Caos vehicular causado por minibuses públicos

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Nuevamente el caos vehicular se ha adueñado de la avenida 6 de Marzo, el carril de bajada hacia la carretera a Oruro, donde los minibuses del servicio público han copado tres carriles, han dejado solo uno para la circulación de los motorizados, actitud que todos los días provoca la protesta generalizada de la población.

A pesar de varias instancias como la Secretaría Municipal de Movilidad Urbana han intentado descongestionar esta vía importante para el tráfico vehicular de la Ceja, nuevamente y desde hace días atrás se ha presentado el embotellamiento de la avenida 6 de Marzo, en la altura de las calles 2 y 3, sector donde se ha convertido en una parada de minibuses del servicio público de minibuses, tanto de aquellos que suben desde la sede de Gobierno como de aquellos motorizados de los sindicatos locales.

En este caso tres vías son utilizadas como paradas de los minibuses del transporte público, actitud de los choferes de este sector que no deja que la circulación vehicular, tanto particular como del resto de algunos de los minibuses públicos, puedan movilizarse de manera libre.

La falta de presencia de efectivos del Organismo Operativo de Tránsito (OOT), es uno de los factores para que este caos vehicular se presente todos los días en este sector de la urbe alteña, como en el caso del pasaje de la Calle 2 que fue abierto, hace algún tiempo por el Municipio, se ha convertido en un lugar peligroso para el tráfico de las personas, a pesar de existir un semáforo, los motorizados no respetan dichas disposiciones y como si fuera poco no existe presencia policial para hacer cumplir las normas y señalizaciones.

Por su parte, la dirigencia de este sector de minibuses del servicio público, en varias oportunidades se hizo presente en este lugar con la intención de coordinar una mejor circulación de sus afiliados, pero la falta de responsabilidad y seriedad de los mismos hace que todo este intento se convierta en una chacota.

Es el caso de la mañana del jueves, donde un grupo de dirigentes del sector, trató de reordenar el caos vehicular, pero las preferencias que tienen ellos con sus afiliados alteños, ha hecho que el problema se agrave en el embotellamiento, ya que no permitían que aquellos motorizados que pertenecen a los afiliados de La Paz y cubren parte de la ciudad de El Alto, no puedan parar para recoger pasajeros.

Mientras que aquellos que son de los sindicatos alteños, con clara preferencia son aceptados para que formen las largas filas de tres con la finalidad que estos puedan salir del lugar hasta que tengan el minibús lleno, generando de esta manera diferencia entre ambas partes.

El Diario.