“Tuve que pedir perdón”

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La vida del periodista y camarógrafo de la Red ATB, Sergio Figueroa, corrió serio riesgo la noche del viernes 15 de noviembre, cuando fue agredido por enfurecidos agricultores de la región del Chapare que lo golpearon y hasta intentaron rociarlo con gasolina.

En esa jornada, un artefacto explosivo fue lanzado por productores de coca afines al partido del expresidente Evo Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), y estalló entre los periodistas y militares, en un puente vial localizado en la población de Sacaba. Al menos cuatro reporteros sufrieron heridas y, luego seis periodistas fueron apedreados.

Cuatro periodistas sufrieron escoriaciones como efecto del estallido del artefacto explosivo en el puente de Huayllani.

Figueroa informó a la Unidad de Monitoreo de la Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP-Diarios) que tras la muerte de cocaleros se trasladó a Sacaba para cubrir la noticia de los agricultores fallecidos y el velorio improvisado en esa ciudad.

Relató que dejó su vehículo a dos cuadras de la tranca de Huayllani. “Me acerqué con mi micrófono y cámara. Había seis personas, pero otra gente a mayor distancia. Me presento y pido permiso para pasar hasta el velorio.

Muy enojados me gritaron: ‘¡Por qué no has venido más antes!’

“Ante la respuesta me quise retirar, pero recibí un golpe en la cara, una patada, y otros se acercaron por la espalda, me golpearon en el coxis. Me rodearon y quisieron quitarme la cámara y los golpes no cesaban. Unas mujeres se acercaron y les tomaron de las camisas para evitar que me sigan pegando ‘no más violencia, periodista es, periodista es’ decían”, relató.

“En un momento me he asustado tanto que tuve que pedir hasta perdón. Me gritaban que éramos vendidos. Por delante vino un muchacho con una botella de gasolina en la mano. Me zafé y empecé a correr, por suerte había un trufi (vehículo de transporte público) que paró en mi ayuda”, narró.

Los golpes le ocasionaron heridas en el pómulo, muy cerca de la oreja y contusiones en la espalda y coxis.

El Diario.