Mujeres migrantes afrontan mayores casos de violencia

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Adolescentes migrantes del área rural suelen aceptar con mayor preferencia el concubinato, antes de salir bachilleres y terminan agredidas, abandonadas o echadas a la calle en las primeras discusiones de pareja.

Cuatro mujeres se presentaron ante el fiscal de familia, con la finalidad de solicitar orden para ser revisadas por el médico forense, una de ellas solo tienen 21 años y ya tienen dos hijos, porque decidió convivir a sus 17 años y tener su primer hijo, en vez de decidir salir bachiller, hoy enfrenta diferentes tipos de agresiones y violencia física que le obliga a interponer una denuncia en contra de su pareja, por temor a ser víctima de feminicidio.

«Yo no sé caminar, no sé cómo buscar apoyo, mi esposo trabaja en estibador, yo solo me quedo en la casa hilando, no he terminado ningún oficio, no salí del colegio. Mi esposo varias veces me ha pegado, pero como no se caminar, solo le soportaba nomas, pero ahora me han dicho que puedo denunciarlo para pedir una pensión y con eso poder atender a mis hijos y dejar de sufrir sus maltratos», expresó.

A tiempo de ser consultada si ella alguna vez interpuso denuncia en la defensoría o Slims próximo al distrito municipal donde vive, la respuesta demuestra no solo su desconocimiento de la norma o los procedimientos que debe realizar para evitar que siga siendo maltratada, «no entiendo que son esos lugares, yo en mi casa nomas me quedo, no salgo a nada, es por eso que busco ayuda de la gente», indicó.

La joven madre de 20 años, reconoce que su esposo de 24 años consume constantemente bebidas alcohólicas, siendo este el factor que afecta no solo su seguridad e integridad de su familia y de ella misma.

Como este caso, un segundo hecho de violencia a una joven madre se presentó en las instancias del médico forense, se trata de una adolescente madre que llegó de Sapaqui – Aguayamaya, quien con sus 17 años y con un hijo, buscaba ser revisada con el médico forense.

“Yo soy del campo, no he terminado de estudiar, porque estaba embarazada a los 15 años. El papá de mi hijo es de 20 años y lo que quiero reclamar es lo que me ha pegado y me ha quitado a mi hijo», detalló.

La joven madre estaba acompañada por su padre, quien también vive en otra comunidad distante donde se encuentra su hija y por primera vez acude al médico forense para solicitar no solo una demanda judicial, sino la recuperación de su nieto.

«La guagua más le ha quitado a mi hija y ahora en la comunidad no tenemos a quien acudir, porque se han salido a la ciudad. Es por eso que con mi hija he salido buscando justicia, porque mi hija no es la primera vez que es golpeada, en Sapaqui la Defensoría ha solicitado un informe forense, por eso hemos llegado aquí», lamentó su padre.

Son las adolescentes quienes continúan siendo las más perjudicadas cuando deciden no solo convivir con sus enamorados antes de salir bachiller u obtener una profesión, para luego enfrentar todo tipo de violencia sobre todo cuando deben enfrentar la manutención de sus hijos, además de encargarse de las labores domésticas en su hogar, en mucho de los casos con muy poco ingreso y con una total dependencia económica de los padres de sus hijos.

El Diario.