A 3 años, familias de víctimas de fuga de gas no son indemnizadas

Cuando han pasado tres años de la muerte de Mauro Calle, Adam Mamani y Miguel Cabrera, a causa de una fuga de gas domiciliario en un pozo propiedad de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en la zona de Aranjuez, de La Paz, sus familias aún no son indemnizadas.

“YPFB, las empresas Serpetrol y Dicap, las aseguradoras Alianza y La Boliviana Ciacruz siguen poniendo excusas y observaciones a las pólizas de mi hijo y de los dos técnicos que fallecieron”, denunció Mayra Fernández, la madre de Mauro, joven egresado de Ingeniería Mecatrónica de la Universidad Católica Boliviana.

De acuerdo con la señora, hasta el momento, ninguna de las familias de los fallecidos fue indemnizada, ya que Dicap, Serpetrol y YPFB, además de las aseguradoras, se dan maneras de eludir su responsabilidad.

“Nos ponen excusas como que YPFB, Serpetrol y Dicap no conocían a Mauro, que él nunca trabajó para ellos, que no hay ningún contrato que avale que él trabajó en Dicap, pero lo mismo hacen con las otras víctimas, pese a que tres personas fallecieron por negligencia de esas tres empresas”, manifestó la madre.

Mayra relató que la situación de su familia es la más difícil, ya que su hijo, al trabajar como pasante sin remuneración, no figuraba en las planillas de Dicap.

Mauro era pasante del ingeniero Cabrera, su catedrático. Ambos trabajaban en la empresa Dicap, subcontratada por Serpetrol y YPFB. La mañana del 2 de marzo de 2016 salió temprano de su casa para encontrarse con su docente y el técnico Mamani, para revisar una fuga de gas en un pozo ubicado en la zona de Aranjuez, en el sur de la urbe paceña.

A eso de las 9:30, los tres ingresaron al pozo para reparar la fuga en una tubería principal que alimenta de gas domiciliario a todo ese sector, pero una presión de 20 bares acabó con sus vidas.

El entonces presidente de YPFB, Guillermo Achá, lamentó la muerte de los técnicos y agregó que la cámara donde se encuentran las redes primarias de gas domiciliario en la zona Sur de La Paz contaba con “todos los mecanismos de seguridad”.

Achá agregó que se pidió la activación del seguro que tenía la empresa subcontratista y se iba a trabajar para colaborar a las familias de los fallecidos.

Sin embargo, según Fernández, esa posición fue olvidada al poco tiempo de la tragedia y la estatal intentó deslindar su responsabilidad en el accidente.

Página Siete envió un cuestionario a la petrolera estatal, para tener su versión sobre el caso, pero la empresa respondió que “el tema se encuentra en instancias legales; por lo tanto, no podemos emitir criterio”.

Adam era técnico eléctrico, en tanto que su colega Cabrera tenía título de ingeniero electrónico, un catedrático de la UCB que dejó a dos niños en la orfandad.

Pagina siete.

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