El efecto de las deserciones de los militares venezolanos

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Más de 320 efectivos militares y policiales de Venezuela desertaron en los últimos días, cruzaron a Colombia o Brasil y reconocieron al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino. ¿Presagia esta erosión un quiebre inminente del principal sostén del gobierno de Nicolás Maduro?

Empezó como un goteo muy leve el sábado pasado, durante la fallida operación de ingreso de ayuda humanitaria, bloqueada por los militares venezolanos en medio de disturbios que dejaron varios muertos y decenas de heridos en las fronteras con Colombia y Brasil.

Pero ya suman 326 en Colombia y siete en Brasil, según autoridades de ambos países, la gran mayoría de rangos bajos y medios. Algunos salen, incluso con familia, huyendo de la grave crisis económica que afecta a la población civil y también a la tropa.

“El poder militar de Maduro está sometido a esta dinámica erosiva que ya ha sufrido su apoyo popular. Las deserciones forman parte de un proceso de desgaste, de socavamiento de las bases”, declaró el analista y politólogo Luis Salamanca.

Guaidó, quien se halla en Colombia desde el pasado viernes desafiando una prohibición de salida del país, ofrece amnistía a los uniformados que rompan con Maduro, pero el mando militar, al que el mandatario socialista ha dado vasto poder, le declara lealtad.

Buscando quebrar a la cúpula, Estados Unidos, decisivo aliado de Guaidó, ofreció incluso eximir de sanciones a los oficiales que reconozcan a Guaidó, tras lo que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, dijo que no se dejarán comprar.

“Este un proceso que no se nota muchas veces, una vía que no gusta mucho a la gente porque es lenta, pero que puede tener velocidad mayor en la medida en que los militares y civiles vean que el gobierno se puede desmoronar”, agregó Salamanca.

Fiel, pero con fisuras

De 32 ministros, nueve son militares y dirigen carteras estratégicas como Defensa, Interior, Agricultura, Alimentación y la petrolera PDVSA, corazón económico del país.

La Fuerza Armada, con unos 365.000 efectivos y cerca de 2 millones de milicianos civiles adscritos, tiene banco, canal de televisión, constructora, compañía minera y gasífera, todo un poder que fue aumentando a medida que crecía la impopularidad de Maduro, según analistas.

CARACAS, VENEZUELA/Agencias