Excluidos del bono viven un calvario para habilitarse

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Cuando falta menos de una semana para que se cumpla el plazo final del pago del Bono Universal, ciudadanos excluidos por aparecer como aportantes de las administradoras de fondos de pensiones (AFP) viven un calvario tratando de cumplir con los requisitos para poder cobrar el beneficio.

“Este es mi tercer día haciendo fila para poder hacer el trámite de desafiliación de la empresa en la que trabajaba, la última vez que vine no traje todos los documentos”, señaló Santiago Agramont, quien dejo de trabajar en enero de este año pero sigue apareciendo como aportante.

El problema no es nuevo y viene de los días siguientes al lanzamiento del bono y el establecimiento de un sistema de consultas en internet, en el cual los extrabajadores que dejaron de aportar a las AFP en meses anteriores al inicio de la pandemia se dieron cuenta de que no estaban habilitados para recibir el Bono Universal, a pesar de cumplir con los requisitos.

Mediante un comunicado, el Ministerio de Economía indicó que si bien el plazo para el pago del bono se vence el 2 de agosto, se habilitará un plazo adicional para atender los reclamos que tengan las personas sobre el pago del beneficio, además indica que la Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo realizará un nuevo cruce y actualización de la base de datos a fin de efectivizar el pago del bono a quienes no realizaron el cobro, pero que cumplen con los requisitos y están en el derecho de recibir los 500 bolivianos.

De acuerdo con una carta abierta publicada por el colectivo “ciudadanos afectados por el bono universal”, hay al momento cerca de 20.000 personas que a pesar de haber concluido sus contratos de trabajo entre diciembre de 2019 y enero de 2020, no se encuentran habilitadas para recibir el beneficio.

Según la misiva, fechada el 24 de julio pasado, estas personas no recibieron una respuesta del Ministerio de Economía, de las AFP ni de la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS) sobre qué es lo que sucederá con ellos una vez se cumpla el plazo.

“Primero me dijeron que tenía que mostrar una constancia de que dejé de trabajar en la empresa, luego me pidieron un certificado de desafiliación, luego dejaron de contestarme el teléfono en la línea gratuita”, indicó una mujer que prefirió mantener su nombre en reserva.

En un recorrido por las oficinas de las dos AFP que operan en el país, Página Siete pudo encontrar largas filas, compuestas en gran parte por personas que tratan de averiguar los pasos para poder anular sus inscripciones como aportantes para poder ser habilitados para el pago del Bono.

“Las AFP ya no saben qué decirnos, algunos estamos viniendo dos, hasta tres veces por semana en busca de respuestas, pero nos siguen dando vueltas y el tiempo corre”, explicó Valeria Martínez, otra exaportante que dejó de trabajar en diciembre.

Pagina Siete.