Estimular el habla aumenta condiciones de sociabilidad

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Un niño desde que nace experimenta una serie de transformaciones, tanto en su desarrollo físico como mental, en ese sentido uno de los aspectos que no deben descuidar los padres, es el desarrollo del lenguaje, debido a que esta función marcará la diferencia en sus relaciones con su entorno social, explicó el psicólogo e investigador, Andrés Romero.

En opinión del psicólogo, en esta etapa de la vida, la personalidad y el futuro del niño se determinan en el ámbito familiar, por lo cual los padres están obligados a cumplir un papel decisivo en ese proceso. Es una instancia de preparación para que los infantes asuman la responsabilidad de ingresar a la escuela.

El cuidado infantil de buena calidad y significativa en la familia –dijo– tendrá una influencia positiva en el desarrollo del niño y en su actitud hacia la escuela, ya que ofrece valiosas experiencias educativas y sociales.

ASPECTOS

Señaló que en el ámbito psicológico pueden distinguirse tres aspectos distintos: el desarrollo cognitivo, emocional y social, los cuales no pueden plantearse como entes separados, puesto que están fuertemente interconectados, recibiendo influencias mutuas y retroalimentándose con gran fuerza.

Posteriormente –explicó– la escolarización será otra etapa que le condiciona a someterse a unos horarios fijos e incorporar nuevos hábitos de autonomía, y adquirir destrezas que le posibiliten una iniciación satisfactoria en los aprendizajes.

En su opinión, es necesario no descuidar las recomendaciones básicas para el cuidado de los recién nacidos. Es importante que los padres se informen sobre estos temas, con la finalidad de tener una guía en la labor diaria de educadores, que les toca desempeñar en el entorno familiar.

Un cuidado de calidad puede garantizar el bienestar y el desarrollo apropiado de los niños pequeños. Los padres deben trabajar en la educación inicial de los hijos y hacer partícipes del proceso a toda la familia.

Es esencial que los niños pequeños tengan acceso a un cuidado y educación temprana y de alta calidad. Todos estos aspectos tienen un protagonismo evidente en el desarrollo emocional e intelectual.

Desarrollo

cognitivo

Para el educador Xavier Medina, la inteligencia del niño experimenta un desarrollo significativo si cuenta con las condiciones biológicas, además de un ambiente favorable y estimulante en el hogar.

Es necesario –dijo– que los padres proporcionen las condiciones materiales, espirituales e intelectuales a los hijos con la finalidad de que puedan tener una comprensión básica del mundo que les rodea, a partir de los reflejos, percepciones y experiencias.

DESARROLLO EMOCIONAL

Señaló que de forma paralela al ámbito cognitivo, también se va produciendo en el niño un desarrollo emocional. Este es un elemento de crucial importancia para su posterior desenvolvimiento en el conjunto de la sociedad a lo largo de toda su vida.

“En las emociones de los niños, la autoestima juega un papel fundamental, por esta razón se debe alimentar este sentimiento. Dependiendo de cómo esta se desarrolle, el niño tendrá unos sentimientos u otros, como el orgullo, resentimiento, desilusión o la ilusión, amor, optimismo, piedad, solidaridad, entre otros”, dijo.

ORIENTACIÓN Y SEGUIMIENTO

Manifestó que es indispensable que los padres asuman modelos basados en la orientación y seguimiento de la actividad de los niños, en situaciones que demanden soluciones y les generen conflictos, con la finalidad que ellos resuelvan las incógnitas que se les presentan, en interacción con el mundo y los demás.

“Es importante que los niños entiendan que por medio de la reflexión lograrán la transformación y movilización de los recursos cognitivos, afectivos y sociales que les son propios”, sostuvo.

PROGRAMA EDUCATIVO

Dentro del espectro de la educación temprana –dijo– los programas que se proponen van desde la música hasta el ajedrez, pasando por otros más específicos como la filosofía o las matemáticas. El objetivo es estimular las capacidades intelectuales de los pequeños, pero también fomentar el desarrollo de su memoria, imaginación o creatividad.

“No hay que olvidar que todo ello, en cualquier caso, habrá de tener lugar en un entorno –sea doméstico o escolar– afectivo que impulse las relaciones entre niños y niñas, y contribuya desarrollar sus habilidades sociales”, sostuvo.

ESTIMULACIÓN VERBAL

Para el educador Xavier Medina, es significativo enriquecer la expresión verbal de los hijos, al menos antes de los cinco o seis años, lo mejor es dejar que se expresen de lo que deseen hablar, en la vida corriente el lenguaje tiene por fin comunicar, desde hacer preguntas, hasta dar órdenes o manifestar deseos.

Indicó que es muy importante fomentar la estimulación verbal del niño, para fomentar su curiosidad, ya que así de forma natural serán ellos los que mejoren su expresión oral en el futuro, con el uso de palabras nuevas.

JUGAR CON EL LENGUAJE

Consideró que es para trabajar en la estimulación temprana es muy importante ‘zambullir’ literalmente a los hijos en un baño de lenguaje, es decir, que todas las actividades realizadas en común sirvan como pretexto para hablar sobre temas diversos y de interés natural de los niños.

“Se puede aprovechar cada momento para estimular el habla en los hijos, como la preparación de la comida para narrar los pasos de la receta y decirles a los más pequeños: ahora haremos las patatas fritas, primero pelamos las patatas y luego las cortamos y así sucesivamente. La idea es estimular el habla”, puntualizó.

El Diario