300 veteranos maestros rurales piden actualización en tecnología

A pie, en bicicletas, en botes o incluso avionetas, se movilizan los maestros del área rural para llegar hasta los confines del país en busca de una escuela. Saben que tienen una gran misión y por eso piden cursos de actualización, en especial en el manejo de tecnología.

La primera vez que Isabel Mamani fue enviada para trabajar en una escuela de área rural, caminó dos horas para llegar a Manta, en Puerto Acosta. Ninfa Ajno, en cambio, viajó de seis a siete horas, cada día durante 18 años.

Al igual que Mamani y Ajno, 300 profesores rurales con una experiencia de hasta más de 50 años fueron reconocidos por sus méritos ayer por la Confederación de Maestros Rurales de Bolivia (Conmerb), el Ministerio de Educación y el diputado Franklin Flores.

El domingo por la tarde, después de llegar al municipio de Coroico desde La Paz, Mamani se enteró que estaba en las listas para recibir el reconocimiento. El lunes por la madrugada , salió de la comunidad a la sede de Gobierno y debido al clima, el vehículo se atrasó. Ella vive en una escuela en Yungas y su mayor deseo es aprender sobre el mundo de la tecnología.

Para Ninfa, los caminos y el hospedaje ya no son el mayor problema que enfrentan los profesores del área rural. “El viaje era de seis a siete horas, el camino, donde yo trabajaba, lo recorría en cinco horas, pero ahora ya no. Ahora tenemos todos los accesos allá, nos dieron hospedaje, la comunidad nos facilita el traslado, ahí estamos de lunes a viernes, sábados y domingos visitamos a nuestras familias”, explica.

Llegar a estos lugares ya no es tan difícil para los maestros. Ahora lo más complicado para ellos es el poco acceso a las actualizaciones y los cursos sobre educación y tecnología. “Necesitamos una constante capacitación, pedimos que vengan a dictarnos cursos en el lugar donde trabajamos, porque tenemos dificultad en trasladarnos”, dice.

Otro de los condecorados, por el departamento de Cochabamba, explica que ahora los maestros cuentan con caminos, que los comunarios los acogen y que cada pueblo tiene una posta de salud. “Hoy en día los maestros rurales necesitamos constantes actualizaciones”, dice.

Edmundo Guasase, maestro en una población del departamento de Beni, cuenta que hay comunidades tan lejanas que sólo una persona puede llegar en avioneta. Dice que en algunos lugares, los profesores deben pagar alquileres de sus cuartos. “En los lugares más capitalinos, uno ya debe pagar. Para mí, esa es una de las dificultades grandes. Las comunidades dan poco acceso a vivienda. También pasamos por inundaciones y picaduras de mosquitos. Tenemos que ser fuertes”, comenta.

Con 51 años de trayectoria, Víctor Hugo Medina recuerda que debía caminar hasta tres días para llegar a su destino. “Por lo menos ahora ya hay un puesto de salud, antes debíamos usar la medicina natural y aprender de las comunidades. Fue algo interesante, fue una transición muy bonita. Tengo el deseo de volver a esas escuelas donde he comenzado mi carrera para ver el cambio”, dice con nostalgia.

Alicia Chambi viaja de lunes a viernes hasta su colegio en Viacha. Ayer, dejó un reemplazo para asistir al acto de homenaje. Por varios años trabajó como maestra en escuelas rurales de poblaciones remotas

“Algunos lugares son fríos, en otros no hay luz”, dice. Aunque hay postas de salud, no tienen atención en fin de semana. Pese a este tipo de dificultades, ama enseñar y por sus alumnos, pide más cursos de actualización y computación.

7 mil computadoras

Acto Mediante el proyecto “Una computadora por docente”, el ministro de Educación, Roberto Aguilar, entregó de manera simbólica 20 computadoras a maestros rurales.
Bolivia Este evento será el inicio de una nueva entrega de más de 7.000 computadoras a nivel nacional para el magisterio urbano rural. Aguilar dijo que en los siguientes meses se entregarán todos los equipos.

Pagina Siete.

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