Santa Cruz concentra 2.562 focos de calor

3

En el departamento de Santa Cruz, en las últimas 24 horas, se han presentado 2.562 focos de calor, según la página de monitoreo de incendios web: http://www.fan-bo.org. Asimismo, el mapa satelital muestra que la región cruceña concentra los mayores puntos de riesgos de incendio en el país.

Entretanto, a nivel nacional se presentaron 3.172 focos de calor, por lo que el 80.76 por ciento de estos se centra en la región cruceña, según publicación de Urgentebo.

La Gobernación de Santa Cruz dio a conocer que se han afectado aproximadamente 630.000 ha de bosques, 300.000 ha de enero a finales de julio y de los primeros días de agosta hasta el viernes pasado 330.000 hectáreas.

En tal sentido, el mapa fan-bo detalla que la mayor parte del territorio oriental presenta esta jornada un extremo riesgo de incendios, luego alto peligro y en pocos puntos medio riesgos de quema.

BOSQUE CHIQUITANO

Las llamas en el bosque Chiquitano de Bolivia y en la región de la Amazonia de Brasil han sido más grandes y extendidas que en temporadas previas. Eso ha generado preocupación internacional y, en el caso de Brasil, también ha provocado indignación frente al hecho de que el presidente Jair Bolsonaro restó seriedad a los incendios, según The New York Times.

El presidente Evo Morales dijo que en días recientes recibió llamadas de los presidentes de Chile y Paraguay, así como del presidente del gobierno español, para ofrecerle ayuda. Y el 25 de agosto, mientras el Grupo de los Siete se reúne en Francia, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que las siete democracias más ricas del mundo estaban organizando un paquete de ayuda para las naciones sudamericanas afectadas por los incendios.

TINTES POLÍTICOS

En un país agitado por el intento de reelección de Morales, la reacción a los incendios ha tomado fuertes tintes políticos. La Constitución de Bolivia prohíbe que Morales contienda de nuevo y él perdió un referendo el 21 de febrero de 2016. Cuando recurrió a los tribunales para eliminar los límites a los mandatos, comenzaron protestas masivas.

Ahora, opositores políticos y varios sectores de la población atacan a Morales sobre su lenta respuesta a los fuegos.

En Roboré, una población asfixiada por el humo en el este de Bolivia, cientos de residentes furiosos con mascarillas contra el humo bloquearon a al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y al ministro de Defensa, Javier Zavaleta, en una cafetería de una base militar el 24 de agosto, y exigieron ayuda internacional. En Santa Cruz de la Sierra, la ciudad más grande de Bolivia, los residentes convocaron una protesta la noche del domingo para exigir que el Gobierno declare un estado de emergencia.

Hasta el sábado, los incendios habían destruido un millón de hectáreas de bosques en el estado oriental de Santa Cruz, el doble del área quemada hace una semana. Expertos ambientales afirman que los incendios amenazan a alrededor de quinientos tipos de animales, incluyendo a jaguares, tapires y 35 especies en peligro de extinción, algunas de las cuales no se encuentran en ningún otro lugar.

CAMPAÑA

La Cámara Nacional de Comercio de Bolivia predijo que los incendios reducirán a la mitad el producto interno bruto del país este año, que crecería en un cuatro por ciento, según la proyección del Fondo Monetario Internacional. Las llamas ya han dejado a 300.000 vacas sin pastura, indicó la cámara.

Los opositores de Morales atribuyen los incendios forestales a la campaña del Gobierno para entregar tierra de manera gratuita a campesinos y abrir nuevas áreas a la actividad agroindustrial.

La autoridad de manejo de la tierra de Bolivia estima que 87 por ciento de los incendios forestales que se registran actualmente comenzaron como fuegos ilegales iniciados por granjeros.

Analistas políticos dijeron que la respuesta de Morales fue en parte motivada por un deseo de mantener los votos de sus simpatizantes más férreos entre los granjeros indígenas a pequeña escala, que a menudo carecen de la maquinaria y el capital para preparar la tierra sin usar el método de quema.

“Las pequeñas familias, si no chaquean, ¿de qué van a vivir?”, dijo Morales durante la campaña el 20 de agosto, refiriéndose a la quema de tierra. “Este es el pequeño productor: para yuca, una media hectárea; para maíz, una hectárea para comer, esta es la situación de él”.

REACCIÓN TARDÍA

Después de inicialmente ignorar los incendios, el presidente envió la semana pasada a militares y tres helicópteros para combatir los fuegos en un área del tamaño del estado estadounidense de Oregón. En los últimos días, aumentó los esfuerzos, al contratar la aeronave de combate al fuego más grande del mundo, el Boeing SuperTanker 747, a Estados Unidos.

No obstante, la mayor parte del combate al fuego hasta ahora ha sido llevado a cabo por voluntarios locales y estudiantes apresuradamente organizados de Santa Cruz.

La autoridad de manejo de la tierra de Bolivia dijo que la deforestación se disparó un 200 por ciento desde que el gobierno cuadriplicó el área de deforestación permitida para los pequeños agricultores en 2015. La autoridad de la tierra atribuyó el incremento a una vigilancia laxa del cumplimiento de las leyes ambientales.

Por otro lado, el director de Probioma, Miguel Crespo, dijo que podría tomar hasta doscientos años para que los bosques de Bolivia sanen. “Nunca he visto una tragedia ambiental de esta escala”, manifestó.

Al principio, Morales restó importancia a los incendios, que se han extendido a través de cuatro estados durante el mes pasado; el ministro de la Presidencia, Juan Quintana, rechazó la necesidad de ayuda extranjera para combatir el fuego y dijo que Bolivia no necesitaba “extender la mano piadosamente”.

El Diario.