Contratos privados de corto plazo y precios de mercado

Ante el anuncio de Argentina y Brasil que demandarán menores volúmenes de gas natural debido a su producción interna y la desvinculación de los precios del petróleo respecto del gas, dos expertos señalaron que el escenario energético mundial cambió para el país, ante lo que demandaron un giro de 180 grados en las tradicionales estrategias utilizadas por los gobiernos del pasado basadas en el tema político.

A ello se suman contratos de corto plazo y precios de mercado, que no estarán ligados a los líquidos, según señalaron, los analistas petroleros Boris Gómez y Hugo del Granado.

En los últimos cinco años cambió el comercio del gas y la tecnología de extracción, ingresó la tecnología del fracking, cuya aplicación estaba en duda por el costo. Estados Unidos señaló el camino y abrió las puertas a la inversión y a la nueva tecnología, y en el ámbito del mercado externo expuso sus condiciones para mejorar los valores del crudo según Gómez.

Al respecto, del Granado, de manera coincidente con Gómez señaló que en los dos últimos años el desarrollo del yacimiento Vaca Muerta en Argentina y Presal en Brasil fueron significativos debido a los cambios de gobierno y normativas de mayor alcance, y hoy ya pueden producir y ofertar al mercado internacional.

“Los cambios de gobierno aceleraron las reformas para liberar el mercado, y sacar a las empresas estatales, y lo que procuran es la apertura de mercados y mayor participación privada”, opinó el experto en hidrocarburos.

YACIMIENTOS

Calificó de significativo el desarrollo en la producción de Vaca Muerta y Presal, y dijo que Argentina empezó a exportar a Brasil, Chile y Uruguay, mientras que Brasil empezó a reducir las importaciones de Licuid Natural Gas (LNG), y busca que los privados asuman el negocio no solo de adquirir el hidrocarburos directamente de terceros, sino que aseguren el abastecimiento del mercado interno.

Gómez coincidió con Del Granado al señalar que el mercado del gas es ahora ámbito de privados, quienes van a demandar energía, gas, combustibles y electricidad, y a Bolivia no le queda otra alternativa que ingresar en este escenario como ofertante.

Tanto Del Granado como Gómez, señalaron, por separado, que los privados y el mercado determinarán el precio del gas, y ya no estará ligado a los líquidos, y tampoco habrá contratos de largo plazo, sino todo lo contrario, serán acuerdos de plazo fijo.

El exsecretario de Hidrocarburos de la Gobernación de Santa Cruz, José Padilla, es un convencido que Brasil y Argentina no necesitarán el gas boliviano, debido a la ausencia de políticas más agresivas del Gobierno en esta materia.

“Será complicado el escenario boliviano”, dijo Padilla porque se reducirán ingresos y vender a Argentina y Brasil ya no será buen negocio.

COMPETITIVO

El ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, mostró en sus declaraciones un panorama alentador respecto a la venta de gas natural a Brasil, y consideró que en las últimas horas los medios de comunicación del país vecino informaron que Petrobras bajaría su demanda hasta 50 por ciento de los volúmenes acordados con Bolivia.

“Cuando se abre el mercado de Brasil, se da paso a la competitividad, este hecho es una oportunidad para el gas boliviano, que será comercializado con las empresas privadas de Brasil entre las que figuran operadoras, distribuidoras, termoeléctricas, gobernaciones, petroquímicas, ya no a un precio de $us 6 el millar de BTU, si no que habrá la posibilidad de negociarlo a un mejor precio”, explicó Sánchez.

Los actuales precios del gas sólo permiten a Bolivia beneficiarse del “margen de utilidad de frontera; mientras que al interior de Brasil, a kilómetros de la frontera, los márgenes de utilidad serán aún mayores”, agregó.

En esa línea de razonamiento, la autoridad explicó que “los próximos contratos con Brasil serán: uno con la estatal Petrobras, y los otros con las empresas privadas. El mercado brasileño seguirá siendo el mayor comprador del gas boliviano”, enfatizó.

GAS CON ENFOQUE DE MERCADO

El presidente electo de Brasil Jair Bolsonaro, de pensamiento liberal dará pie a la inversión privada, y no involucrará íntegramente al Estado en temas de economía o energía. Será complicado alcanzar a buenas negociaciones.

Los privados de Brasil se moverán con las reglas del mercado, y en el cual tendrán que ver la relación costo – beneficio, así como los volúmenes de entrega, y más que todo, seguridad en el suministro.

El gasoducto tendido al Brasil fue parte de un ciclo, del triángulo energético, que logró abrir el mercado brasileño, siempre va ser utilizado para suministrar volúmenes de gas. Pero Bolivia ya no podrá imponer precios ni criterios. Bolivia ya no tiene la importancia que tenía hace 15 años atrás, sostuvo, el analista del sector Boris Gómez.

BRASIL PREPARA REGLAMENTACIÓN

La Agencia Nacional de Petróleo de Brasil prepara la reglamentación para licitar los bloques de gas que va a necesitar o comprar, mediante licitaciones periódicas. Los proveedores pueden adjudicarse lotes de gas. De esta manera se abrirá el mercado interno a operadores privados.

Sin embargo, el ingreso de fuentes de producción local tendrá un peso importante en el precio, y los proveedores van a tener que ajustarse los valores, inclusive Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). El mercado se perfila más competitivo.

YPFB tendrá que revisar su balance de costos para poder ofertar precios que le permitan adjudicarse alguna licitación. Ya no haber contratos de largo plazos con gobierno, sino de tiempos más reducidos, incidió el experto, Hugo del Granado.

El Diario

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