Importación de combustibles cae 82%, TGN se beneficia, pero no las regiones

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Los principales productos de importación de Bolivia, el diésel y la gasolina, caen en 81% en valor y en 82% en volumen debido a la cuarentena en el país por la pandemia del coronavirus. Un experto anticipa que la menor compra del exterior sólo beneficiará al Tesoro General de la Nación (TGN), pero no a las regiones.

De acuerdo con el cuadro elaborado por la Cámara Nacional de Industria (CNI), con base en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre enero y mayo de este año las importaciones de gasolina y diésel disminuyeron a 80,2 millones de dólares, cuando en similar periodo de 2019 se registró 440 millones de dólares, lo que significa un 82% menos (ver gráfica).

Mientras que en el caso del volumen internado al país descendió de 573.473 toneladas métricas a 109.777 toneladas, en el periodo mencionado anteriormente, es decir un 81% menos.

La CNI señala que los combustibles son los principales productos de importación que realiza Bolivia. Por tanto, la disminución en el valor de las compras del exterior de gasolina y diésel generará una reducción en el subsidio a los carburantes.

También menciona que entre 2006 y 2019 Bolivia importó combustibles por un valor de 8.680 millones de dólares, de los cuales la internación hecha en 2006 se incrementó de 227 millones de dólares a 912 millones de dólares, es decir un aumento del 301%.

El investigador de la Fundación Jubileo Raúl Velásquez afirmó que si bien en los meses de abril y mayo de este año se han registrado una considerable disminución en la importación de combustibles, se debió porque el país ingresó en cuarentena rígida, por lo tanto, la demanda disminuyó al mínimo.

“Esto le permitió a YPFB mantener sus saldos de importaciones anteriores almacenados, por lo que los volúmenes importados fueron menores con relación a meses pasados. De acuerdo con la estimación realizada por Fundación Jubileo, y considerando los datos observados a mayo, se estima que este año el TGN podría alcanzar un ahorro de unos 300 millones de dólares por la internación de combustibles”, calculó.

Aunque también denotó que esto solo beneficia al TGN y no así a los subnacionales (municipios, gobernaciones y universidades), que son los que se verán afectados de manera significativa sus ingresos por concepto de regalías e Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) durante este segundo semestre.

Entretanto, el exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos mencionó que este año no se puede contar como un dato estadístico por la cuarentena en el que aún estamos, lo que hizo que el requerimiento del mercado interno caiga al mínimo.

“Si bien se va a generar un ahorro por la menor compra, pero habrá menores ingresos por la exportación de gas natural, pese a que los volúmenes están en buen nivel, pero los precios de gas en el tercer y cuarto trimestre estarán en un nivel bajo como repercusión de la caída del precio del petróleo. Entonces vamos a gastar menos, pero también vamos a recibir menos”, analizó Ríos.

Asimismo, el experto comparó que en los siguientes tres años, 2021-2023, se tendrá una balanza energética favorable de alrededor de 700 millones de dólares, pero el monto no se compara con los 4.500 millones de dólares registrados entre 2011 y 2014.

“La diferencia entre exportación e importación es que en los siguientes años habrá un superávit de 600 millones de dólares, pero que no llega al nivel de los años de bonanza, cuando eran 4.500 millones de dólares y si no recuperamos e intensificamos la exploración, dentro de siete años vamos a tener un déficit energético”, advirtió.

Pagina Siete.