Gobierno: Carlos Sánchez Berzaín tiene que rendir cuentas a la justicia

11

Ante el anuncio de retornar a Bolivia del exministro de Defensa del expresidente, Gonzalo Sánchez de Lozada, el actual gobierno ratificó que el exfuncionario, acusado por delitos de genocidio por la masacre de “octubre negro de 2003”, no gozará de impunidad y deberá rendir cuentas a la justicia boliviana. El anuncio también ocasionó rechazo en la ciudadanía boliviana que exigió máxima sanción en su contra.

“El señor Sánchez Berzaín tiene deudas pendientes en nuestro país, tiene que rendir cuentas al pueblo boliviano y la justicia tiene que actuar de acuerdo con la ley. No hay impunidad absolutamente para nadie, sean de anteriores gobiernos o de este gobierno tienen que rendir cuentas al pueblo boliviano”, recalcó a los periodistas el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez.

La postura del funcionario de Gobierno, surge después de que el exministro pidió al Gobierno de Jeanine Añez la anulación de la amnistía de 2003 y así, retornar a Bolivia para supuestamente demostrar la verdad histórica de los hechos de “octubre negro”, además prometió enjuiciar al expresidente Evo Morales por su participación en las movilizaciones contra el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.

Al respecto, Núñez afirmó que ahora el sistema judicial no responde a intereses partidarios y si se tiene que procesar y sancionar a los causantes de hechos contra los bolivianos, se lo deberá hacer cumplir.

«El pueblo boliviano quiere justicia, no quiere impunidad y, por lo tanto, nuestra justica, que ahora no está sometida al interés político, tiene que actuar de manera independiente y tiene que sancionar, tiene que investigar a quienes hayan sido autores de hechos que no corresponden», agregó Núñez.

Para Sánchez Berzaín, la postura del actual gobierno, es un “gran error”, ya que considera que la “justicia de la dictadura“ es represión, abuso y prevaricato. Aseguró que no tiene cuentas con la justicia.

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, explicó que los perseguidos y exiliados políticos durante el Gobierno del expresidente Evo Morales pueden retornar al país en estricto apego a las leyes y el derecho a la defensa en caso de enfrentar juicios.

“Se va a cumplir a cabalidad con (la) ley (…). Yo no voy a hacer tráfico de influencias con nadie ni voy a beneficiar absolutamente a nadie”, dijo.

Sánchez Berzaín está refugiado desde 2003 en Estados Unidos, a donde huyó tras una represión militar contra civiles que dejó más de 60 muertos en septiembre y octubre de ese año. Por esas violentas jornadas, Sánchez Berzaín, el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y otras exautoridades están acusados por los delitos de genocidio, entre otros.

“El que quiera venir que venga, pero que se someta a la justicia boliviana, que le rinda cuentas al pueblo boliviano”, indicó Núñez.

El Diario.