Oposición reedita el «tráfico político» como práctica para encarar comicios y ocupar espacios de poder

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La oposición boliviana ha reeditado el «tráfico político» en la carrera para las elecciones generales, afirmó el martes el diputado oficialista David Ramos y señaló que, ante la falta de unidad para enfrentar al presidente Evo Morales, los partidos de la derecha recurrieron a alianzas que detonaron conflictos internos debido a la confrontación por espacios de poder.

«La oposición siempre con la misma práctica, ese es el mecanismo que utilizaron en la oposición en el pasado para la toma de decisiones», dijo al cuestionar el discurso de transparencia y honestidad de los candidatos opositores.

Ramos se refirió al senador Edwin Rodríguez, de Unidad Demócrata (UD), como una muestra de los «acuerdos» políticos y económicos que se tejieron en la oposición, al recordar que el excandidato a la Vicepresidencia y acompañante de Óscar Ortiz, por la fórmula Bolivia Dice No (BDN), fue acusado de traicionarlo y venderse a los intereses de Comunidad Ciudadana (CC), de Carlos Mesa.

«Edwin Rodríguez ha sido diputado por el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionario), está más de 20 años en el neoliberalismo (…), es un personaje que ha estado siempre ligado con esta clase de acciones que tienen que ver con traficar con la política», sustentó Ramos.

A su juicio, la historia se repite porque el pueblo se enfrentará en las urnas a políticos que fueron parte de las coaliciones de gobierno (1985-2003), que formaron el MIR, Acción Democrática Nacionalista (ADN), el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Unidad Cívica Solidaridad (UCS) y el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), entre otros.

«Ese es el elemento negativo que tenemos de los opositores del otrora neoliberalismo y hoy nuevamente esa vieja práctica de hacer política quiere reditar en esta coyuntura», advirtió el legislador del MAS.

La oposición boliviana se dividió en ocho frentes para enfrentar en los comicios del 20 de octubre a Morales, candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS); el expresidente Carlos Mesa, de la alianza CC, aparece como el favorito entre los opositores, pero con una estructura y sigla partidaria prestada, del FRI.

No obstante, el supuesto pago de 1,2 millones de dólares del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada a Mesa, para sellar una alianza en las elecciones de 2002, entre otras denuncias por supuesta corrupción y enriquecimiento ilícito, erosionaron la figura del candidato presidencial del Comunidad Ciudadana.

Mesa se habría beneficiado también con 100.000 dólares mensuales de los denominados gastos reservados cuando gobernó junto a Sánchez de Lozada, pero, además, usó 4,5 millones de dólares en gastos de representación durante su gobierno (2003-2005).

Ramos recordó que en el periodo de las coaliciones de gobierno «circulaban maletines negros» y «de dónde venían los maletines, por supuesto que eran de los gastos reservados, pero también circulaba el tráfico de influencias y hoy nuevamente los mismos personajes del pasado» quieren volver, puntualizó.

Por su parte y entre otras denuncias, la diputada opositora Norma Piérola denunció que el medico evangelista coreano-boliviano Chi Hyun Chung pagó 100.000 dólares al presidente del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Luis Ayllón, para ser candidato presidencial en sustitución del expresidente Jaime Paz Zamora.

«El pueblo boliviano no se va a dejar sorprender con esta clase de posturas y esa es la razón fundamental para que la popularidad de los opositores cada día se vaya al pique, cada día se desploma, porque no le garantizan ni transparencia ni idoneidad», remarcó el diputado del MAS.

rm/rsl ABI