Primer semestre: las víctimas tenían desde 16 hasta 85 años

4

Shaden, Zulma, Elina y Abigail fueron asesinadas cruelmente por sus parejas en los primeros meses de este año, dos de ellas eran menores de edad. Y es que en este primer semestre, la edad de las víctimas de feminicidio en el país oscila entre 16 y 85 años.

De acuerdo con el registro elaborado por Página Siete, de los 65 crímenes en estos seis meses, cuatro eran de menores de edad, 17 tenían entre 19 y 29 años, 28 estaban entre los 30 y 59 años y dos tenían 85 años, 14 no fueron identificadas. En este primer semestre se reportaron también feminicidios seguidos de infanticidios.

Una de las víctimas más jóvenes fue Shaden Chunga Caya, una adolescente de 16 años de edad. Ella fue asfixiada y golpeada por su novio en la comunidad El Sena, del departamento de Pando.

En marzo, Zulma Aguirre Ávila, de 16 años, y su bebé fueron asesinados por su pareja, de 18 años, en la comunidad El Dorado del municipio de El Villar, del departamento de Chuquisaca. El asesino asfixió a la víctima y a su hijo horas después del parto.

En mayo, Elina Guerrero Velásquez, una joven madre tarijeña de 18 años, fue asesinada a puñaladas por su pareja. El crimen ocurrió en Oruro. Dejó en la orfandad a una niña de dos años.

Y en junio, Abigail, también de 18 años, fue asesinada por su exnovio, de 16 años. La joven era hija única. “Qué será de mi tía. Abigail era su compañera, su adoración y su todo”, comentó el primo de la joven, Diego Aracena, en referencia a la mamá de la víctima.

En estos primeros seis meses, dos mujeres de 85 años de edad fueron asesinadas. Uno de los crímenes se registró en el municipio de Tiquipaya (Cochabamba). Según el reporte policial, la víctima fue violada y asfixiada por un vecino de la comunidad, de 35 años. El hecho causó conmoción en ese municipio por la crueldad del crimen.

El otro caso ocurrió en el municipio de Colquiri de La Paz, donde una mujer de 85 años “fue quemada viva el interior de su casa”. El crimen aún es investigado.

Mataron a sus parejas e hijos

En el primer semestre del año, cuatro casos de feminicidios infanticidios se registraron en las ciudades de El Alto, Yacuiba (Tarija), El Villar (Chuquisaca) y Santa Cruz. De estos casos, dos de los asesinos se quitaron la vida luego de cometer los crímenes y los otros dos fueron sentenciados a 30 años de cárcel, uno en el penal de San Roque y el otro en la cárcel de Palmasola, respectivamente.

Uno de los casos ocurrió en febrero, cuando Vionela Chambi y su hija de cinco años fueron asfixiadas por su esposo, en la zona Villa Ingenio de El Alto. Después del hecho, el agresor se envenenó y murió.

Otro hecho se reportó en Yacuiba (Tarija), donde Roberto Guzmán mató a su esposa Simona Ojeda y sus cuatro hijos a golpes y puñaladas. El agresor también se quitó la vida.

Según los reportes policiales, en dos de los asesinatos, los feminicidas mataron a sus parejas e hijos por no pagar asistencia familiar. Por ejemplo, en febrero en la ciudad de Santa Cruz, Jhon Lester Zapata Cruz asesinó a su exesposa Claudia y a sus dos hijos por no cancelar las pensiones. Para esconder el crimen, el ahora sentenciado enterró los cadáveres en el patio de su casa.

Historias y cifras

Lizeth, Elina, Justa, Marlene, Rigoberta, Carmen, Viviana, Mery, Adela, Gilka Pamela, Martha, Doris y Ericka son los nombres de las víctimas de feminicidio entre mayo y junio.

Mayo Lizeth C. fue golpeada, asesinada y cargada por su pareja durante una hora por las calles de la zona de Kupini (La Paz), para supuestamente arrojarla en un río cercano. El agresor y otros cinco cómplices fueron enviados a la cárcel.

Junio Abigail de 18 años de edad fue asesinada a golpes con piedras y cortes de un cuchillo por su pareja de 16 años. El crimen ocurrió en la zona Sur de La Paz. La víctima era hija única y conoció a su asesino en el colegio.

Punto de vista
Patricia flores Periodista y feminista

“Hay complicidad del Estado”

El feminicidio es la tragedia máxima de la humanidad. ¿Cómo es posible que alguien que dice amar llegue a ese nivel de crueldad? y si la familia es el núcleo de la sociedad ¿qué tipo de sociedad hemos construido si sus estructuras son la violencia?

Y lo peor… parecería que se nutre de la complicidad del orden legal del Estado y de otras instituciones hegemónicas, religión, cosmovisiones culturales, medios de difusión, Policía y a veces incluso la familia que encubren, disimulan, toleran, justifican o incluso tergiversan o atenúan la gravedad de los feminicidios mediante la inacción o la precariedad de recursos para hacer efectivas las leyes. Y los responsables de hacer justicia son producto de una sociedad profundamente machista y patriarcal.

Pagina siete.