Alvaro García y Jaime Iturri presionaron para quedarse con PAT

La red Periodistas Asociados Televisión – PAT hoy es investigada por el manejo de sus cuentas en 2002 cuando todavía eran propietarios Carlos Mesa, Ximena Valdivia, Mario Espinoza y Amalia Pando. Esta última reveló que entre 2007 y 2009 hubo presiones del régimen para quedarse con el medio, incluyendo al Vicepresidente del Estado, mediante la figura de posible extorsión.

PAT nació en 1998 como red televisiva a partir de la productora de noticias en la que trabajó ese trío de periodistas afamados y la ejecutiva Valdivia, que hoy es investigada por la Fiscalía Departamental, a pesar de ser ella quien denunció a la Unidad de Investigaciones Financieras – UIF por revelar transacciones bancarias solo con el fin de atacar la candidatura de Carlos Mesa.

El fiscal Samuel Lima dijo que existen suficientes elementos de indicios para creer que Valdivia incurrió en legitimación de ganancias ilícitas.

Todo comenzó a partir de las reiteradas denuncias del yerno del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada, Mauricio Balcázar, sobre un presunto acuerdo y pago a Mesa en 2002, con 1 millón de dólares para ser candidato del Movimiento Nacionalista Revolucionario – MNR, que ganó la elección ese año.

Amalia Pando, a través de su programa Cabildeo, que se emite por las redes sociales, recordó que PAT, luego de la decisión de Mesa para ser candidato y luego vicepresidente de la República, se transfirió al Grupo Daher, de Abdallah Daher, empresario cruceño relacionado a las inversiones y su socio Humberto Roca, quien fuera presidente de la línea aérea AeroSur.

“PAT estaba ya venido a menos, Daher había invertido 7 millones de dólares en montar equipos, el set en Santa Cruz en una vieja discoteca del conocido narcotraficante Meco Domínguez, que le incautaron y que de algún modo se compró Daher”, dijo Pando.

En ese marco, entre 2007 y 2009, tanto Daher como Roca fueron conminados a vender el canal al régimen, para comenzar a tener control de los medios de comunicación que habían sido bastión de la resistencia regional a la primera gestión de Evo Morales, en la denominada “media luna”.

Pando afirma que existen testigos sobre dos reuniones entre el vicepresidente Álvaro García Linera, el periodista Jaime “Jimy” Iturri y el entonces vocero presidencial y luego ministro de Comunicación, Iván Canelas con Daher y posiblemente con el entonces gerente Sergio Weisle.

“El vicepresidente Álvaro García Linera, con el ministro de Comunicación de entonces, Iván Canelas y con Jaime Iturri, quien ya pisaba fuerte en ATB, le piden a Daher que les venda PAT, entre otras cosa, para tener influencia política en Santa Cruz, y Daher que había invertido casi 7 millones recibió una oferta de 2,5 millones de dólares que no compensaba en nada lo que había invertido”, citó Pando.

Los encuentros se dieron en una suite del hotel Los Tajibos en la capital oriental y otra en Buenos Aires, Argentina, en lo que podría constituirse como un caso de extorsión, pues al final Daher accede a vender el canal sin recibir ningún depósito o pago, al menos que esté registrado a su nombre.

“Hay otra reunión en Buenos Aires, en la que le plantean a Daher que si no transfiere PAT, su hijo, quien tenía una casa de cambios en Santa Cruz, sería encarcelado”. Se cree que el Gobierno investigó e indagó todo lo referido a esa familia, además de tener el caso terrorismo aún fresco en la memoria.

PAT pasaría a manos de una empresa recién constituida como es Multimedia del Sur SRL con José Luis Valencia como presidente del Directorio, alguien a quien Pando llama un ilustre desconocido.

Para Amalia Pando, esas irregularidades también deberían ser investigadas por el fiscal Lima, con la misma celeridad con la que se actúa en torno a los depósitos que se hicieron hace 16 años.

Actualmente, PAT es de línea pro gubernamental, tiene una buena pauta publicitaria del Gobierno e incluso contratos con la Vicepresidencia para difundir microprogramas, pero aun así, se ha declarado en problemas financieros con el despido de trabajadores y el cierre de operaciones en La Paz, donde el edificio de la calle Posnasky solo funciona como una repetidora de Santa Cruz. (Visor Bolivia)

El Diario.

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