Acuerdo no frena movilización de madres de niños con cáncer

La puesta en marcha de una ley corta para reglamentar el derecho propietario de los terrenos donde se encuentra el Hospital Oncológico en Santa Cruz fue uno de los puntos dados a conocer ayer, luego de que se llevara a cabo una reunión entre una comisión de madres de niños con cáncer, el Ejecutivo de la Gobernación y la Asamblea Legislativa Departamental cruceña.

En la jornada también se registraron medidas de protesta radicales como la crucifixión de una madre. Esto con el fin de presionar a las autoridades para que concreten y aceleren la construcción del bloque pediátrico en este centro especializado.

Carmen Villagómez, vicepresidenta de la Asociación de Madres de Niños con Cáncer, indicó que ahora queda por definir la fecha para el inicio de las obras.

Las madres de niños con cáncer, que cumplieron ayer el noveno día de movilizaciones, se crucificaron en las puertas del hospital Oncológico; y dieron un plazo al gobernador Rubén Costas para viabilizar el proyecto.

La Gobernación lanzó la licitación para el diseño de la ampliación del bloque de pediatría del hospital Oncológico; sin embargo, la medida no convenció a las madres de los pequeños con cáncer, pues decidieron mantener la protesta hasta que el gobernador Rubén Costas firme un compromiso.

Hasta el hospital Oncológico llegó el director del Sedes, Marcelo Ríos, para explicar los alcances de la licitación que lanzaron ayer, pidió a la representante que baje de la cruz y se reúnan para conversar y responder todas las dudas que existe por parte de las madres de familias que están movilizadas.

Figueroa se negó a bajar de la cruz y pidió la presencia del gobernador Rubén Costas en el Oncológico y pida disculpas públicas por una supuesta agresión que sufrió un grupo de madres en las puertas de la Gobernación de Santa Cruz.

El cáncer es una enfermedad crónica que está alcanzando cada año a sectores significativos de la población; el problema de salud pública según la Organización Mundial de la Salud (OMS) de cada un millón de personas con edad entre cero y 14 años, 130 desarrollarán la enfermedad cada año.

Las familias cuyos hijos sufren el cáncer pasan por una conmoción inicial y la consecuente ruptura del proceso natural del vivir. Normalmente, el primer sentimiento es el de pérdida. La madre que es la cuidadora “nata”, atraviesa por una situación de dolor y desesperanza.

La existencia de un proceso de neoplasia altera virtualmente todos los aspectos de la vida del portador y de su familia. Así, es necesario que los padres estén preparados para esta situación, una vez que pasarán por momentos difíciles, penosos y de desgaste.

El Diario.