Cementerios, última morada de difuntos

Como es tradición, en la festividad de Todos Santos, los familiares más cercanos se aprestan a visitar los cementerios donde están los abuelos, padres, hermanos. Las tumbas son refaccionadas y adornadas para recibir a las almas, la creencia y la fe reúne a los parientes para recordar las vivencias y anécdotas del difunto.

Flores, coronas, ladrillos, estuco, cemento y pintura son los principales insumos para contentar al fallecido y que ese día se inicien los rezos para el alma, a cambio de t´anta wawas, caballos, escaleras, maicillos y bizcochuelos, incluso la música preferida de familiar muerto.

Los cementerio se convierten en escenarios de festejo, todo lo contrario que cuando se fue el pariente, en cuya memoria se celebra Todos

El Diario

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