Joven vive un drama porque no puede ver a su bebé desde abril

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“No veo a mi hijo desde hace tres meses. Hasta me perdí la celebración de su primer año y el Día de la Madre”, dijo Carmen (nombre convencional) de 19 años, quien lloró por el alejamiento brusco que tuvo de su bebé, que aún lactaba.

Contó que su hijo de apenas 11 meses fue arrebatado por la familia de su expareja. “Me lo han quitado. Toda su familia me quitó a mi niño y yo salí sola de la casa de Marco”, dijo.

La joven contó que en 2017 ambos enamoraron en el colegio, cuando ella estaba en la promoción y él en la prepromo. Luego de un tiempo, Carmen quedó embarazada.

“Cuando informé a sus familiares que estaba embarazada, me pidieron que aborte. Yo no quise y seguí con mi embarazo (…). Luego, en abril, cuando di a luz en el Hospital de la Mujer, mi hijito no quería lactar, dormía todo el tiempo y la trabajadora social llamó al papá de Marco para que sea el tutor, pese a que yo ya había cumplido en el hospital la mayoría de edad”, relató.

Pasó un tiempo y la pareja decidió convivir. Fue en junio de 2018 cuando ambos decidieron formar una familia. Entonces se fueron a vivir a la casa de Marco.

“Al principio estábamos bien, pero él comenzó a agredirme físicamente, psicológicamente y económicamente”, relató. Contó que él la golpeaba, pero depués le pedía perdón y ella aceptaba las disculpas.

Carmen estaba trabajando con su hermano en la venta de laptops, pero nunca podía disponer de lo que ganaba. Su pareja –relata– no le dejaba gastar ni 20 bolivianos para comprarse un par de medias. “Me decía que todo era para el bebé”, lamentó.

Por eso decidió alejarse de su pareja en septiembre. “Me fui con mi bebé a la casa de mis papás. Ahí él veía al niño una semana y yo lo veía otra semana”, dijo. La pareja estuvo así hasta febrero de este año, cuando él le pidió volver a estar juntos.

“Me dijo que estaba arrepentido, me pidió disculpas delante de su familia y lo perdoné. Volvimos a vivir juntos desde entonces, pero las agresiones volvieron y su papá comenzó a acosarme. Le dije a Marco, pero no le dio mucha importancia”, comentó.

La joven no aguantó más las agresiones y el acoso. Salió de la casa de su pareja, pero esta vez sin su niño, quien entonces tenía 11 meses. “La familia de Marcos me quitó a mi bebé”, sostuvo.

De acuerdo al tío de la joven, Jorge Montecinos, su sobrina no ve a su bebé desde hace tres meses y por eso entró en una depresión profunda. “Ella sólo quiere ver a su hijo, tenerlo entre sus brazos, amamantarlo”, acotó.

Montecinos explicó que el caso fue denunciado a la Defensoría de la Niñez de Cotahuma y que en esa oficina “extrañamente, las autoridades se parcializaron con la otra parte. Es más, activaron medidas de restricción contra la madre”, dijo.

Denunció que la Defensoría acusó a su sobrina de “intentar atentar contra la vida de su bebé” sin siquiera realizarle un examen psicológico a la joven.

Por eso, la familia de la joven recurrió primero a la concejala Cecilia Chacón, luego a Mujeres Creando, a la Defensoría del Pueblo y al Ministerio de Justicia para que pedir ayuda.

Este viernes, en el Juzgado Primero de Niñez y Adolescencia se realizará una audiencia en la que la joven madre pedirá recuperar a su bebé.

Este medio intentó comunicarse con los funcionarios de la Defensoría de la Niñez de la Alcaldía de La Paz para conversar sobre el tema, pero no hubo respuesta a las llamadas.

Pagina Siete.