Antonio Palocci, exministro que delató a Lula da Silva por desviar dinero a Bolivia

Antonio Palocci, a cambio de su libertad, aunque parcial, delató a su mentor Lula Da Silva, a quien ayudó a erigir el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil.

Palocci, médico de profesión, ingresó a la vida política muy joven por influencia de su madre, doña Toninha, quien fue militante en la década de 1980 de la organización de la Convergencia Socialista Trotskista. Su padre era el artista plástico Antonio.

En su juventud, militó en diversas corrientes radicales de izquierda. Se destaca su participación en Libelu, actual partido trotskista. Fue cofundador del Partido de los Trabajadores que lidera Lula.

A sus 28 años, después de ocupar cargos en asociaciones comerciales, sindicatos y en la Central Única de Trabajadores, ocupó su primer cargo electo como consejero.

Luego en 2003, Lula lo designó como su ministro de Hacienda, pese a que Palocci era médico. Ejerció el cargo hasta 2006, año en que el presidente Evo Morales llegó al poder. En 2011, Dilma Rousseff posesionó a Palocci como su jefe de Gabinete.

En 2016, tras el destape del caso Lava Jato, su suerte cambió. En septiembre de ese año fue apresado en Sao Paulo, después de una operación policial bautizada “Omertá”, en referencia al código de silencio de la mafia. La Fiscalía lo acusó de usar sus cargos para beneficiar a Odebrecht en “contratos y licitaciones de Petrobras”.

En el mundo de los sobornos, Palocci tenía el sobrenombre de Italiano. La justicia le probó 19 operaciones de lavado de dinero, a través de una red que incluyó cuentas off shore.

De acuerdo a las pesquisas, el Italiano recibía el dinero a través del Sector de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, departamento creado exclusivamente para distribuir sobornos, según confesó uno de sus exadministradores, quien también dijo que se movieron 3.370 millones de dólares, en coimas, en América Latina entre 2006 y 2014.

Palocci estuvo encarcelado desde septiembre de 2016 en una cárcel de Curitiba, el mismo lugar donde se encuentra su mentor, Lula.

El Italiano fue hallado culpable de negociar “sobornos entre el grupo Odebrecht y agentes del Partido de los Trabajadores”, según la sentencia que dictó el juez Sergio Moro.

A sus 56 años, Palocci fue condenado, en el caso Lava Jato, a 12 años y dos meses en prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero, en un caso relacionado con Odebrecht.

A lo largo de 2017, Palocci le dijo a Moro, en varios testimonios públicos, que estaba dispuesto a revelar detalles del caso Lava Jato. En 2018, el exministro de Hacienda y exjefe de Gabinete en los gobiernos de Lula y Dilma le contó al juez Moro que las conversaciones del expresidente con los ejecutivos de Odebrecht formaban parte de un “pacto de sangre”.

En reiteradas oportunidades, Palocci intentó negociar un acuerdo con el Ministerio Público Federal. Aseguró que “revelaría detalles de los sobornos y delataría a los partícipes, pero las autoridades judiciales rechazaron la tentadora oferta. Militantes del Partido de los Trabajadores lanzaron duras críticas por la actitud “traidora” de Palocci.

Pese a los cuestionamientos, el otrora “hombre fuerte” del PT insistió con su propuesta y logró cerrar un acuerdo con el Ministerio Público y el Tribunal Federal Regional de la Cuarta Región, con sede en Porto Alegre, ratificó el pacto.

Palocci cumplió su promesa y entre las nuevas revelaciones que realizó fue que Lula Da Silva, durante su gestión, intervino personalmente para desviar parte de los más de 10 millones de dólares de sobornos que Odebrecht pagó al PT. El destino fueron las campañas políticas en Perú y Bolivia, según Palocci, quien, sin embargo, no brindó mayores detalles al respecto.

Con esa y otras revelaciones, la justicia de Brasil concedió a Antonio Palocci la detención domiciliaria y le bajó la condena de 12 años a nueve años de privación de libertad.

No obstante, un juez de Brasil considera que los supuestos hechos descritos por Palocci “deberían ser reforzados por evidencia”, y que si sus declaraciones no se prueban, más adelante, incluso podría perder los beneficios obtenidos.

pagina Siete.

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