Violaciones grupales, conducta que no debe naturalizarse

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En una violación grupal dos factores están relacionados: el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y la comisión de delito por los victimadores; en todas las investigaciones, los hechos tienden a ser naturalizados por las familias de los sindicados y la justicia; además de generar traumas psicológicos en la víctima (en caso de no haber perdido la vida) y también en sus allegados; explicó el psicólogo Mirko Terán, a EL DIARIO.

En Santa Cruz y El Alto, desde el pasado año, se registran casos de exagerada violencia sexual contra adolescentes. La violación grupal es un extremo que deriva en secuelas irreversibles en la conducta de la víctima, si esta no recibe tratamientos psicólogos de forma permanente.

“El consumo de alcohol en adolescentes y jóvenes se convierte en un problema social, por lo que se debe realizar trabajos de forma continua, en este proceso es la familia la que debe modificar sus hábitos de conducta y dejar de naturalizar la ingesta de alcohol, como algo social. Asimismo el barrio también debe asumir acciones ante excesivo consumo de bebidas alcohólicas en adolescentes, aspecto que debe ocasionar que se realicen campañas de prevención”, estableció.

Las políticas de prevención para Terán tiene la finalidad de reducir el alto consumo de bebidas alcohólicas y de drogas por parte de jóvenes, quienes suelen tener esta ingesta de alcohol como su principal actividad. “Lastimosamente en nuestro contexto se ha naturalizado el consumo, eso es un elemento central de la familia y la sociedad, donde ve permisible el consumo de alcohol a muy temprana edad que al final termina en la comisión de delitos de orden sexual”.

Para Terán, el consumo de bebidas alcohólicas nuevamente es visto como un desinhibidor en las conquistas de pareja y ante la pérdida de habilidades para conseguir pareja, usan este elemento como el factor de la comisión de delitos de orden sexual.

VÍCTIMA

En el ámbito psicológico, las violaciones a mujeres, adolescentes y menores siempre generan una secuela de traumas que influyen desde reacciones inmediatas como temor, aislamiento y pesadillas hasta conductas asexuadas como asumir la prostitución como una acción natural.

“En el caso de las violaciones grupales la víctima enfrenta mayores traumas, “son muy graves, la violación por si sola es un afronte fuerte; similar a soportar, por ejemplo, la muerte de un padre. La víctima debe ser tratada psicológicamente para reponerse de ese avasallamiento, no solo realizado al espacio de su cuerpo, sino lo que representa su sexualidad, donde en vez de decidir ella con quién compartir, termina forzada hasta consumar el hecho”, explicó.

A partir de ese evento violento, la conducta de la persona puede llegar a modificarse drásticamente, desde evitar el contacto con varones, aunque no tengan la acción agresiva, (pero el miedo influye en el aislamiento y hasta el suicidio) o tener conductas sexualizadas como elegir relacionarse con malas compañías y llegar a niveles de prostitución.

“El miedo, sueños y pesadillas, producto de ese evento, será una reacción post trauma, pero las conductas de la víctima se prolongan de por vida, mucho más si ellas no reciben una terápia psicológica continua”, agregó el profesional.

IMPUNIDAD A LOS AGRESORES

Socialmente, los casos de violación grupal, al no tener sentencias judiciales inmediatas o quedar en libertad los agresores, no solo revictimizan a las adolescentes, si no que influyen a que los que incurren en este tipo de delito asuman conductas que dañan a la sociedad.

Los familiares de los agresores, en la mayoría de los casos, pretenden liberar los que cometieron la violación o fueron cómplices del delito; “son los padres irresponsables quienes no permiten que sus hijos asuman el delito; buscan desplazar los hechos negando cargos y naturalizando el agresión. El amor de padre consiste en educar y no en socapar”, dijo el psicólogo.

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) de Montero, Marcelo Flores, en marzo dio a conocer que en el municipio de Minero, del departamento de Santa Cruz, se reportó un caso de violación grupal. La víctima es una adolescente de 15 años, que supuestamente fue vejada por seis personas, de los cuales dos fueron aprehendidos.

El Diario.