Evo Morales se proclama ganador y la COB da 48 horas a La Paz

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“Desbloquearán a punta de dinamitas”, amenazó el dirigente de los trabajadores petroleros José Domingo Vásquez, a los ciudadanos que participan en el paro cívico en La Paz. El ultimátum, con plazo de 48 horas, fue lanzado ayer en la proclamación de Evo Morales como presidente electo.

Vásquez aseguró que si los ciudadanos que denuncian un fraude electoral cometido en las últimas elecciones no levantan sus medidas de protesta, al menos 40.000 mineros seguidores de Morales abrirían paso “a punta de dinamita”.
García Linera y Morales, frente a seguidores y funcionarios.
Foto: Marco Aguilar / Página Siete

Por su lado, Morales, quien, pese a las denuncias de fraude, volvió a proclamarse vencedor sin posibilidad de un balotaje con el candidato de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, dijo que escuchó en medios de comunicación las decisiones de sus opositores.

“Escuchando sus decisiones, dicen ellos que mañana (hoy) martes es decisivo. Quiero decirles a ellos (ciudadanos movilizados): mañana es último día. Han decidido concentrarse y cercar la Casa Grande del Pueblo. Yo no sé si eso no es violencia, pero estoy seguro de que hermanas y hermanos, mineros petroleros, campesinos, fabriles y los distintos sectores van a defender la democracia, la Casa Grande del Pueblo, van a defender nuestro proceso de cambio”, señaló.

Mientras Morales daba estas declaraciones, a pocas calles de ese punto, en la ciudad de El Alto, vendedores entraban en pánico por los saqueos que se produjeron en algunas tiendas en la calle 1 y 2 de la Ceja.

Según los vendedores, los grupos de delincuentes llegaron junto a los militantes del MAS que se dirigían en grupos a la avenida 16 de Julio. Los comerciantes comenzaron a recoger su mercadería en medio de la confusión. Sus dirigentes reportaron robos en al menos cinco tiendas de alimentos.
Dirigentes masistas agitan banderas.
Foto: Marco Aguilar / Página Siete

A la proclama masista se dieron cita campesinos, fabriles, petroleros, mineros, militantes y, en su mayoría, funcionarios públicos, quienes desde las 14:00 ya habían abandonado su fuente de trabajo, obligados bajo amenaza de despidos.

Pagina Siete.