar en una estrategia que nos permitiera compartir con la población estas buenas prácticas, lo que se tradujo en el Centavoluntario, que permite que a través de todos los canales de atención que tiene el BMSC la gente pueda sumarse y hacer responsabilidad social con nosotros, contribuyendo con esos centavitos que quedan de sus transacciones. A esto se suma la Centamaratón para hacer crecer más los proyectos que tenemos.

El Centavoluntario y la Centamaratón permitieron, por ejemplo, llevar el proyecto de becas a la ciudad de Santa Cruz.

¿Cuánto invierte el banco en la organización de la Centamaratón, que es un desfile de artistas?

Nada, ni un centavo. En esta quinta versión. Por ejemplo, el cantante argentino Axel no cobró ni peso.

¿Qué gana el banco?

La RSE es totalmente voluntaria. Cuando iniciamos el programa en 2011 había una clara voluntad de desarrollar programas sostenibles que me permitieran compartir la filosofía institucional del banco y favorecer a las personas en situación de vulnerabilidad. Nunca buscamos ningún rédito, sólo cambiar la vida de las personas ayudándolas.

En inicio pensamos en desarrollar una casa de acogida y mientras visitamos algunas de éstas descubrimos que en determinado momento los jóvenes tenían que independizarse, entonces pensamos que ahí podíamos actuar nosotros, ayudar y darles la oportunidad de seguir una carrera universitaria. Así comenzó el programa de becas, por ejemplo.

¿Que pasó con nosotros? Nos cambió la vida porque aprendimos a acercarnos y a trabajar a quienes más lo necesitan. Nos gustaría hacer más, sólo estamos aportando un grano de arena para cubrir algunas necesidades que tienen nuestra niñez y nuestros jóvenes.

¿Cuánta gente trabaja en BMSC con estos programas de RSE?

Somos cuatro personas que llevamos adelante la Gerencia de Responsabilidad Social Empresarial. Tenemos un comité de RSE de acuerdo a la norma establecida por la ASFI, reportamos cada año nuestros resultados. Logramos nuestra quinta calificación de desempeño de RSE, nos fue muy bien, nos califica un agente externo. Tenemos un balance de RSE, informamos sobre los servicios financieros con los que innovamos año a año para mejorar nuestros servicios.

El banco estableció voluntariamente una fundación que no tiene carga administrativa. El centavito que aporta la gente, los recursos que invierte el banco están únicamente destinados a los beneficiarios.

¿Qué se precisa el BMSC para tener más beneficiario?

Sumar más personas e instituciones, a través del Centavoluntario, para hacer crecer estos proyectos. Para nosotros sería ideal y hemos soñado, por ejemplo, que el programa de becas no sólo esté en La Paz, sino pueda llegar a otros departamentos, y este año inauguramos el programa en Santa Cruz. Ojalá podamos extendernos a Cochabamba y otras ciudades. Depende de la voluntad de la población para que podamos crecer y hacer responsabilidad social juntos.

¿Qué hace falta en cuanto a normativa para seguir con política de RSE?

La RSE llegó a Bolivia para quedarse, lo que se precisa es que las empresas nos organicemos para lograr un mayor alcance y repercusión con los proyectos que se llevan adelante; no disgregarnos y apuntar al cielo todos y empezar a disparar. Debemos nuclearnos en diferentes áreas para poder trabajar. Hay la normativa y buenas prácticas a nivel internacional que nos dice cómo una empresa debe establecer políticas de RSE. Nos hace falta poner en práctica eso.

Pagina Siete.

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