CEB: Conviene que el defensor del Pueblo defienda los derechos sin preferencias políticas

La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) a través de un comunicado exhorta al nuevo defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, a ser verdaderamente “la voz del Pueblo” y ejercer su vocación de defensa imparcial de los derechos humanos, sin preferencias políticas para que no haya duda de su legitimidad.

“El cargo de defensor del Pueblo tiene una clara vocación de defensa imparcial de los derechos humanos de todos los bolivianos. La persona designada conviene que tenga un claro desempeño y vocación de servicio a la colectivizad, sin preferencias políticas para que no haya duda de su legitimidad para ejercer el cargo. Si el nuevo Defensor no aborda los temas centrales que aquejan Bolivia se aumentará las dudas sobre su identidad de defensor del Pueblo”, manifestó el secretario general de la CEB, Giovani Arana.

Pedro Callisaya fue posesionado esta martes en un acto en la Vicepresidencia del Estado, asumió el cargo en medio de cuestionamientos a su legitimidad por la forma en la que el Movimiento al Socialismo (MAS) lo designó el pasado viernes (23.09.2022).

Fue designado en una sesión de la Asamblea Legislativa Plurinacional, en la que el MAS planteó que se cambie el orden del día, precisamente cuando 32 legisladores de la oposición (13 de Creemos y 19 de Comunidad Ciudadana) pidieron licencia algunos para asistir a la efemérides de sus regiones Santa Cruz y Pando y otros por razones diferentes. Así el oficialismo logró los dos tercios.

En este marco, la Conferencia Episcopal manifestó que la elección del cargo de Defensor del Pueblo tiene que realizarse de manera consensuada y democrática, que cuente con el apoyo de todas las fuerzas políticas y sociales del país para que sienta el respaldo y el apoyo de toda la ciudadanía.

“De no ser así este cargo está viciado desde sus inicios. Nuestra democracia es frágil y hay que buscar afianzarla pues estamos lejos de consolidar una democracia con cimientos fuertes y profundos. No podemos seguir alentando una democracia débil ‘Democracia es inclusión, no exclusión’”, indica.

Sostiene que es un sentir de la población que la Defensoría del Pueblo que es una institución que debe velar por el cumplimiento de los derechos humanos, individuales y colectivos de todos los bolivianos ha ido perdiendo legitimidad y credibilidad por su cuestionable imparcialidad por el silencio ante los grandes conflictos sociales en los que se visibilizó su actuación y por la vulneración de los derechos de los niños y adolescentes.

Finalmente, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) expresó sus mejores deseos al nuevo defensor del Pueblo para que atienda las necesidades urgentes que tiene el pueblo en el marco del respeto y del bien común.

Fuente: ANF

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