Transgénicos generan apoyo y rechazo

La autorización para pruebas de nuevas semillas transgénicas, aumentó el debate sobre el uso o no de las mismas en el sector agropecuario, una parte de los agropecuarios del oriente respaldan el decreto aprobado por la Presidenta Jeanine Añez, mientras que otro sector rechaza la misma.

En ese contexto, 14 mil firmas ciudadanas y 300 organizaciones civiles rechazan los Decretos Supremos 4232 y 4238 firmados por Jeanine Añez, así como el Decreto Supremo 3874 firmado por Evo Morales, por atentar contra el derecho humano a la alimentación de los bolivianos, al permitir la introducción de eventos transgénicos al país.

En una Carta Abierta y un Pronunciamiento Nacional entregados el lunes 18 en el Palacio de Gobierno, organizaciones de productores, organizaciones de la sociedad civil, asociaciones, consumidores, instituciones, colegios de profesionales, organizaciones campesinas e indígenas y colectivos urbanos que promueven el consumo de alimentos saludables en Bolivia señalan que estos decretos son inconstitucionales por saltar las siguientes normas: la Constitución Política del Estado, Ley 300: Ley Marco de la Madre Tierra y desarrollo Integral para Vivir Bien, Protocolo de Cartagena, Ley 622 de alimentación escolar, Ley 071 de Derechos de la Madre Tierra, Ley 144 de Revolución Productiva, Ley 2452 y 2735 de etiquetado de OGM (Organismos Genéticamente Modificados) en Bolivia entre otras más.

Argumentan que el uso de eventos transgénicos para maíz, soya, caña de azúcar, algodón y trigo provocarán un aumento exponencial del uso de agroquímicos, debido a que los transgénicos están ligados al uso de éstos.

En casos presentados en Argentina, Estados Unidos y Francia, por ejemplo, se muestran evidencias científicas que indican que el uso de agroquímicos afecta negativamente al medioambiente (suelo, agua y aire), la salud humana (afecta al sistema inmunológico) y la biodiversidad. Al mismo tiempo advierten que el Estado boliviano no ha hecho investigaciones serias e independientes sobre estos impactos, escuchando solo a los sectores empresariales y no a la sociedad civil.

Mientras tanto la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), así como organizaciones campesinas que trabajan con la agroindustria, los productores de leche, de ganado porcino y vacuno, expresaron su apoyo, ya que la decisión beneficiará a la productividad y a la seguridad alimentaria.

Mientras tanto, el occidente espera el respaldo de las autoridades nacionales para fomentar y aumentar la agricultura familiar y orgánica, que ocupa apenas el 2% de toda la producción nacional.

El Diario

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