Víctimas de delitos generan despedidas dolorosas

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EL CEMENTERIO GENERAL SE LLENÓ DE FAMILIARES DE VÍCTIMAS DE VIOLENCIA.

El primer entierro se realizó en el Cementerio General, donde el profesor José Luis Arratia Blanco fue despedido por sus familiares, quienes con gritos de ¡justicia!, más de 100 personas expresaron su desacuerdo de creer que su muerte fue a consecuencia de un hecho de tránsito. La segunda despedida fue de Melani, una víctima por femincidio.

La desconfianza de la familia Arratia surge a partir de las imágenes de las cámaras de vigilancia de la Ceja de El Alto, donde se evidenció que los dos amigos del profesor eran quienes le perseguían e impidieron que el profesor subiera a un taxi.

“Es Alcides quien le persigue por atrás y se ataja a que mi hermano subiera al vehículo de servicio público. En su momento, vamos a mostrar cómo es que le persiguen a mi hermano y es por eso que nosotros mantenemos la hipótesis de que a mi hermano lo han asesinado por un dinero que él tenía y que debía ser destinado en la compra de un vehículo, pero que de ese dinero no se sabe qué paso”, lamentó la hermana Cristina Arratia.

En tanto, Alcides Ticona (estudiante de derecho en la UPEA) y Javier Saire (compañero de colegio y profesor), quienes a la fecha continúan como los principales sospechosos de la muerte de José Luis Arratia, por ser las últimas personas que vieron con vida y que impidieron que retorne a su casa, los mismos obtuvieron por parte del Ministerio Público sólo la detención domiciliaria.

La familia recuerda que fue Alcides Ticona, quien no solamente lo visitó al profesor Arratia, sino que de manera insistente es quien le llama constantemente con la finalidad de asistir a un Encuentro de DJ, razón por lo que sale de su domicilio a las 19.30. “Presumimos que fue por dinero, porque mi hermano tenía guardado un dinero que debía ser destinado para la compra de un vehículo, pese a realizar la policía las requisas a su cuarto, el dinero no aparece”, añadió.

Fueron los alumnos del profesor Arratia quienes soltaron globos blancos como despedida, mientras la familia y amigos gritaba ¡Justicia!

FEMINICIDIO

Melani, una más de las víctimas de feminicidio, fue enterrada ayer en el Cementerio General, al igual que el anterior entierro, en el caso de la víctima de feminicidio los gritos, llanto y desconsuelo de la familia se apoderaron de los pasillos del campo santo.

La hermana mayor fue quien despidió a su hermana y recordó que fue ella quien acudió a su auxilio el día que fue agredida por su pareja y fue remitida del Hospital de Clínicas al Tórax, aspecto que generó impotencia al recordar que no pudo salvar la vida de su hermana.

“Hermanita, no tengo palabras por mi dolor, como te hubiera querido salvar, hermana mía, mamita linda”, expresó.

El hermano menor que fue también agredido por la pareja de la víctima, cuando trataba de defenderla, aún se encuentra internado y se encuentra en observación, aspecto que genera molestias en la familia quienes piden ¡justicia! Y cárcel para el responsable.

“Pepe, por qué has hecho esto, no sé qué ha sucedido contigo, no soy quién para juzgar pero se tienen que hacer justicia!”, manifestó el padre.

El joven de 21 años, pareja de Melani y padres de la menor de cuatro años, quien fue testigo de la agresión que sufrió su madre, fue enviado al penal de Chonchocoro.

El Diario