Con esperanza de días mejores, caseras y vecinos intentan volver a la normalidad

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Pese al frío, Hortensia no dejaba de sonreír y recibir con alegría a sus clientes. “Llegaron lindas y grandes lechugas. Vienen desde un pueblo que está detrás del Illimani”, explicó la mujer, mientras acomodaba una hilera de hortalizas en su puesto ubicado en una esquina del mercado Rodríguez de la ciudad de La Paz.

“Parece que ya decidieron negociar. Parece que todo volverá a la normalidad. Ojalá sea así porque los más pobres sufren con los bloqueos y la falta de comida”, comentó la vendedora. Indicó que pese a los desbloqueos, los precios aún se mantienen elevados. “Poco a poco bajarán”, prometió.

Miles de personas se volcaron ayer a los principales mercados de La Paz, como Yungas, Rodríguez, Uruguay, Kollasuyo, Achumani e Irpavi. Los vecinos también se dieron cita a las calles aledañas al Cementerio General y la plaza Garita de Lima, donde se instalaron decenas de puestos de verduras, frutas, pollo y carne de res.

Fue como un reencuentro entre amigos. Las caseras de los mercados y los vecinos se saludaban con amabilidad, otras entablaban diálogos más largos para contar cómo pasaron las últimas dos semanas de desabastecimiento de alimentos a causa de los bloqueos protagonizados por los militantes del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Algunas vecinas se quejaban por los precios, pero al final compraban el producto. “Qué podemos hacer. Ellas dicen que han pagado más caro de sus distribuidores”, dijo con un tono de resignación María en una de las calles del mercado Rodríguez.

“Qué hizo Evo (Morales) por Río Abajo, no hizo nada. No hizo caminos, no entiendo por qué la gente bloquea en ese sector”, explicó Hortensia. Una cuadra más abajo, dos vendedoras de frutas charlaban y una de ellas decía convencida: “Evo se equivocó, pero ha realizado grandes obras”, dijo.

En el sector de carnes del mercado Rodríguez, decenas de personas realizaban largas filas. “No hay mucha carne de res. Hemos conseguido de los proveedores con un precio muy alto. Por eso aún está caro”, dijo una de las comerciantes. El kilo de carne de res se vendía ayer entre 65 y 80 bolivianos, dependiendo del corte.

“Las verduras y la carne de res están muy caras. No sé qué haremos porque ya no alcanza el dinero. Hoy me llevaré hueso y molida”, lamentó Julia. “Espero que todo se resuelva pronto”, añadió. La arroba de papa más barata costaba 65 bolivianos.

En los últimos días, desde el día que Evo Morales presentó su renuncia, sus seguidores iniciaron bloqueos en las principales vías de ingreso a las ciudades de La Paz y El Alto. En la sede de Gobierno, conseguir un pollo fue cada vez más complicado y costoso. En los días más tensos un pollo llegó a costar entre 80 y 100 bolivianos, cuando el precio normal es de 40.

Pese a los anuncios de acuerdos y desbloqueos, ayer el pollo era uno de los productos que más buscaba la gente, pero no encontraba. En el mercado Rodríguez los puestos de este producto estaban cerrados.

Desde la última semana y como una medida de emergencia ante el desabastecimiento de alimentos, el Gobierno trajo a través de puentes aéreos más de 1.400 toneladas de alimentos, entre pollo y carne de res. Para la distribución de los productos el ministro de Desarrollo Productivo y las alcaldías de La Paz y El Alto instalaron puntos de venta.

“Esta mañana (ayer) llegaron manzanas de Chile y Argentina. Los camiones no podían pasar por los bloqueos, pero ahora ya llegaron a La Paz”, contó María, mientras acomodaba manzanas rojas y verdes en una calle cerca a la Max Paredes. Según las comerciantes, en la madrugada de ayer llegaron camiones de paltas, papayas, naranjas y plátanos desde los municipios de Nor Yungas del departamento paceño.

Las comerciantes vendían 25 naranjas por 12 bolivianos, dos paltas por 10 bolivianos, pero el precio variaba de acuerdo al tamaño.

Ayer en la tarde, el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras indicó que se espera seguir operando con tres vuelos diarios para garantizar la provisión de alimentos, además destacó que esperan los resultados de las mesas de diálogo con los sectores. Los vecinos y las caseras también esperan buenos resultados.

Pagina Siete.