Bolsa de productos reduce incertidumbre sobre precios

Si bien la guerra comercial influyó, en parte, a que el precio de la soya sea menor en el mercado internacional, la baja productividad y competitividad tuvieron también incidencia en las pérdidas que enfrentan los pequeños productores del sector, ante este panorama la creación de una bolsa de productos puede aliviar la incertidumbre de los futuros contratos, sostuvo el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez.

Los precios bajos en el mercado internacional obedecen a la guerra comercial entre China y Estados Unidos, que restringe la exportación de soya a ésta país; también están los aumentos de los inventarios del producto a nivel internacional; y la baja demanda del dragón asiático, por la fiebre porcina, que registra.

En ese contexto, sostiene que desde hace varias décadas plantearon un mercado de bolsa de productos agropecuarios, que permita hacer ventas a futuro y dar certidumbre a la agroindustria, es decir a qué atenerse.

Es importante contar con una bolsa de productos agropecuarios en el país, debido a que se cierra negocios futuros en el momento de la siembra, lo que genera certidumbre al mercado.

Tanto productores como agroindustriales conocerán los valores a los que venderán y comprarán la soya, y de esta manera podrán operar sin ninguna incertidumbre.

BAJA PRODUCTIVIDAD

Por otra parte, el gerente del IBCE sostiene que en Bolivia, la productividad aumentó levemente, pero está lejos de lo que registran Brasil y Paraguay.

“Producir en Bolivia es costoso, y esto pone en una situación crítica a los pequeños productores. Invierten más que lo que puedan recuperar, cuando el precio está bajo”, opinó.

Es por ello que la libre exportación es una alternativa también, en especial para los pequeños productores, debido a los precios bajos en el mercado interno.

Pero también pone en una situación complicada a la industria, los precios bajos, ya que no puede planificar ventas a futuro.

También parte de la solución para los pequeños productores es aumentar los rendimientos de las hectáreas, y reducir los márgenes de pérdida que registran.

Opinó que si no hubiera restricción interna a la exportación, como lo establecido por el Gobierno, como la fijación de cupos, el mercado lo hubiera solucionado.

DEMANDAS

Los pequeños productores de soya exigen libre exportación ante los precios bajos que ofrecen los agroindustriales así como una reprogramación de sus obligaciones con la banca y tolerancia a las casas comerciales; y reactivación económica al Gobierno.

El sector tiene la sensación de que son discriminados, por los precios que ofertan los industriales, reflexionó el presidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente (CAPPO), Isidoro Barrientos.

Dijo que cada campaña se incrementa el precio de los agroquímicos, y por ello la crisis requiere de una solución inmediata, y no mediante mesas de trabajo, tal como planteó el Ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico.

Por su parte, el secretario Ejecutivo Departamental de Santa Cruz, Wilson Cáceres, dijo que en marzo tienen planificado la entrega de la primera cosecha, pero para la siembra de invierno no tienen aún el precio cerrado.

Pidió a la industria que mejore el precio, ya que los 220 dólares por tonelada no son suficientes, mientras que para los medianos ofrece un precio de 250 dólares y a los intermediarios 280 dólares, lo que muestra al parecer una discriminación hacia el sector.

MESAS

Mientras tanto, Cocarico informó el jueves que se tiene planificada la organización de mesas de trabajo con pequeños productores y empresas oleaginosas, para dar solución al problema del desequilibrio en los precios de producción y comercialización de la soya.

Cocarico, indicó que se debe trabajar en un equilibrio de precios, que coadyuve a no generar pérdidas en ninguno de los sectores involucrados. «Se han tenido reuniones con las empresas oleaginosas, con el fin de permitir tener mejores ingresos y así también aumentar el precio al productor» detalló la autoridad.

El Diario.