Parlamento Europeo denuncia delito de fraude en Bolivia y pide pronta elección

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El Parlamento Europeo denuncia el delito de “fraude” en las elecciones anuladas del 20 de octubre (20-O) y pide elecciones lo antes posible. Esa entidad internacional también solicita a las fuerzas de seguridad que actúen con proporcionalidad y moderación.

“(El Parlamento Europeo) denuncia la falta de transparencia y credibilidad de las autoridades bolivianas y sus tentativas de fraude, que han menoscabado el derecho de los bolivianos a elegir libre y democráticamente a su presidente”, se lee en una resolución que sancionó el Parlamento Europeo.

En ese documento –aprobado con 425 votos a favor, 132 en contra y 109 abstenciones– se considera que “la tentativa de fraude electoral constituye un delito grave”, y se recuerda “que, con arreglo a la legislación boliviana, las elecciones deben declararse nulas y que las personas y organizaciones implicadas en tales procesos ilegales deben quedar excluidas automáticamente de los órganos electorales”.

Las elecciones del 20-O fueron anuladas. Entre los hallazgos preliminares que detectó el equipo de la Organización de Estados Americanos (OEA) que audita esos comicios están: que hubo manipulación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares, falsificación de firmas en las actas y un número de votos superior a la cantidad de inscritos.

En la parte considerativa de la resolución se indica que, tras la presentación del informe de auditoría de la OEA, el 10 de noviembre de 2019, “dimitieron muchos altos cargos del Estado, incluidos el presidente, el vicepresidente y la presidenta del Senado”.

También se señala que Morales y otros miembros de su gobierno “decidieron salir del país y abandonar sus funciones”; y que “altos mandos del Ejército sugirieron que el expresidente Evo Morales debía dimitir”.

En la resolución del Parlamento Europeo también se lee que “una serie de dimisiones permitió que la vicepresidenta segunda del Senado, Jeanine Añez, asumiera la presidencia interina al objeto de organizar rápidamente unas nuevas elecciones presidenciales, ya que esta es la única vía democrática y constitucional para resolver la actual crisis”.

En ese documento también se expresa que ese parlamento acoge con satisfacción la aprobación de la ley que convoca a los comicios de 2020. No obstante, se considera que “la vuelta a la estabilidad en Bolivia requiere la celebración de nuevas elecciones en el plazo más breve posible”.

Los legisladores de ese parlamento manifestaron su “pleno apoyo” a la labor de los observadores de la OEA, “llevada a cabo en condiciones extremadamente difíciles en Bolivia”.

El Parlamento Europeo también rechazó “enérgicamente” la violencia y la destrucción que siguieron a las elecciones del 20 de octubre, además de que esa entidad transmitió sus condolencias a todos los familiares de las víctimas y pidió que los responsables sean llevados ante la justicia.

En esa resolución, los legisladores de ese parlamento expresaron que acogen con satisfacción la decisión de retirar a los militares de las zonas de protesta y derogar la norma que les confería amplia discrecionalidad en el uso de la fuerza.

En ese marco, el Parlamento Europeo “pide a las fuerzas de seguridad que actúen con proporcionalidad y moderación en el mantenimiento de la seguridad y el orden público; pide que se investiguen los actos de violencia con rapidez, imparcialidad, transparencia y exhaustividad y que los responsables sean llevados ante los tribunales”.

“Reconocimiento implícito”

La canciller Karen Longaric expresó lo siguiente: “Me ha comunicado el embajador León de la Torre, quien es el embajador de la UE acreditado en Bolivia, de la aprobación de esa resolución que por cierto nos alegró mucho porque es un reconocimiento implícito a este gobierno y a los esfuerzos que hace el Gobierno, cuyo propósito se centra en dos actividades: pacificar el país y concretar elecciones a la brevedad posible”.

Las consideraciones

21F En la resolución del Parlamento Europeo se considera que, tras perder en 2016 el referéndum del 21F, “Evo Morales presentó su candidatura para un cuarto mandato con la aprobación del Tribunal Constitucional, decisión que puso de manifiesto la evidente falta de independencia del poder judicial en Bolivia”.
TSE En esa resolución también se considera que la actuación del TSE no sólo generó disconformidad y sospechas de fraude entre los partidarios de los candidatos de la oposición, sino también entre los observadores nacionales e internacionales y la mayoría de la comunidad internacional.
Proclamación En el documento se indica que el expresidente Morales se proclamó públicamente ganador de las elecciones, incluso antes de que se hubieran transmitido y anunciado públicamente todos los resultados oficiales.
Protestas En la resolución se considera que la “inopinada interrupción” del recuento de votos y la proclamación de la victoria de Morales provocaron protestas masivas y la movilización de los partidarios de la oposición y de los partidarios de Morales. Se agrega que esas movilizaciones “han despertado gran preocupación en la comunidad internacional y se han saldado, hasta el momento, con 32 muertos, centenares de heridos y más de 600 detenciones”.
Dimisiones En la resolución se considera que, tras la presentación del informe de auditoría de la OEA, el 10 de noviembre de 2019, en el que se pedía la anulación y repetición del proceso electoral, dimitieron muchos altos cargos del Estado, incluidos el presidente, el vicepresidente, la presidenta del Senado y representantes de la autoridad electoral; y que Morales y otros miembros de su Gobierno “decidieron salir del país y abandonar sus funciones”.
FFAA En la resolución se considera que altos mandos del Ejército sugirieron que Morales debía dimitir. “Tanto el Ejército como la Policía deben abstenerse de influir en los procesos políticos y se han de someter al control civil”, se lee en el documento.

Pagina Siete.