206 waskiris del área rural ganan becas para estudiar en la UMSA

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Desde hace más de tres semanas, 206 estudiantes, considerados los waskiris de las áreas rurales del departamento de La Paz, cambiaron su vida. Alteraron su rutina, despidieron a la familia y se mudaron de casa para iniciar una carrera universitaria.

Todos ellos tienen el sueño de estudiar y volver a su tierra en los próximos cinco años con un título universitario. Coinciden en que quieren poner en práctica todos los conocimientos que aprendan en las becas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

“Soy uno de los mejores alumnos  de Palos Blancos. Quiero estudiar ingeniería agronómica porque es una carrera muy requerida en mi municipio, donde   nos dedicamos a  la producción de frutas cítricas”, dice  John Huanca,  de  18 años. 

Según el joven, un ingeniero agrónomo puede evaluar el contexto, matar las plagas y hacer una buena producción. “Así podré ayudar al crecimiento de mi población, para que tengan buenos frutos y mejore la economía”, asegura Huanca. Él se mudó a la ciudad de El Alto y desde que se iniciaron sus clases en la UMSA viaja una hora y media de lunes a viernes. “Ahora debo madrugar más todavía”, comenta.

En un acto que se desarrolló ayer en el Paraninfo de la UMSA, se otorgó becas a los tres mejores estudiantes de 81 municipios del departamento de La Paz. Ahí se congregaron centenares de jóvenes de distintas regiones de La Paz, desde Achacachi hasta Guanay.

“Son beneficiarios y merecedores del ingreso directo a la universidad, para que opten a una de las 54 carreras que ofrecemos. Además del ingreso directo, les damos la beca comedor, el seguro médico, los eximimos de todo pago, también les damos un refuerzo en las carreras que ellos elijan”, dice Luis Montaño, jefe del instituto de desconcentración regional universitaria de la UMSA.

Según Montaño, las carreras más elegidas son las más clásicas: Derecho, Ingeniería Civil y Administración de Empresas.

Al igual que Huanca, Yajaira Laura, también quiere volver a su tierra: Mapiri, con el título universitario. “Quiero estudiar Ingeniería Petrolera, allá hay petróleo y yacimientos, quiero ir para realizar estudios”, explica. Ahora vive en una ladera de La Paz, junto a su hermana que también estudia.

Luego de ser elegidos, los estudiantes conocen de las características de todas las carreras de la UMSA. “Ellos han conocido la oferta académica de nuestra universidad. Lo han hecho a la libre elección, si hubiese alguna equivocación o arrepentimiento, posteriormente tienen la opción de cambiar carrera”, sostiene.

Este programa, que funciona desde 2006, ya benefició a cerca de 2.000 estudiantes. “La finalidad es que vuelvan a sus casas y contribuyan a la sociedad, también son potenciales para ocupar cargos altos en sus comunidades”, asegura.

De los beneficiados de este programa, un gran porcentaje aún estudia y hay varios egresados. “Los titulados son el 16%, pero consideramos que un 50% ya está egresado”, dice Montaño.

Uno de los ejemplos de éxito de este programa de becas es Jimmy Chipana, un joven de 21 años que en abril recibe su título de médico radiólogo de la facultad de Medicina. En 2015 obtuvo la beca que asigna la UMSA a los mejores estudiantes de los municipios de La Paz.

En 2015, Chipana dejó Luribay para trasladarse a un cuarto en la ciudad de El Alto. Se despidió del calor de su casa, de sus papás, aprendió a cocinar y se puso a trabajar. “Ha sido un cambio muy duro. Estaba solo, pero poco a poco me pude independizar, aprendí muchas cosas, es bueno no ser dependiente. Aprendí a conseguir y lograr muchas cosas por mis propios medios”, cuenta el flamante profesional.

Cuando Chipana llegó a la ciudad pasó de ser el mejor estudiante de Luribay a uno más de los miles que son parte de la UMSA. “En La Paz y en la UMSA, conocí a grandes profesionales y excelentes universitarios. Fue muy rudo, pero puse todo de mi parte para sacar buenas notas para competir con los mejores”, concluyó.