“Discúlpame, no fue mi intención hacerte daño”, mujer que le picó el ojo a un cajero por Bs 4 dice que el afectado no le responde

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María Susana Figueroa Paz mostró su arrepentimiento en las últimas horas mediante una carta pública por el incidente que protagonizó el pasado fin de semana en una hamburguesería de Santa Cruz de la Sierra. La mujer pinchó el ojo al cajero en el momento, que reclamaba 4 bolivianos de cambio.

“José María, discúlpame. No fue mi intención hacerte daño. A tu familia que se preocupó por ti, discúlpenme por favor”, dice parte del escrito que está dirigido al trabajador y a la opinión pública.

Aseguró que decidió hacerlo mediante una carta ante la imposibilidad de ubicarlo de manera personal para mostrarle su arrepentimiento. En las redes sociales Figueroa Paz es duramente cuestionada por su reacción en contra de Cuba.

“Quiero hacerles conocer que tal acción no me define ni representa como persona”, explica la mujer a quienes la critican por su reacción.

La carta completa que María Susana Figueroa Paz hizo llegar a José María Cuba y a la opinión pública.

A José María Cuba y la opinión pública:

Con una serie de emociones encontradas me dirijo con esta carta abierta al Sr. José María Cuba, sobre el incidente en el local de hamburguesas Santa María.

Después de este lamentable hecho y luego de una serie de fallidos intentos por comunicarme y conversar con el Sr. José María Cuba, decidí enviarle un mensaje vía WhatsApp, expresándole mis más sinceras disculpas y muestras de arrepentimiento por el incidente sucedido con su persona y sobre todo ayudarlo con todo lo relacionado a su salud y su pronta recuperación.

Lastimosamente, no tuve respuesta alguna de su parte y fue la motivación para hacer llegar formalmente mis disculpas hacia su persona.

Además al pueblo boliviano, por el cual fui juzgada, procesada y sentenciada sin saber un poco más de lo que se puede ver en el vídeo que circuló en las redes sociales. Quiero hacerles conocer que tal acción no me define ni representa como persona. Ésta reacción que tuve, bajo ninguna circunstancia la justifico; A pesar de haber sido la consecuencia de un mal día, nunca tuve la intención de lastimarlo, fue un intento de señalarlo sin medir la distancia de su rostro, lo que dió como resultado un daño en su área ocular.

Así mismo, en el altercado sucedido, no vertí ni expresé ningún tipo de palabras discriminadoras que pudieran mellar la dignidad de él como hombre, ser humano, pero sobre todo como trabajador.

José María, discúlpame! No fue mi intención hacerte daño. A tu familia que se preocupó por ti, discúlpenme por favor.

Les pido de corazón; a mi familia, amigos y al pueblo boliviano, que acepten mis sinceras disculpas. Errar es de humanos, perdonar es divino, rectificar es de sabios.

Con Dios como testigo y con el corazón en la mano, atentamente:

María Susana Figueroa Paz.
El Deber