Bajó inseguridad ciudadana en demostración folklórica

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Según el balance realizado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, antes, durante y después de la entrada de la zona 16 de Julio se redujeron los índices de violencia y consumo de alcohol en un 80%, en comparación con las gestiones pasadas.

El secretario Municipal de Seguridad Ciudadana, Dorian Ulloa, informó que estos índices alcanzados son el resultado del trabajo de seis meses de coordinación con la Policía Boliviana, las juntas vecinales, asociaciones de folkloristas y otras instituciones que participaron.

Somos muy positivos y creemos que la oferta (venta) de alcohol en la entrada de la zona 16 de Julio ha disminuido en un 80 por ciento, en cuanto al consumo, estimamos que debe estar en un 40 por ciento menos. Pero lo fundamental hemos podido observar en todo el recorrido vimos una disminución de la venta de bebidas en comparación a otros años», indicó.

Ulloa destacó tres componentes importantes para bajar los índices de consumo de bebidas alcohólicas y consecuentemente los índices de delincuencia (robos, atracos, peleas callejeras).

Se logró disminuir la oferta de venta de bebidas alcohólicas que existía en otros años, lo que disminuyó el consumo. «Ese es un primero punto con un control de la Guardia Municipal, pero también un trabajo serio que se ha realizado con las distintas asociaciones de folkloristas, para evitar la presencia del alcohol en la entrada de la Virgen del Carmen», precisó.

Otro resultado positivo a la par de la disminución de la oferta de las bebidas alcohólicas, es la disminución del consumo en los folkloristas y las familias o personas que se han dado cita a la entrada. «En El Alto está existiendo un cambio de mentalidad, donde no necesariamente uno tiene que ir a una entrada folklórica a beber, sino ir a divertirse a pasar un momento en familia de una manera sana y segura», sostuvo.

El tercer elemento, se logró bajar más de 250 actividades previas a la entrada a la Virgen del Carmen, llámense estas Prestes, Novenas, Recibimientos, misas de pasantes y muchas otras actividades que por lo general se realizaban en plena vía pública, incluso ocupando las avenidas principales como la Juna Pablo II, o los parques plazas donde se instaban grandes tarimas para realizar fiestas donde el consumo excesivo de bebidas alcohólicas era el detonante para la delincuencia, riñas, peleas, e incluso feminicidios.

El Secretario de Seguridad Ciudadana, ponderó un de los proyectos en torno a la entrada folklórica denominados «zona familiar», un espacio precisamente destinado a las familias, tal como se hizo en el lunes pasado y que brindo una mayor seguridad a los niños, jóvenes y familias que se dieron cita en la entrada.

«Es un producto alteño que pretende construir un puente entre las tradiciones, la cultura y la familia sin consumir alcohol. Hemos ampliado este año hemos implementado 120 metros lineales y la ciudadanía nos han pedido ampliar y también las horas», dijo.

En esta zona familiar se implementó cámaras de vigilancia, payasitos, además los niños pudieron interactuar con los danzarines, pero sobre todo se notó el cambio de actitud de danzarines, músicos, espectadores y comerciantes, que evitaron la venta y consumo de bebidas alcohólicas, lo que derivó en el éxito de la entrada y resta promover como otro atractivo turístico de la urbe alteña.

El Diario.

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