Corrupción, el lastre que debe enfrentar el próximo gobierno

6

La corrupción es el principal problema que deberá enfrentar el próximo gobierno. Así opina el 28% de los  consultados por Mercados y Muestras para Página Siete.

En los 13 años de Gobierno del presidente Evo Morales se registraron  al menos 20  casos “emblemáticos” de corrupción, entre los más relevantes están  Fondo Indígena, Catler Uniservice, Barcazas Chinas, CAMC, Taladros YPFB, Menonitas, entre otros,  en los que se vieron involucrados autoridades y dirigentes de organizaciones afines al  partido oficialista.

El presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, admitió que la corrupción “es el talón de Aquiles del proceso de cambio”, pues si bien la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz declaró la imprescriptibilidad de los delitos por  corrupción,  “lamentablemente la mentalidad de algunos funcionarios es que el cargo es para enriquecerse y obtener ventajas ilegítimas”.

Según los datos de la encuesta, después de la corrupción, el próximo Gobierno deberá hacer frente a  la falta de empleo (16%), a los servicios de salud deficientes (13%), a la crisis económica (11%), a la delincuencia (9%). 

En un nivel más abajo, los consultados consideran que el próximo Ejecutivo  deberá  de poner énfasis en solucionar el narcotráfico (6%), la educación deficiente (5%), la mala gestión de Gobierno (5%), el contrabando (4%) y otros temas (2%)  (ver detalles en la infografía).

Ante ese panorama, la senadora Lourdes Landívar, de Unidad Demócrata,  insistió en  que la corrupción es el principal problemas por el que  la población exige  una  solución. “La corrupción se come el futuro y los recursos de los bolivianos, que deberían de estar destinados para educación y salud”, manifestó. 

De acuerdo al último Índice de Percepción de la Corrupción, de Transparencia Internacional,  Bolivia cayó 20 puestos en esa clasificación, del  112 al 132, de  180 países analizados. 

 A nivel regional,  Bolivia se ubica en la parte “media baja”. Uruguay,  que está en el puesto 23, y Chile, en el 27, son percibidos como los países menos corruptos;  mientras  que Venezuela, que está en puesto 168, y Nicaragua,  en el 152,   se ubican como los países  donde hay mayor corrupción. 

El senador del MAS René Joaquino afirmó que la ciudadanía “acertó en su opinión”,  porque la corrupción echó  raíces no sólo en el nivel central, también “está” en las gobernaciones y municipios. “Se constituye como el cáncer de nuestro tiempo”, dijo.

Para superar ese flagelo, según el diputado Borda, hay  la necesidad de aprobar medidas preventivas. “Nos sorprende que inclusive  exdiputados  estén cobrando un tipo de réditos, hay denuncias en las alcaldías… Tenemos que crear una nueva imagen”, manifestó el diputado.

   El 16 de marzo, el juez Anticorrupción Gary Bracamonte ordenó la detención preventiva de Irineo Condori, exdirector de Agencia Estatal de Viviendas en Chuquisaca y exdiputado del MAS,   por cobrar más de  un millón de bolivianos  a empresas que se adjudicaban obras.

 El diputado del MAS, David Ramos, afirmó que apuntar al Gobierno “es una apreciación no muy acertada”,  porque cuando hablan de corrupción en el Fondo Indígena, Barcazas y otros, “estos   casos son similares a los actos de corrupción del pasado, que pusieron en jaque al país”.

“En el pasado la corrupción era una política de Estado. No es que robaban,  regalaban nuestras empresas”, justificó Ramos.

Frente a los niveles de corrupción, Joaquino consideró  que hay  la necesidad de hacer un ajuste en las normas de contratación de bienes y servicios, como también “una pronta y efectiva” fiscalización de la Contraloría General del Estado. 

“Las normas de la Contraloría son de la década de los 90 y el Decreto  de contratación se flexibilizó mucho”, -afirmó  Joaquino, quien agregó que la corrupción se ve alentada  por la falta de políticos con vocación de servir al pueblo.

Punto de vista
Franklin pareja Politólogo
 “El fenómeno  está vigente” 

Claramente, una patología social como es la corrupción fue en su momento la lápida del sistema político tradicional. En el imaginario popular se instaló la idea de que la clase política estaba envilecida y generaba una serie de artificios y subterfugios ilícitos para sacar ventaja de las posibilidades que le brindaba el enriquecimiento desde las arcas del Estado. 

Nunca privilegiaron la meritocracia. Se degradaron a tal punto que permitieron que una alternativa, como el MAS, haya vencido en las elecciones de 2005 con una abrumadora mayoría. 

Ahora el fenómeno de la corrupción está absolutamente vigente; y en el pensamiento ciudadano está claro que el mismo no se ha logrado extirpar y  más al contrario, este lastre, en realidad, se habría exacerbado y ampliado a más sectores. Además, se debe considerar que la escala del volumen de dinero que el oficialismo y oposiciones han podido administrar durante estos 13 años, es exponencialmente superior a lo que administraron los anteriores gobiernos, lo cual hace que la percepción sea de que no solamente la corrupción está vigente, sino que ahora ésta  es mucho mayor.

Este aspecto es determinante porque temas tan sensibles como la salud o el empleo están en un nivel inferior en cuanto a la preocupación. También es llamativo que uno de los problemas más preocupantes anteriormente para la sociedad era la inseguridad ciudadana. 

Como se puede apreciar, la asignatura de lucha contra la corrupción está intacta y pendiente para el próximo gobierno, situación que sigue hace décadas no ha variado aunque repitan que ahora es diferente. 

La institucionalidad, la transparencia y la credibilidad para combatir con efectividad contra la corrupción es un proceso de mediano y largo plazo, que como punto de partida requiere de una genuina voluntad política e institucionalidad vigorosa, dos recursos críticos escasos en la actualidad.

Ficha técnica de la encuesta

  • Muestra  El marco de muestreo utilizado fue la información del Censo Nacional de Población y Vivienda 2012, ponderado con los datos del padrón electoral de 2017. De acuerdo a este padrón,  el porcentaje de población de las ciudades capitales más la ciudad de El Alto es el 55%, y de las provincias es el 45%. 
  • Confianza  La encuesta se realizó a nivel nacional urbano y rural. La muestra total fue de 800 casos. El tamaño de muestra, de acuerdo al teorema de intervalos de confianza, tiene un margen de error esperado de ±3,47% y una confiabilidad de 95%.
  • Espacio La muestra se distribuyó en las nueve capitales de departamento más la ciudad de El Alto y 31 ciudades intermedias. El sistema de muestreo utilizado fue el aleatorio simple, probabilístico, polietápico, estratificados y por cuotas. 
  • Tiempo    El trabajo de campo se realizó desde el sábado 16 hasta el 20 de marzo de 2019.
  • Público  La población objetivo fueron personas mayores de 18 años que radican en Bolivia. Fueron encuestadas en sus hogares.

Pagina Siete