Falta de apoyo y machismo, la lucha de guardianas del agua de Perú y Bolivia

Mujeres líderes de Perú y Bolivia se reunieron en el municipio de Mecapaca para exponer las problemáticas que enfrentan en sus regiones en relación con el tema del agua. Algunas contaron que deben lidiar con una serie de obstáculos, otras contaron que están cansadas de ser ignoradas por las autoridades.

“Son las mujeres las que trabajan en el manejo de los recursos hídricos, en especial en las cuencas altas, por ejemplo: la cuenca del Colca Chili y la reserva de Salinas y Aguada Blanca en Arequipa. Las mujeres son las que se dedican a cuidar los canales. Además, ayudan en todo lo que es la construcción de microrrepresas”, dijo Luz Marina Rosas, responsable de Educación de la ONG Descosur.

“Esta labor muchas veces no es visibilizada. Creemos que ellas pueden participar, opinar y gestionar proyectos en beneficio de otras mujeres”, agregó Rosas.

“Queremos que escuchen nuestros pedidos porque sufrimos. Hasta ahora no pudimos empezar nuestros sembradíos, producimos con lluvia. Pedimos –por eso– ser escuchadas”, dijo Alicia Cubamani de la subcentral Jancocahua, la cual forma parte de las Bartolinas. “Las autoridades nos dicen que nos van a ayudar, pero no hay cuando. Nos dejan así, a medias; nos prometen, pero no hay una respuesta definitiva”, añadió.

El jueves 50 mujeres líderes de comunidades de Perú e integrantes de las Bartolinas de Bolivia se reunieron en el municipio de Mecapaca, ubicado a 22 kilómetros de la ciudad de La Paz. Se trata del primer encuentro Binacional Bolivia-Perú de intercambio de experiencias en la gestión integral de recursos hídricos en cuencas altas con enfoque de género.

Vestida con la ropa típica de su región, Maribel Quispe, del centro poblado de Chalhuanca, provincia Caylloma del distrito Yanque de Arequipa (Perú), contó a Página Siete que para ellas el agua y el pasto son los recursos más importantes. Dijo que su economía se basa en la crianza de ganadería de camélidos sudamericanos. Por eso, las mujeres decidieron cosechar agua. “El mayor problema que tenemos es el calentamiento global. La única forma que encontramos para retener el agua es cosechar, cosechar el agua mediante espejos de agua, canales de riego y sembrando”, indicó Quispe.

“Si bien sabemos que los árboles absorben agua y sus raíces mantienen más tiempo el suelo húmedo, en el lugar donde vivimos no tenemos árboles. Es una (tierra) seca. Hay una planta que es la chilligua y que tiene full raíces, entonces cumple la misma función de un árbol: absorbe agua en sus raíces y mantiene por más tiempo la humedad en el suelo. También protege nuestros pastos del frío para los animales. Empezamos a sembrar más hectáreas de chilligua. Esa es la forma de cosechar agua y mantener nuestros pastos”, explicó Quispe.

Con su chicote encima de la manta, Alicia Cubamani de la subcentral Jancocahua de La Paz contó que muchos pobladores dejaron su tierra por la falta de agua. “No tenemos agua, a veces hay un poco, pero es muy salada. Mucha gente ya no vive en nuestras comunidades por este motivo (…). Ese problema afecta gravemente a nuestra economía. Por eso, participamos de esta actividad porque necesitamos apoyo del municipio y la Gobernación”, relató.

La escasez de agua y la contaminación de este recurso fueron los ejes que destacaron las participantes del encuentro.

“En Huajchilla no tenemos agua; se corta en cualquier momento y está viniendo olor a creso, no se puede tomar. En la parte de Taypichullo, Huajchilla y Lipari seguimos con una empresa privada que nos da”, dijo María Luisa Velásquez, de la subcentral Jupapina de La Paz.

“El cambio climático nos ha afectado bastante, nuestras aguas están desapareciendo y nos falta mucho por trabajar en este campo”, dijo Martina Choquehuayta, del centro poblado de Chalhuanca (Perú).

“En mi pueblo no hay agua, se están muriendo las vacas. Necesitamos agua, la tomamos de un pozo. Con un bidón recibimos agua, un cisterna nos da desde el año pasado, pero sólo sirve para la alimentación”, relató Flavia Choque del cantón de Santiago de Collana, sector Loma.

El machismo es uno de los obstáculos que enfrentan las mujeres líderes de Perú y Bolivia a la hora de proponer soluciones para cuidar el agua, de acuerdo con Beatriz Quispe Vargas, secretaria general de la comunidad de Avircato y Maribel Quispe, del centro poblado peruano Chalhuanca.

“Hay machismo en este sector, pero las hermanas siempre estamos predispuestas para luchar con eso. Sabemos que como mujeres somos un poquito reprimidas, pero queremos seguir saliendo adelante por nuestros hijos, hermanas, nietos y sobrinos. Queremos su bienestar”, dijo. “Como hemos notado, hay machismo en Perú y Bolivia. Hablan de equidad de género, pero no hay; sigue la brecha, no se ha roto todavía”, agregó.

Melina Balderrama, coordinadora Nacional del Proyecto Bolivia Watch-SEI, dijo que el encuentro fue organizado para crear un espacio de intercambio de experiencias a nivel internacional. “Compartimos ciertos aspectos, pero principalmente preocupaciones entre Bolivia y Perú. Estamos en cuencas altas que están alimentadas de glaciares afectados por el cambio climático y bofedales que también han sido afectados”, aseguró e indicó que hay muchos desafíos por seguir para cuidar el agua.

El encuentro

Iniciativa Este primer encuentro fue organizado por el programa Bolivia Watch-SEI, enmarcado en el lineamiento del Ministerio de Medio Ambiente y Agua. Busca implementar una política para la gestión integral de recursos hídricos como parte del Plan Nacional de Cuencas.

Objetivo Este encuentro busca la elaboración de propuestas que ayuden a Perú y Bolivia para trabajar de forma conjunta en la gestión de recursos hídricos.

Avances El encuentro concluyó con un convenio de hermanamiento de autoridades de Mecapaca, San Antonio de Chuca (Perú) y Yanque.

Fuente: Pagina Siete

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