Brasil reforma sus leyes del gas y temen consecuencias en Bolivia

Luego de la suscripción del acuerdo entre la estatal brasileña Petrobras con el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), que busca dar fin a una investigación por supuestas prácticas anticompetitivas en el mercado del gas, se teme que la reforma del sector en ese país tenga consecuencias en Bolivia.

“Los precios del gas en Brasil, los del Cono Sur y de Bolivia, en el mediano y largo plazo, ya no estarán más vinculados al petróleo, y habrá sobreoferta de gas natural licuado (GNL), de presal, de Vaca Muerta y de Bolivia. Los precios tenderán a ser de competencia de gas con gas y por debajo de los elevados precios, de entre siete y 10 dólares el millón de BTU”, dijo el exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos.

Ante este panorama, sugirió que Bolivia tiene que actuar con rapidez en este proceso de apertura y transformación, y tener “inteligencia de mercado”, de la oferta que hacen los productores de gas natural e importadores de GNL y de Argentina.

El lunes se conoció que luego de la firma de un acuerdo entre Petrobras y el CADE de Brasil, la petrolera estatal deberá ceder el control del gasoducto binacional y vender su participación en las empresas distribuidoras de gas boliviano. Asimismo, deberá reducir las importaciones de gas boliviano hasta en 10 millones de metros cúbicos por día (MMmcd), según el diario Folha.

Al respecto, el también socio y director de la consultora Gas Energy Latin América (GELA), especializada en el área energética, dijo que el gas boliviano es competitivo y tiene infraestructura desarrollada, por lo que debe estar listo para competir y tendrá que hacerlo con reservas y capacidad de producción.

“La competencia de gas ha llegado al Cono Sur y hay que cambiar de chip comercial, debido a que los agentes privados miran con atención este proceso y quieren tomar una tajada, en especial los productores privados que hay en el presal, los vendedores e importadores de GNL (principalmente de Estados Unidos) y también los argentinos, con Vaca Muerta, que ya miran al sur de Brasil. Antes, todo tenía que pasar por Petrobras”, explicó.

Sobre la coyuntura del gas en Brasil, Ríos afirmó que su objetivo principal es reducir paulatina y drásticamente los precios del gas natural a los usuarios finales en todo el territorio brasileño, debido a que en el país vecino el costo del combustible es uno de los más caros del mundo.

Por ejemplo, citó que en 2018 en el sector industrial los precios entregados promedio oscilaban entre 11 y 14 dólares el millón de BTU; mientras que en Estados Unidos está en cuatro dólares.

En el caso de Europa, en la mayoría de los países cuesta entre ocho y nueve dólares, pese a que son importadores netos; en Argentina, México y Perú, entre cuatro y cinco dólares, y en Bolivia, en promedio, se cobra dos dólares el millón de BTU.

Ante ese hecho, el experto apuntó que las medidas que se asumieron en Brasil y que estarán vigentes a partir de 2020 buscan romper el monopolio mediante la privatización de gran parte de sus activos en gas natural, incluida su participación en el gasoducto Bolivia-Brasil y en las distribuidoras, además de concentrar estos recursos en mayor producción del energético y petróleo en el presal.

Ríos agregó que mediante la Agencia Nacional de Petróleo (ANP) de Brasil se permitirá el libre acceso de terceros a los gasoductos, plantas de tratamiento, regasificadoras y otras instalaciones en el territorio vecino.

“Se pone fin a que Petrobras compre producción de terceros (principalmente costa afuera y en el presal), también deja que la importación de GNL, del gas de Bolivia y de Argentina, pueda ser realizada por terceros”, precisó la exautoridad.

La decisión de la reguladora y el acuerdo con Bolivia

Acuerdo El lunes por la noche, la estatal brasileña Petrobras y el regulador antimonopolio CADE alcanzaron un acuerdo para reducir la participación de la firma en el mercado del gas natural y abrir espacios para inversionistas privados, según informaron medios escritos del país vecino.
Traspaso Con la medida, Petrobras deberá vender su participación indirecta en distribuidoras, que en la actualidad están en poder de su filial Gaspetro, a compradores que no tienen participación en la firma o sus filiales. La compañía prometió ofrecer al mercado, en un plazo de 90 días, la capacidad que no está utilizando en sus unidades de transporte de gas y negociar el acceso del sector privado a ductos y unidades de procesamiento de gas.
Mercado En agosto de este año vence el acuerdo de compra-venta de gas entre Petrobras y YPFB, vigente durante 20 años, que dispone la entrega de un mínimo de 24 millones de metros cúbicos día (MMmcd) y un máximo de 30,08 MMmcd. No obstante, desde fines del año pasado el mercado brasileño nominó por debajo de 15 MMmcd.
Consumo En criterio del experto Álvaro Ríos, las causas para el elevado precio del gas en Brasil son varias, el más importante es el alto impuesto cobrado y también los elevados márgenes y rentabilidades establecidos por las empresas distribuidoras estaduales, es decir que los estados hacen “buena caja” con estas empresas distribuidoras, donde Petrobras figura como socia en una gran mayoría de los casos.

Pagina Siete.

Publicidad