Madres universitarias solas frente a la adversidad

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Miles de estudiantes universitarias tienen que lidiar con los estudios y el ser madres sacrificadamente, remando contra la corriente de falsas creencias y prejuicios en un sistema que señala con el dedo a la mujer que no se casó y tuvo un hijo independientemente.

Parte de esa mentalidad colectiva está arraigada en un pasado, en el que la mujer no evolucionó y progresó, a diferencia de la actualidad, donde gran parte de las mujeres se han empoderado porque saben lo que valen por haberse superado en lo profesional y a sí mismas.

Otro tanto de esas mujeres madres solteras soportan constantemente ataques psicológicos de sus familias, amistades, catedráticos y compañeros de clase que no comprenden la situación de doble responsabilidad. Esas jóvenes que tienen sueños y metas, cuando estudian y ejercer el rol de madres de retoños humanos con sed y hambre por un futuro más prometedor.

Por esa necesidad de brindar un apoyo a este grupo de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) nace el 2002 el Centro Infantil en un acalorado congreso de mujeres universitarias, donde denuncian y reclaman por una guardería y por no sufrir hechos donde su dignidad era opacada. A eso se sumaron posteriormente huelgas de hambre de las universitarias y gritos de impotencia por falta de más voluntad política para transformar esa realidad por otra con trato justo, equitativo y con igualdad.

Marcia Torrico Foronda, ex dirigente de la Federación Única Local (FUL) y Co-Fundadora de profunda lucha por la reivindicación de madres universitarias señaló que la rebelión del año 2002 fue determinante para defender los derechos de este sector y su demanda para contar con un lugar merecido para dejar a sus bebés y niños pequeños dentro el campus universitario, mientras estudiaban una carrera que les permita alcanzar una mejor calidad de vida.

Dicha guardería se sostiene con presupuesto de la FUL, sin apoyo sostenido de las autoridades universitarias y según Marcia se tropieza con el pensamiento equivocado de las autoridades académicas: “Las universitarias no vienen a tener hijos a las Universidad”.

“Se lograron beneficios como la oportunidad de graduar a más de 3 promociones de universitarias que recibieron el apoyo del cuidado de sus hijos en la guardería, algunos incentivos, becas trabajo y un espacio físico que le falta equipamiento y más personal, porque con los pocos recursos obtenidos se pagaba a Bs 200 a las educadoras por mes”, acotó la co-fundadora.

TESTIMONIOS

M.D.J. una mujer madre soltera de 24 años estudiante de contaduría pública de la UMSS en Cochabamba con una niña bajo su responsabilidad, cuenta que iba a clases con ella y la dejaba en la guardería mientras pasaba sus clases.

“Mi grupo de estudio no me entendía, me hacían bullying por tener a mi hija y por retrasarme con algunos trabajos pagaba Bs 20 de multa. Me iba a las 10 de la noche terminando clases hasta el km 10 hacia Quillacollo. Un semestre estuve en esa situación porque no tenía con quien dejarla a mi bebé. A veces cuando estaba lactando mi mamá me acompañaba para quedarse con mi hija, para dar mis exámenes” cuenta M.D.J. con melancolía.

Esta joven madre cuyo presupuesto mensual es Bs 1.200.- para su alimentación y gastos universitarios de fotocopias también relató que es muy difícil acceder al beneficio del comedor universitario por la infinidad de papeles y requisitos a presentar.

Mientras que T.J. otra universitaria de la carrera de derecho madre sola con un hijo con leucemia que subsiste con donaciones de medicamentos que superan los 10 mil dólares cuenta que no puede dejarlo en la guardería de la UMSS porque el niño requiere cuidado especial por su debilidad física.

T.J. es una mujer que abandonó la materia de forense civil porque el docente exigía textos entre Bs 150 a Bs 200.-. “Si apenas me alcanzaba para compartir una salchipapa de almuerzo con mi compañera como me iba a alcanzar para esos libros” lamenta comentando que a esos gastos de la universidad se suman otro de tipo familiar.

PADRINOS Y MADRINAS

Conociendo esta realidad de las madres solteras universitarias, los CIUDADANOS VOLUNTARIOS EN ACCIÓN (CIVOAC) realizaron el inicio de una gestión para conseguir madrinas ó padrinos para este grupo vulnerable de la sociedad, con la donación de dinero de personas de buen corazón a las cuentas de estas mujeres que son víctimas de discriminación y la crisis económica por la pandemia en cuarentena del coronavirus.

CIVOAC preveé también un programa de empoderamiento para las madres solteras que contemple charlas motivacionales y cambio de pensamiento con el componente de brindar también capacitaciones en habilidades sociales y oficios dignos que las haga independientes económicamente.

CONTACTO: 783 68058

DATOS:

Las mamás universitarias pagan Bs 1.- por una hora académica de cuidado de sus hijos, mientras ellas estudian.

La Guardería de la UMSS necesita apoyo con equipamiento y más presupuesto para contar con profesionales de parvulario.

El horario de atención es de 8:15 a 20:15 horas.

La FUL identificó que hacia el 2022 el 60% de las universitarias seran madres solteras y que están en edad fértil.

Las madres universitarias solicitan más apoyo de las autoridades para que se considere las clases virtuales cuando tiene recién a sus bebés por no poder asistir a clases presenciales.

El Diario

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