La travesía de la enfermera en bicicleta en plena inundación

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Tras las intensas lluvias que durante las primeras horas de este lunes inundaron gran parte de la ciudad de Santa Cruz y alrededores, la fotografía de una enfermera que se transportaba en su bicicleta, en medio las aguas retornando de cumplir su trabajo frente a la pandemia del coronavirus, fue la imagen más viralizada en redes sociales de la región e incluso del país.

“Hubo algunas partes en las que el agua me llegó hasta la cintura, no tuve otra opción que cruzar como pude”, relató sobre el recorrido que hace regularmente para salvar vidas, la trabajadora en salud, Mary Luz Salazar, a la red Unitel, tras el mediodía.

Al iniciar este feriado, cuando la capital oriental fue fuertemente afectada por el anegamiento y concluía su odisea bajo la lluvia, al llegar a su casa, su familia la sorprendió relatándole, que su imagen con su bicicleta vadeando por entre la lluvia y las aguas ya se había viralizado en las redes sociales y por ello procedieron a tomarle otra imagen, ya dentro de la vivienda, junto a su medio de transporte.

Ella, hasta ese momento, no sabía del impacto de su sacrificada travesía, pues había desactivado su teléfono móvil para no dañarlo con el persistente aguacero.

“Seguimos mientras podamos y amemos nuestra profesión”, expresó la funcionaria sanitaria consultada por sus motivaciones en el programa Asuntos Centrales.

La enfermera detalló que la ruta que transita en la foto, es la única vía asfaltada para llegar a su domicilio y por eso siempre la ocupa.

Agregó que realiza el recorrido después del cumplimiento de sus horarios laborales de más de 12 horas y que últimamente trabajan 24 horas, durante la emergencia pandémica.

Mary Luz estimó que la persona que le tomó la foto valoró el esfuerzo, no solo de ella, sino de “todo el personal de salud, de tantas personas” que batallan en primera línea sacrificándose en la batalla contra el virus.

Contó que la bicicleta le pertenece a su padre quien también la usa para ir a trabajar y que la llama “Chuturubí”, (igual que el nombre dado a los microbuses del segundo anillo de la urbe oriental), por su velocidad. En su casa viven alrededor de 20 personas distribuidas en tres familias principales.

Ella también relató que atraviesa tres barrios extensos en una de las zonas más populosas de la urbe cruceña para cumplir su trabajo sanitario. Como el micro asignado recoge a muchas colegas suyas en zonas alejadas y demora bastante para llevarla, ella decidió adelantarse en bicicleta para llegar a su casa, aun bajo el temporal.

Salazar es la mayor de cuatro hermanos. Con su propio esfuerzo, y el de su padre taxista y su madre vendedora de abarrotes, estudió la carrera de Auxiliar de Enfermería.

La enfermera, cuya viral imagen demuestra que no se conforma, pues ahora está finalizando su segunda carrera Bioquímica y Farmacia -de manera virtual debido a la emergencia sanitaria- y es uno de los principales pilares económicos de su familia. Su sueño desde la infancia es también estudiar Medicina.

La enfermera aprovechó de pedir a la población que tenga paciencia, que no lleguen enojados ni molestos a los centros de salud para facilitar el combate a la pandemia. “Tengan amor, valoren el trabajo”, demandó.

Ponderó que a diferencia de lo que ocurre en otros centros de salud a ellos se les dotó de overoles, impermeables, gafas y cascos como implementos de bioseguridad. En las redes sociales, los internautas pidieron a las autoridades mejorar sus condiciones y agradecieron su sacrificio para trabajar; también destacaron la esperanza que representa en medio del azote pandémico y uno de ellos la valoró como “un ejemplo de vida comprometida”.

Consultada sobre las necesidades de los trabajadores de salud, la “heroína viral” señaló que en el Centro de Salud Vida y Esperanza, en el que sirve, muchos de los trabajadores salubristas fueron afectados con el nuevo coronavirus dificultando la atención. Por eso espera que les lleguen más ítems, puesto que ella, al igual que la mayoría de sus compañeras sanitarias, están solamente con contratos temporales.

El Diario