Indisciplina y marchas empujan a La Paz a una pandemia explosiva

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“El círculo se está cerrando”, expresa preocupada Marlene, una paceña que en los últimos días ha comenzado a saber de casos de Covid entre sus compañeros de trabajo, amistades e incluso familiares de tercer grado. Está asustada porque a veces tiene que salir a la calle, “a atender algunos asuntos urgentes”.

Teme regresar a su casa con la enfermedad. Ahí está su mamá, que tiene 70 años. “Por si acaso ya tengo un frasco de dióxido de cloro en el refrigerador; si llega el momento es lo único, porque no hay hospital a donde ir. La semana pasada, una amiga buscaba desesperada por Facebook oxígeno para su mamá y nadie le podía ayudar”, añadió.

Su estado de ánimo no es gratuito. En las últimas semanas los casos de coronavirus se dispararon. De los 507 del 1 de junio, cuando se ingresó a la cuarentena flexible, ayer La Paz llegó a 13.780.

“Me da nervios salir a la calle y siento rabia cuando veo a gente usando mal el barbijo, debajo de la nariz; pero lo peor es ver las marchas; me dan ganas de llorar al ver tanta inconsciencia, están diseminando el contagio”, expresó Marlene.

Los pronósticos son desalentadores; mientras el sábado, el alcalde Luis Revilla dijo a Página Siete que la ciudad podría llegar a agosto con 30.000 casos, el director de Epidemiología del Ministerio de Salud Virgilio Prieto indicó ayer que la pandemia se extenderá más allá de septiembre con más de 100 mil enfermos, en el departamento.

“La Paz está en una escalada muy acelerada de casos, con la proyección de un desastre de salud que nos puede llevar a una pandemia explosiva, con la afección de muchas personas y la muerte de muchas otras. No hay situación que pueda resolver la falta de espacios en los hospitales y la mayoría de los enfermos que están llegando (a los centros médicos) están muy afectados”, advierte Prieto.

El mismo pronóstico tiene el presidente de la Sociedad Boliviana de Terapia Intensiva Adrián Ávila, quien acaba de superar la enfermedad con creces. “El coronavirus nos puso en crisis desde el primer momento, pero ahora se salió de control y se llevará muchas vidas”, alerta.

Ávila fue uno de los médicos que desde que se dio el primer caso del virus en Bolivia alertó que el país estaba indefenso, sobre todo por su precario sistema de salud, “con apenas 120 camas de terapia intensiva”.

Sin embargo, los dos especialistas consideran que el caldo de cultivo para la explosión de casos en La Paz fue el levantamiento abrupto de la cuarentena rígida por parte de muchos paceños, que retomaron su vida con total normalidad, subestimando las medidas de bioseguridad, como la distancia física de más de un metro con los demás, el uso del barbijo y, sobre todo, evitar las concentraciones y no salir de la casa si no es necesario.

A esto se suma que muchos sectores sindicales y sociales realizaron y realizan diversas manifestaciones y marchas que recorren la La Paz en demanda de pedidos sectoriales. “No existe un sistema de control y prevención de la enfermedad por parte de la población; la conducta es demasiado irracional, se realizan marchas, huelgas, ferias de mercados donde no se cumple con el uso del barbijo, el distanciamiento físico”, afirma Prieto.

“Con la cuarentena dinámica se borró toda medida de bioseguridad y estamos en esta velocidad de contagio, en esta explosión, que es un crecimiento natural y expansión de la enfermedad; y lo que hicieron las marchas fue acelerar el contagio. Si no se asumen medidas no se podrá frenar la pandemia, porque no existe política pública que la detenga”, señala Andrés Uzín, especialista en políticas públicas.

Ávila advierte que quienes pagarán las consecuencias de la indisciplina son las personas vulnerables. “Da un dolor ver esas marchas. ¿Quiénes son los dirigentes? Gente joven que se puede enfermar pero que no morirá. El precio de sus apetitos personales lo pagará gente humilde, gente mayor que dio algo a esta patria, y las personas enfermas que ya están sufriendo, y no podrán responder al virus. Querrán ir a un hospital, público o privado, pero no encontrarán espacio. Regresarán a su casa a morir, pero llevando el contagio”, vaticina. En tanto, sectores afines al MAS anunciaron marchas.

Para prevenir

Autoaislamiento Los especialistas piden que usted no salga de su casa si no es sumamente necesario.
Barbijo Recuerde que no debe salir de su domicilio sin una mascarilla.
Distancia Mantenga una distancia física de al menos dos metros de las otras personas en cualquier lugar.
Aseo Lávese las manos constantemente o desinféctelas con alcohol.

Se ve el incremento de cifras porque aún se puede diagnosticar

El especialista en políticas públicas Andrés Uzín explicó que el incremento diario de hasta miles de casos de la Covid-19 en la ciudad de La Paz se debe a que aún se puede realizar el diagnóstico correspondiente de la enfermedad y que las personas que la padecen se reportan ante los servicios de salud.

Advierte que de seguir la expansión del virus en la magnitud actual, llegará un momento en que se perderá esa posibilidad de diagnóstico, y que el número de registros comenzará a caer, como pasa actualmente en Santa Cruz y Beni; lo que no implica que el virus esté dando tregua.

“Cuando se pierda la capacidad de identificar los casos, los registros comenzarán a bajar, como en Santa Cruz y Beni, pero no porque hay menos enfermos, sino porque se habrá perdido la capacidad de registro. En esos dos departamentos el Cenetrop ya no se da abasto para procesar las pruebas”, explica.

Uzín señala que el virus no hará una excepción en La Paz, como se consideró en meses anteriores, cuando los casos se mantenían por debajo de otros departamentos, como Santa Cruz y Beni, epicentros de la Covid-19 hasta entonces.

Señala que debido a la altitud el efecto del virus sólo ralentizó, a lo que se sumó el efecto positivo de la cuarentena rígida que se declaró el 22 de marzo y se prolongó hasta el 31 de mayo.

“La Paz fue una de las regiones que cumplió con mayor disciplina la cuarentena rígida, pero cuando ésta fue flexibilizada, los paceños borraron las medidas de bioseguridad”, señala.

Uzín recomienda a los paceños ser en este momento más estrictos con el uso del barbijo, con la distancia física y el lavado de manos constante, pero, sobre todo, evitar las concentraciones y no salir de la casa. “Es verdad que en La Paz se tiene dificultad para respirar con el barbijo, pero no se puede salir sin él y sin cubrirse los ojos”, sostiene.

Pagina Siete.