Indignación en Santa Cruz por soberbia del Gobierno

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Santa Cruz.- Indignados porque hasta el momento el Gobierno central no declara desastre nacional por los incendios forestales, el secretario general de la Gobernación, Roly Aguilera, anunció que ondearán a media asta todas las banderas en las diferentes reparticiones del Gobierno Departamental, e insta a las demás instituciones a sumarse a esta medida simbólica en señal de protesta.

“Este es un mensaje simbólico para el Gobierno, la población y la comunidad internacional, porque necesitamos que el país se declare en desastre nacional para que toda la ayuda venga a la Chiquitania”, expresó Aguilera, al reiterar al Gobierno dejar de lado la soberbia, que acepte y solicite la ayuda internacional para aunar esfuerzos y combatamos, entre todos, este desastre natural.

Por otro lado, el director del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental, Enrique Bruno, informó que en el transcurso de hoy llegarán al país representantes de comisiones internacionales de Usaid, Cooperación Americana y Hosdaf, para apoyar y aunar esfuerzos en la lucha contra los incendios en la Chiquitania.

“Se les explicará la situación actual que vive el departamento. La reunión se ajustará a un protocolo para canalizar el apoyo en esta zona”, dijo Bruno, a tiempo de resaltar la conformación de un comando unificado y de incidentes en cada municipio afectado.

1 MILLÓN DE HECTÁREAS

Un reporte de Europa Press sostiene que los incendios que tienen lugar en el Amazonas desde el 9 de agosto, ya han arrasado alrededor de 1 millón de hectáreas en Bolivia, citado en el informe del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz recogido por la organización World Wildlife Fund (WWF).

La organización apunta a que el pasado 23 de agosto, el Estado boliviano alquiló un avión Super Tanker con capacidad de 72.000 litros de agua, pero esta acción no ha sido efectiva, porque un cambio en la dirección de los vientos ha supuesto que en varios puntos, principalmente en Chiquitania (Bolivia), y el Pantanal (Brasil, Paraguay y Bolivia), se intensifiquen y se registren nuevos focos de incendios.

Por el momento, señala que la cantidad de puntos de calor activos es de un 80 por ciento más que en 2018. Asimismo, indica que en algunos territorios indígenas como Monte Verde (Bolivia) sus habitantes han tenido que ser evacuados por el riesgo latente y ya se han perdido 100.000 hectáreas de bosque, lo que deriva en importantes impactos socioeconómicos para estas familias de pequeños productores, cuyas fuentes de ingresos son los servicios que les brinda la naturaleza. Además, WWF revela que en estos últimos días han tenido lugar diferentes protestas en varias ciudades cercanas a los puntos más devastados para solicitar ayuda internacional.

EMERGENCIA CLIMÁTICA

La responsable del programa de clima de energía para WWF, Mar Asunción, ha expresado, en declaraciones a Europa Press, su preocupación por la “emergencia climática” que tiene lugar en el Amazonas, un espacio declarado como “patrimonio de la humanidad que cumple con unas funciones que no entienden de fronteras. El bosque amazónico proporciona el 20 por ciento del oxígeno del planeta y además absorbe el 10 por ciento de los gases de efecto invernadero”, según la responsable del programa de clima de energía para WWF, Mar Asunción.

Según la ONG, una de las principales causas por las que ocurren estos incendios es la deforestación. Un 20 por ciento de la Amazonia ya ha sido deforestada, lo que significa que el bosque está perdiendo su capacidad para cumplir su rol. El área total de alertas de deforestación en la parte brasileña del Amazonas entre enero y julio de 2019 ha crecido notablemente en comparación con los últimos años, lo que supone un aumento del 278 por ciento.

Actualmente, estos países se encuentran en temporada de incendios, que tiene lugar entre agosto y octubre con septiembre como punto más álgido, por lo que continuará el riesgo el próximo mes. Además, los fuegos coinciden con una época en la que no ha habido lluvias, y es que hace más de seis meses que no se producen.

Las llamas afectan a la biodiversidad y ponen en riesgo varias especies emblemáticas y hábitats que permiten la supervivencia de distintas especies de animales y plantas, según advierte WWF que añade que estos focos de incendios incrementarán las consecuencias del cambio climático, con potenciales sequías e inundaciones por falta de cobertura vegetal.

Frente a esta situación, WWF ha publicado un manifiesto en solidaridad con el Amazonas en el que exige más colaboración internacional para que estos fuegos no se repitan en el futuro y más unión entre los países de la región para sumar acciones orientadas a apagar las llamas, minimizar los daños y reducir las presiones que afectan a estas zonas, como la producción de carne y soya.

El Diario.