20 comerciantes lo perdieron todo en una obra plagada de juicios y multas

De los más de 45 comerciantes afectados, 20 lo perdieron todo a causa del incendio que se registró en el Gran Vía Mall, el nuevo edificio comercial que se construyó en ex Laboratorios VITA. Según informes y declaraciones, la obra está plagada de juicios, accidentes y multas.

El dueño mayoritario de la edificación aseguró ayer que buscará un acercamiento con los afectados para resarcir los daños.

“Ya no tengo lágrimas de tanto llorar. Toda la noche he llorado viendo mi puesto, mi trabajo. He perdido todo. Mi capital, todo estaba en el puesto”, contó doña Uberlinda Calle, mientras observaba su puesto hecho cenizas.

Calle recordó que el lunes, cuando comenzó el incendio, aún estaba en su puesto de frutas. Trabaja en este lugar desde hace más de 40 años y es el principal sustento de su familia. “De repente la gente me dijo que se está quemando arriba, miré y cayó una madera. Así paradita escapé y ya no más el incendio se volvió más fuerte”, relató la comerciante y se preguntó qué pasará con su deuda en el banco.

No fue la única comerciante afectada. De acuerdo con la ejecutiva de la Federación Departamental Única Julio de Patiño, Martha Tintaya, en el lugar hay 60 vendedoras, de ellas al menos 45 fueron afectadas y de éstas, “unas 20 lo perdieron todo”.

“No hay nada. He perdido todo. Yo vendía joyas americanas cerca de la esquina del edificio y ahora todo se ha quemado, hasta la tarima se ha perdido”, contó doña Virginia Condori, quien aseguró que con sus ingresos solventaba a su familia.

“Con los ingresos del día llevábamos el pan a la casa para que nuestros hijos coman. Ahora qué haremos”, lamentó y mostró un puño de joyas que logró rescatar, las alhajas estaban quemadas.

De acuerdo con los comerciantes de la Asociación de Comerciantes Minoristas Bajo Puente Vita-Manco Kápac, que fue fundada en 1982, los 60 comerciantes se declararon en emergencia y ahora se encuentran en vigilia porque solicitan al dueño mayoritario del Gran Vía Mall, Eynar Viscarra, que se haga cargo del resarcimiento de daños y perjuicios que ocasionó el incendio. “Somos damnificados por el incendio que hubo en ese edificio”, dijo don Zenón Renjifo, quien aseguró que su asociación dará 48 horas al propietario del edificio para limpiar el sector porque deben volver a sus puestos. “Si no lo habilitan, saldremos e instalaremos nuestros puestos en el suelo. Necesitamos comer”, agregó.

Viscarra afirmó que buscará una reunión con los comerciantes para resarcir los daños de los principales afectados. “No queremos hacer daño”, indicó.

Se registraron ayer amagues de enfrentamiento entre los copropietarios de la obra y los comerciantes.

En el lugar, los comerciantes gritaban: “¡demolición!”, y los copropietarios respondían: “¡reubicación!”.

Viscarra no sólo enfrenta ese problema. Tiene 11 procesos administrativos desde 2016, nueve de ellos instaurados por el entonces alcalde de La Paz, Luis Revilla; dos por el actual burgomaestre, Iván Arias.

El subalcalde del Centro, Jimmy Osorio, indicó que “en la gestión 2016 ya se inició un proceso de fiscalización por construcción sin planos aprobados, esto quiere decir que no podía realizar ninguna construcción”, pero la obra no se paralizó. Argumentó que en ese entonces la obra no contaba con planos arquitectónicos aprobados por el municipio. Los siguientes procesos se realizaron por la misma causa hasta 2019, cuando además de esos casos se emitió el mandamiento de demolición de los bloques uno y dos. En 2020 se estableció la demolición de 2.335,81 metros cuadrados.

Al respecto, Viscarra aseguró que la Alcaldía no tiene una normativa para fiscalizar obras especiales. “Hasta hoy no hay una norma para fiscalizar esas obras, como es el caso de un mall”, dijo. Para él, “la obra goza de legalidad”. Recordó que fue la presidenta del Concejo Municipal que en 2014 “acudió para poner la piedra fundamental de la obra”.

El subalcalde Osorio dijo que el propietario del edificio también tiene una multa de dos millones de bolivianos al municipio de La Paz. “En todos los casos que han realizado los actuados para la paralización de la obra (…) Se ha precintado el predio, pero como el propietario ha ignorado las notificaciones, tiene la sanción”.

Una de las copropietarias, que pidió no dar a conocer su nombre, dijo que con la obra buscan “acogerse a la norma de regularización de obras para obtener el permiso”.

La coordinadora de la Fiscalía Departamental de La Paz, Nilda Calle, indicó que el Ministerio Público lleva un proceso penal instaurado por el Ministerio de Obras Públicas por el delito de daño calificado “por territorios de Enfe”, el cual se está investigando. “El mismo está en etapa preparatoria”, sostuvo.

Este edificio de 13 pisos se comenzó a construir hace ocho años. Muchos vecinos del lugar calificaron la edificación como la “casa maldita” porque se registraron varios incidentes; por ejemplo: dos obreros murieron luego de caer de uno de los pisos, además cayó material de construcción y provocó la muerte de un transeúnte.

Doña Verónica Ávila, vecina del edificio, contó que en el inicio de esa obra se registró una inundación, lo que provocó afectaciones en su casa. Otro de los vecinos indicó que ninguno está de acuerdo con la obra porque “está maldecida”.
“Yo vendía peluches y mis cosas se han perdido. Hemos quedado en la nada, por eso el dueño se debe hacer cargo”
Lidia Contreras,
comerciante de la Vita
2
millones
de bolivianos es la deuda de los dueños de la obra a la Alcaldía de La Paz.

Fuente: Pagina Siete

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