Bolivia entró al Grupo de Lima

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A través de sus redes sociales, la ministra de Relaciones Exteriores, Karen Longaric, confirmó ayer el ingreso del país al Grupo de Lima con miras a contribuir a que haya una solución “pacífica” y “constitucional” a la crisis en Venezuela.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia comunica el ingreso de Bolivia al Grupo de Lima. Así Bolivia contribuirá a lograr una solución pacífica, democrática y constitucional a la crisis en Venezuela, que debe ser guiada por el pueblo venezolano”, dice el comunicado socializado en las redes sociales.

El 8 de agosto de 2017, representantes de 14 países conformaron el Grupo de Lima, con el objetivo de dar seguimiento y buscar una salida pacífica a la crisis en Venezuela. Entre otras cosas, exige la liberación de los presos políticos, pide elecciones libres, ofrece ayuda humanitaria y critica la ruptura del orden institucional en el país sudamericano.

El Grupo de Lima es una alianza de países latinoamericanos que desconoce al Gobierno de Nicolás Maduro y apoya como presidente encargado al opositor Juan Guaidó.

El Gobierno de Evo Morales, aliado político de Maduro, fue crítico del Grupo de Lima, por lo que la decisión del Ejecutivo interino de Jeanine Áñez supone un nuevo giro en la política exterior boliviana.

El Gobierno transitorio, que el pasado 12 de diciembre cumplió un mes en el poder, ha tomado medidas como la ruptura de relaciones con el Ejecutivo de Maduro, con el argumento de que venezolanos vinculados con su embajada en La Paz estaban “atentando contra la seguridad interna” durante la reciente crisis en Bolivia.

Durante los disturbios a nivel nacional, provocados por grupos afines al Movimiento al Socialismo (MAS), que rechazaban la renuncia del expresidente Evo Morales, fueron arrestados varios extranjeros, entre cubanos, colombianos y venezolanos.

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, informó el 14 de noviembre, que en el departamento de Beni se capturó a cuatro venezolanos con uniforme de la policía de su país y armamento.

Las primeras investigaciones, dijo, dan cuenta de que estaban conspirando contra el actual Gobierno.

ACNUR

La semana pasada, la Cancillería boliviana anunció que una comisión conformada conjuntamente la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) analizará más de 200 solicitudes de refugio hechas en los últimos años a Bolivia por venezolanos que dejaron su país por razones políticas.

Las solicitudes, que no fueron atendidas por el Gobierno anterior, serán analizadas una por una y Acnur cubrirá los gastos económicos que demande la permanencia de quienes reciban el estatus de refugiado, según ha informado el ministerio boliviano de Exteriores.

En noviembre el Ejecutivo transitorio de Bolivia resolvió la salida del país de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) y anunció que se analiza también el retiro de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

REPERCUSIONES

El ministro de Relaciones Exteriores de Perú Gustavo Meza-Cuadra, coordinador del Grupo de Lima, aseguró en un comunicado en nombre de los Estados que lo integran, y dirigido a la canciller boliviana Karen Longaric Rodríguez, “la satisfacción de incorporar a Bolivia en los trabajos del Grupo, que tiene el objetivo de contribuir con una solución pacífica, democrática y constitucional a la crisis en Venezuela”.

El comunicado del canciller peruano agrega que esa salida pacífica debe ser “conducida por los propios venezolanos, a través de elecciones presidenciales libres, justas y transparentes”.

Julio Borges, comisionado presidencial para Asuntos Exteriores de Juan Guaidó, fue uno de los primeros en reaccionar a la adhesión boliviana al grupo y en su cuenta de Twitter dijo que esta incorporación “es un paso fundamental para fortalecer la lucha internacional por la democracia en Venezuela”.

Borges anunció además que “pronto visitaremos La Paz para consolidar relaciones con el Gobierno interino y continuar profundizando la presión contra Nicolás Maduro”.

El Diario.