Amalia llegó a La Paz seducida por el que sería su asesino

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Amalia tenía 28 años y llegó a La Paz desde su tierra natal San Lucas, del departamento de Chuquisaca, luego de aceptar una invitación sin saber que era de su verdugo. El lunes, el cadáver de la joven fue encontrado en una bolsa de yute en unas gradas de una zona paceña. Ayer, Jhonatan Elías S. Q. confesó el crimen.

“Reconoció que él era el autor de la muerte de Amalia”, informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz, Sergio Bustillos. El agresor había sido detenido el lunes, horas después del hallazgo del cadáver de la víctima dentro de una bolsa de yute en el sector Alto Tacagua de la zona Bajo Tejada.

Después de una investigación y luego de revisar las cámaras de seguridad, los policías captaron el momento cuando el autor confeso dejó el cuerpo sin vida de la joven entre la octava y novena grada de la calle 21 de Mayo.

Según el director de la Felcc, en el sitio donde se halló el cadáver la Policía identificó huellas del arrastre de la bolsa y dio con la casa del autor, ubicada a 50 metros.

El fiscal asignado al caso, Miguel Aramayo, remarcó que se ingresó al domicilio del asesino y en el lugar se encontraron bolsas de yute similares a las que utilizó para esconder el cadáver de la víctima. También se halló una cuerda idéntica a la que usó para atar las manos y los pies de la joven.

Cuando fue aprehendido, Jhonatan presentaba raguños, indicio de un intento de defensa.

¿Cómo se conocieron?

“Según las investigaciones, la joven es de Chuquisaca (…) Él la habría invitado para que llegue a La Paz”, sostuvo Aramayo. Añadió que Jhonatan era estudiante de psicología y garzón.

La víctima y el agresor se conocieron en la ciudad de Sucre, cuando ambos participaban en un seminario. Allí intercambiaron sus números de celulares e iniciaron un contacto que se fortaleció en las redes sociales.

“Se están haciendo los cruces de llamadas y los mensajes de WhatsApp y emails que se han enviado”, puntualizó el fiscal.

De acuerdo con el investigador de homicidios, Leonardo Ramos, “el agresor habría prestado 3.000 bolivianos a la víctima y como ella no le devolvió el dinero ni le dio ganancias, él se enojó y la mató”.

Según el informe médico forense, la joven falleció por asfixia, aunque también presentó edemas en el cráneo. La autopsia también reveló que fue víctima de agresión sexual. “Por eso, el caso cambia de delito de homicidio a feminicidio”, indicó. Con la muerte de Amalia ya suman 73 feminicidios en lo que va del año.

Pagina Siete.

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