Documentos muestran que cada respirador chino costó $us 12.963, el Gobierno pagó $us 35.000

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Los documentos de exportación de los 324 respiradores chinos que compró el Gobierno establecen que el precio total por cada equipo, incluido el transporte, alcanzó en promedio los 12.963 dólares. El Ejecutivo, mediante la contratación de una empresa intermediaria española, pagó el triple: 35.000 dólares por cada uno, lo que implica un supuesto sobreprecio total de 7,1 millones de dólares. En total, el Estado pagó 11,3 millones de dólares por los equipos.

Los papeles de exportación fueron tramitados por la empresa intermediaria, es decir el Grupo AGEM Ingeniería y Proyectos, que luego vendió los equipos a un precio tres veces mayor, publicó Brújula Digital.

En el caso “Respiradores I” también una empresa española fue la intermediaria y eso hizo que equipos que costaban 8.000 dólares terminen con su precio cuadruplicado en Bolivia, ya que el Estado pagó 28.000 dólares por unidad, además de que esos dispositivos fueron cuestionados por los salubristas, que aseguraron que no eran aptos para terapia intensiva.

En el caso “Respiradores II”, los documentos de exportación de China señalan que los equipos tuvieron un costo promedio de 11.539 dólares (los precios varían levemente según el envío), más un costo de transporte promedio de 1.424 dólares por unidad, haciendo el total mencionado de 12.963 dólares.

Estos equipos sí servían para terapia intensiva, pero el Gobierno no los presentó a su llegada, sino que los fue entregando a cuentagotas, y a veces en actos de bajo perfil, en visitas a diferentes localidades, según el medio digital.

Los documentos de exportación de China establecen que los despachos se realizaron en diferentes fechas, de mayo a junio. Brújula Digital accedió a la documentación por la compra de 150 equipos, en tanto que el programa Detrás de la verdad fue el primero en informar del caso y exhibir los documentos de los aparatos de la marca Yuesen Med.

El descargo del Viceministerio de Transparencia

El viceministro de Transparencia, Guido Melgar, explicó el jueves que cada equipo costó 18.500 dólares, pero el dato no se comprueba con los documentos chinos de exportación mencionados (ver adjunto).

Melgar dio varias explicaciones del porqué los equipos terminaron por costar 35.000 dólares, además de que aparte hubo que comprar “trampas de agua, estabilizadores, conectores de oxígeno, abrasadores, filtro, círculo, etc”, por otros 1.262 dólares. 

Sin embargo, un boletín de la propia empresa china exhibe fotos de los equipos enviados a Bolivia, que mostraban todos los accesorios, incluidos los conectores de oxígeno, filtros y otros.

Melgar también sostuvo que los gastos de emisión y mantenimiento de la boleta, transferencia internacional, pago del IVA, impuesto a las transacciones e impuesto a las utilidades, además de los honorarios de la agencia aduanera sumaron 7.528 dólares por equipo. Solo por el  IVA e IT, dijo Melgar, se pagaron 6.432 dólares.

Esa explicación —indicó un empresario de comercio exterior a Brújula Digital— no es efectivo, ya que para las importaciones que realiza el Estado boliviano para temas de equipamiento médico, no se pagan impuestos de ningún tipo.

Es más, el cálculo de todos modos es errado incluso si se considera que el precio de los respiradores fuera de 18.500 dólares como Melgar informó. El IVA e impuesto a las transacciones debería equivaler a 2.960 dólares (16%), no a 6.432 dólares, como informó para esos dos ítems. Ello implicaría que un IVA e IT de 34,8%.

Otra de las explicaciones dada por la autoridad para “alcanzar” los 35.000 dólares por unidad es que el flete (transporte) tuvo un costo de 1.800 dólares, pero ello no condice con los documentos de exportación de China, que señala que el precio de 12.963 incluye el transporte.

Por último, Melgar expresó que se tuvo que pagar asesoramiento logístico, gestión documental, almacenaje, capacitación, instalación, garantía, mantenimiento de dos años, repuesto por cinco años y costo de bioseguridad, con más de 4.100 dólares.

En este caso, las autoridades hicieron lo mismo que en la compra de los respiradores españoles y en lugar de hacer una importación directa, contrataron a empresas intermediarias españolas, que subieron los precios, en un caso cuatro veces (IME Consulting) y en el segundo, tres veces más (Grupo AGEM).

El embajador para Ciencia y Tecnología, Mohamed Mostajo, cuando residía en Bolivia, anunció el 5 de abril la llegada de los 176 respiradores españoles (llegaron solo 170, pero no se pueden usar por falta de accesorios) y de los 324 de China.

Es decir que ambas compras eran parte del mismo proyecto, pero una vez que se produjo el escándalo del caso “Respiradores I” (presunta pérdida económica de 2,3 millones de dólares), el Gobierno no informó sobre la llegada de los aparatos chinos, seguramente por temor a una polémica similar por los precios.

Ni la compra de respiradores de España ni de China fueron informadas mediante el sistema Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes).

Equipos defectuosos

Muchos de los respiradores chinos, aparte del supuesto sobreprecio, presentan fallas, según una investigación de Página Siete. En ocho de los nueve departamentos del país estos aparatos presentaron desperfectos. La única región en la que no fallaron fue en Santa Cruz.

“Sucede que los equipos no son totalmente confiables. Cuando uno programa una máquina como cualquier otra, se descalibra. Vimos además que en algunas ocasiones no responden”, dijo el presidente del Comité Científico del Hospital del Norte, Antonio Viruez, e indicó que “en lugar de someter a un riesgo a los pacientes, los equipos fueron sometidos al castigo, es decir que se los hace a un lado”, indicó a Página Siete.

De la misma manera, médicos de todos los departamentos se quejaron de que los equipos son muy básicos, se descalibran, no funcionan de manera estable, se apagan de manera imprevista. Por la suma de estos factores, dijeron especialistas consultados, ponen en riesgo la vida de los pacientes.

La ministra de Salud, Eidy Roca, rechazó esa versión y dijo el jueves que sólo el 7% (23) de los 324 respiradores chinos presentan fallas. “Los respiradores que han tenido desperfectos han recibido la asistencia técnica necesaria por parte de la empresa proveedora. Han sido arreglados y de todos ellos el 7% de los respiradores han tenido algún desperfecto”, informó Roca.

Página Siete