Diego Ayo: “No hay masismo light; la crítica es dura a la cleptocracia y al narco”

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Diego Ayo es directo, polémico y duro en sus críticas al gobierno de Evo Morales. Con esas credenciales hace poco ha sido nombrado vocero de Comunidad Ciudadana, el partido que postula a Carlos Mesa a la Presidencia. En esta entrevista, además de lanzarse contra el MAS, hace fuertes críticas a Samuel Doria Medina y a Óscar Ortiz. Dice que ambos están jugando al 2025 y, por tanto, a la continuidad de Evo Morales por un período más.

Es un vocero raro porque empieza sus respuestas con la autocrítica y, en ese plan, revela varios tejemenejes internos de Comunidad Ciudadana, como la recaudación del dinero para la campaña o las pugnas por las candidaturas.

Eso sí, asegura que no hay masismo light en Comunidad Ciudadana e, incluso, habla de un borrón y cuenta nueva.

¿Cuál es el perfil que adoptará como vocero y cómo piensa aportar a la campaña de Mesa?

Mi aporte tiene un contenido de defensa de la democracia y, en particular, mi defensa de Carlos Mesa, que es un candidato injuriado.

Hasta hace poco usted trabajó en la Fundación Pazos Kanki, que es de Samuel Doria Medina. ¿Cómo ocurre su paso a Comunidad Ciudadana?

Yo siempre he defendido la democracia, soy crítico constructivo desde que ha asumido Evo Morales y mi compromiso con Samuel Doria Medina y en la Fundación Pazos Kanki era generar un discurso alternativo. Pero, cuando Samuel Doria Medina ha adoptado una actitud infantil en el sentido de que “soy el candidato o muere la democracia”, me he alejado. Yo he renunciado y me he ido mucho antes de que Carlos Mesa se acerque a mí y me invite a ser su vocero.

Es decir, ¿el motivo de su alejamiento fue la imposibilidad de formar un bloque de unidad?

No, es previo mi alejamiento. En la fundación estuve decepcionado del comportamiento de Samuel porque es tremendamente mezquino. Yo le propuse un programa en diciembre de 2017, pero vio el presupuesto y dijo que tenía que reducirlo a la décima parte de eso. Luego le dije que tenía unas 68 investigaciones que iban a costar 68.000 dólares, a 1.000 dólares por una pequeña consultoría de cada tema. Me dijo que comience con dos y que pague a 300 dólares. Me bajó de 68.000 a 600 dólares. Empezó a ser un poco tortuosa la cosa y dije este hombre no quiere ser candidato a nada.

Hacia adelante, ¿cómo están planificando afrontar una campaña que se anticipa compleja?

Nosotros sabemos, y hay que actuar en consecuencia, que no estamos viviendo un periodo democrático, esto ya es un régimen autoritario. Esto significa que ellos en absoluto van a entrar al debate o a la deliberación, va a ser ataque, ataque y ataque. Nuestra tónica es denuncia del ataque, de la corrupción y propuesta. Tenemos un programa que yo diría que es sensacional, pero más que un programa, diría que son 10 programas.

¿Cuándo será el lanzamiento de ese programa?

Junto con las candidaturas, el 27 de julio vamos a lanzar el programa, dentro de una asimetría electoral que igual hay que decirla. Solamente Manuel Canelas maneja más de 150 millones de dólares y nosotros no llegamos ni a 10 millones de dólares juntando todos los aportes de la ciudadanía civil.

¿De qué aportes está hablando?

Ciudadanos, ferias, quermeses, personas particulares que han dado plata y que vienen dando. No hemos recaudado ni siquiera el 20% de lo que se pensaba recaudar.

¿Qué les ofrecen a cambio?

Respeto a la democracia de nuestra parte. Reglas claras, nada de coimas, reducir trámites para impuestos. Por supuesto que hay un toma y daca, nada es gratis, todos te piden algo, desde puestos en el Parlamento, que es una disputa atroz, pero es parte de la democracia.

¿Hay mucha pelea por las candidaturas?

Sí, por supuesto, pelean muchísimo.

Una de las críticas que se le hace al binomio de Mesa es que no ha incluido a sectores como los indígenas.

En 13 años no se ha podido construir un sistema de partidos sólido, el MAS ha hecho todo lo posible por destruir cualquier atisbo de generación de nuevos liderazgos. Entonces, es una crítica válida, pero hay que ver el contexto de pobreza institucional. Este gobierno se ha encapsulado hacia una nueva oligarquía conformada por cooperativistas, gremialistas y cocaleros. Con los que han quedado fuera hemos establecido contactos de manera dispersa, porque están fraccionados. El plan es darle durísimo (a la campaña) los últimos 90 días porque tenemos plata para eso y sabemos que el 80% de los indecisos decide el último mes.

¿O sea la aparente falta de iniciativa está planificada?

Sería una arrogancia decirles que todo está perfectamente calculado. Hay mucho de desidia y mucho de improvisación, creo que es parte de cualquier proyecto humano, pero eso es parte del juego. Aquí no es pues el dedazo de Evo Morales que ordena todo, verticalmente, aquí realmente hay un desorden caótico democrático. Estamos en el big bang, pero todavía están los planetas volando. Nosotros tenemos un big bang político social de ideas.

Una de las críticas a la oposición es su falta de proyecto, su respuesta por inercia, su incapacidad de proponer otro modelo. ¿Usted diría que eso es producto de la hegemonía del MAS?

Yo siempre voy a comenzar con la parte autocrítica porque es cobarde y eso es parte de la herencia del MAS, culpar al imperio, a los chilenos… Por supuesto que tenemos mucha culpa nosotros, ha habido cierta desidia orgánica. Por otro lado, es absurdo no darnos cuenta del ataque violento del MAS y la cooptación de líderes. La democracia funciona bajo cinco formas de silenciamiento. El primero tiene que ver con los recursos naturales, en el sentido de que cualquier actor que tenga una voz contrahegemónica hay que callarlo. El segundo sometimiento es a los actores sociales, como medios de comunicación, indígenas y ONG. El tercero es el sometimiento de todos los poderes del Estado. El cuarto elemento es el debilitamiento de la institucionalidad estatal para el manejo arbitrario de los recursos fiscales. Y, el quinto pilar es la reconfiguración del diseño creando programas como Evo Cumple, Evo Riego, Evo Agua. Este es un modelo de democracia que funciona en Nicaragua, en Venezuela y funciona de manera mucho más sutil y elegante acá.
Foto:Marco Aguilar / Página Siete

Y, entonces ¿cómo se está dando ese big bang? ¿No ha sido efectiva la estrategia?

Pero absolutamente. El 21F implica que el MAS se ha convertido en minoría, hoy representa un 30%, el otro tercio apoya a Mesa y el otro tercio no necesariamente está con Carlos Mesa, pero no quiere que Evo Morales siga por distintas razones. El big bang ha estallado, pero no está nada consolidado.

Una de las críticas que se le hace a Mesa es que responde al gobierno con el mismo discurso del gobierno, que está siendo muy suave y que no quiere confrontar. ¿Es así?

Eso es absolutamente falso. En lo económico, el Estado fuerte e interventor (que habían proyectado) es un modelo cleptocrático, un modelo de ladrones. Aquí no hay masismo light, la crítica es durísima, es cleptocracia, es narcotráfico, ¿cuál masismo light? En términos políticos se había planeado una democracia ética, participativa, pero tenemos una ritualización de una democracia vacía y corrupta; una fagocitación del Estado de Derecho. ¿Cuál masismo light?, se denuncia un autoritarismo secante. Sobre la otra pata, que era lucha contra la pobreza, hemos terminado en un Estado limosnero, asistencialista y prebendalista.

Hay algunas declaraciones concretas respecto al doble aguinaldo o los bonos que hacen pensar en una continuidad.

Dar un doble aguinaldo es absolutamente positivo siempre y cuando lo entregues no a los vagos de Quipus, pero sí a una empresa que ha subido el rendimiento en 10 o 15%.

La percepción es que Carlos Mesa no quiere hacer un borrón y cuenta nueva de todo lo que ha hecho Evo Morales.

Contundentemente no. Por supuesto que hay un borrón y cuenta nueva, eso no significa partir de un cero absoluto y reinventar el país como si fueses Adán y Eva. Frente a la imagen del Illimani derritiéndose, necesitamos un shock ambiental. Ante la imagen del Presidente inaugurando enlosetados, necesitamos una revolución ciudadana y urbana gigantesca. Frente a la imagen de un presidente conquistando una niña 30 años menor, vamos a hacer borrón y cuenta nueva porque aquí hay respeto por la mujer en todo sentido. Por supuesto que hay borrón y cuenta nueva. Además, habrá una revolución de la salud porque no nos vamos a quedar con la imagen del palacio del presidente mientras el Hospital de Clínicas está lleno.

¿Qué puede decir de la distancia o inclusive un poco de animadversión que genera la candidatura de Mesa en Santa Cruz?

Absolutamente falso. Nosotros tenemos conciencia de la importancia no solamente económica, sino política de Santa Cruz. Para Santa Cruz, (prevemos) una ciudad inteligente, ciudad sostenible, ciudad verde. Consideramos que Santa Cruz es el pilar indispensable de este país. Bolivia va hacia Santa Cruz, Santa Cruz es Bolivia.

Carlos Mesa va hacia Santa Cruz; pero ¿cómo es la reacción de Santa Cruz hacia Mesa?

Creo que excelente, ahorita está casi empatado en la preferencia. Alguien que entiende Santa Cruz porque no mira simplemente su ombligo desde Santa Cruz, sino desde Bolivia y viendo al mundo es Carlos Mesa.

¿Ustedes creen que van a ganar las elecciones y que van a ser gobierno?

Sí claro, por supuesto que sí.

¿En qué se basa su idea, tomando en cuenta que Evo está por adelante y hay un tercer candidato que está creciendo, que podría restarle votos a Mesa?

Se basa en que la democracia se hace con votos y se hace con mística. La gente sabe que si Evo Morales se queda es con trampa. Vamos a ganar a pesar de la inmensa cantidad de plata que maneja el MAS en base a tres pilares. El primer pilar es sometimiento del Tribunal Supremo Electoral (TSE). El segundo pilar es manejo del Estado en función a su campaña, todos los ministros son operadores del MAS. Hemos hecho cálculos y por lo menos 600 millones de dólares va a gastar el MAS en esta campaña, juntando la plata de todos sus actores. Y tercer pilar es crearse oposiciones falsas. Sobre Óscar Ortiz, yo creo en sus buenas intenciones, creo que ha sido un gran senador, pero indirectamente está jugando al masismo; es decir, votar por Óscar Ortiz es votar por el MAS. A pesar de esos tres pilares nosotros sabemos que la gente tiene claridad de que tiene que haber un cambio.

Precisamente porque existe ese tercer candidato, ¿no cree que es el momento de que Carlos Mesa se acerque a él para tratar de hacer un único frente?

Por supuesto que sí. Hay un 10% que se juega a favor del MAS, es necesario atraer esa candidatura o que esa candidatura más bien ceda conscientemente, como lo ha hecho Jaime Paz. No hay tal fragmentación, hay un solo candidato y otro más pequeño que podría subirse a este carro. Lo que no queremos nosotros es negociar sobre pegas. La estrategia de Óscar Ortiz es al 2025, resignando que Evo Morales se quede cinco años más.

Samuel está llamando a la unidad. ¿Cree que ese llamado va a tener algún eco?

Discursivamente es muy útil lo que dice Samuel Doria Medina, pero no quiere admitir que él, el 2005 fue de candidato en contra de la unidad en torno a Tuto Quiroga; hizo lo mismo en 2009; en 2014 se le ofreció ser la cabeza de un frente amplio de unidad, con José Antonio Quiroga, Loyola Guzmán, se izquierdizaba su imagen; pero lo rompió y se fue con (Ernesto) Suárez. No fue el adalid de la unidad. No ha logrado la unidad ni siquiera en su propio partido. Finalmente, Samuel Doria Medina no ha logrado unificar a los demócratas en torno a su persona. Es mero discurso vacío, mirando el horizonte de 2025.

¿Eso quiere decir que Samuel y Ortiz están apostando a que Evo permanezca hasta 2025?

Claro que sí, no es una cosa intencional ni tienen un pacto escrito, pero sus acciones llevan a eso.

Hay coincidencia de que el próximo gobierno va a tener un panorama muy difícil porque no habrá una mayoría clara. ¿Vale la pena ser gobierno así?

El MAS realmente nos deja una herencia pesada. Nos deja un país, como lo ha dicho Fitch Ratings, con un déficit comercial agudo, endeudamiento, reservas internacionales bajando, reservas del gas disminuidas. El MAS está dejando ese país prácticamente en llamas, en distintos sectores. Mucha gente nos decía que es mejor esperar hasta el 2025, que el MAS se caiga solo, pero el poder hay que asumirlo como te venga. Hemos asumido esto como una cuestión ética.

¿Cuál es el papel del TSE en este panorama?

Hay un TSE que es el más adepto a un partido que ha existido en nuestra historia de los últimos 40 años. Todos deben renunciar tres meses antes, menos el presidente, él puede hacer campaña gubernamental y no los demás, va a recibir 10 millones (de bolivianos) y al partido opositor más importante le darán dos millones, no han mencionado nada de la segunda vuelta, van a eliminar los espacios gratuitos en los medios porque los medios se han quejado. Si sumas la renuncia cobarde de José Luis Exeni, de Katia Uriona y la posición decente y firme de (Dunia) Sandoval, y la última carta de Costas mostrando nueve anormalidades, tenemos elementos técnicos y políticos para decir que no es un tribunal independiente. Hemos visto lo que ha sucedido en Riberalta, en San Miguel y en Iturralde, tres movimientos al estilo banzerista, al estilo Juan Pereda. Estamos retornando a los períodos de fraude electoral vergonzoso de hace 40 años. Si a eso le suman el narcotráfico, Roberto Suárez y Pereda Asbún han revivido como zombis, Walking Dead.

¿Con qué confianza van a las elecciones entonces?

Con la confianza que tenía un Mandela de que tenía la razón al luchar. Con la confianza que tenía un Martin Luther King, que sabía por qué estaba luchando, cuando sabes que tienes la verdad, tienes que dar la cara. Hay mística aquí.

¿Cómo le afecta a la candidatura de Carlos Mesa el caso Siñani, Curva de Holguín y Alpacoma?

Lo estamos viendo de manera positiva, y ahora nos une más porque estamos convencidos que la guerra electoral ha pasado por distintas fases. El gobierno ha intentado sabotear judicialmente al Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP), poniéndole 20 o 30 juicios al alcalde; ha intentado sabotearlo fiscalmente, ahogándolo y cerrando el grifo de los créditos. Y ahora ha sumado el sabotaje político mediático, generando la imagen de que Revilla es un pillo. Nada más alejado de la verdad. El de La Paz es el mejor municipio de la historia de Bolivia.

Pero, Mesa marcó distancia con Siñani.

Pero, por supuesto, pero no es botarlo, ni tampoco penalizarlo, ni hundirlo, sino que hagan una auditoría seria. Estamos hablando de una mancha en el municipio, pero es una mancha en una cuerpo bonito. Pero la armazón institucional es un municipio modelo.

¿Quiénes hacen la campaña? ¿Tienen asesores extranjeros?

Nosotros hemos nacionalizado la campaña intencionalmente con asesores bolivianos. Están Ilya Fortún, José Antonio Quiroga, Ricardo Paz, como los centrales, y Gonzalo Chávez como parte programática, Cecilia Requena, como los elementos centrales de propuesta, de conducción estratégica táctica central.

HOJA DE VIDA

Académico Es Phd en Gobierno y Políticas Públicas. Tiene una maestría y licenciatura en el ciencia política y posee un posgrado en técnicas de análisis prospectivo.
Funcionario Fue viceministro de Participación Popular, es docente universitario y columnista en medios.

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