Carencias hospitalarias perjudican en Pediatría

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En el hospital Municipal Boliviano Holandés, el director del Servicio de Pediatría, Jorge Fernández, dio a conocer que las carencias hospitalarias, como insumos y sobre todo medicamentos destinados a las Infecciones Respiratorias Agudas (IRAS) y neumonías no pueden ser suministrados por la falta de la entrega de los mismos por parte del Municipio.

En mucho casos, los pacientes están siendo transferidos de otros centros de salud, que corresponden a otros distritos, “Pero en lo que estamos tropezando y enfrentamos mucha dificultad es en los medicamentos, inclusive para patologías respiratorias, que deben ser suministradas porque responden a la estación, ante el aumento de los cuadros epidemiológicos de las IRAS que surge al ingreso de esta estación de invierno, donde el 75 a 80% se trata de pacientes con patologías de neumonías e infecciones respiratorias, de toda índole y sobre todo en menores de edad”, añadió.

El medicamento más requerido y que hace más de un año no hace entrega el Municipio al Hospital Boliviano Holandés es identificado como Penicilina Sódica, “no contamos con ese tratamiento de primera línea que deben ser suministrado en niños que presentan cuadros de neumonía, por lo que la población que acude al centro de salud, debe invertir de su dinero para poder comprar dicho medicamento que pueda ser suministrado a los menores, antes de que se compliquen los cuadros de neumonía”, explicó Fernández.

Si bien, la instancia responsable que debe realizar la coordinación con la dirección médica y hacer la entrega de la Penicilina Sódica, es el Municipio, además de otros medicamentos que ya se terminaron, los cuales no están siendo repuestos por el Ejecutivo edil, como resultado de aplicar un proceso burocrático en la entrega de medicamentos, aspecto que genera dificultades al momento de atender cerca de 80 pacientes sobre todo en emergencia pediátrica o llegan con trasferencia para su internación.

Una de las características de los centros de salud, es que los mismos requieren de calefones o estufas con el propósito de poder permitir una adecuada rehabilitación de los menores de edad, quienes no solo pasan por emergencia pediátrica, sino deben ser internados en temporada de invierno, al presentarse cuadros de IRAS y neumonías graves.

En el Hospital Municipal, dichos equipos no recibieron el mantenimiento que se requiere por parte de la Alcaldía, aspecto que pone en alerta al centro de salud, porque los meses más “crudos” de invierno se presentan en junio, julio y agosto, donde los menores podrían quedar afectados ante la carencia de dichos equipos que permiten mantener mejor los ambientes en beneficio de infantes internados.

“Lamentablemente, en invierno es cuando se siente mucho más el frío y nuestras estufas de gas no funcionan, no recibieron mantenimiento y solo tenemos estufas de corriente, pero no abastece para los espacios donde están internados los niños”, añadió.

El hospital contaba con cinco estufas a gas y desde su compra a la fecha no recibieron ningún mantenimiento, por lo que solo funciona una estufa con dificultades, razón por la que tuvieron que comprar una estufa pequeña que no abastece a los diferentes ambientes donde deben ser internados más de 32 menores.

Uno de los términos que suele ser utilizado en centros de salud públicos, cuando se hace referencia a las internaciones, es que siempre el centro de salud es catalogado como “cama caliente”, porque ni bien es dado de alta un paciente, a la media hora nuevamente esa cama está siendo ocupada por otro interno.

“Los que más llegan a ser internados por esta temporada son los pacientes menores de uno a dos años de edad, en muchos de los casos con patologías de neumonías e IRAS, bronquiolitis, cuadros de bronco-obstrucción, bronconeumonía, laringitis son los que más llegan. Mientras que los casos de violencia intrafamiliar, violaciones a adolescentes por esta temporada si bien redujeron los casos, se presentaron en los pasados meses.”, añadió Fernández.

En consulta externa, los menores que llegan a ser atendidos por mes son de 400 casos y los internados, suelen ser entre 78 a 105, tomando en cuenta que solo existen 32 camas para la internación y en algunos casos las mismas son ocupadas entre tres a cuatro días, respondiendo a la lógica de ser un hospital “cama caliente”.

El Diario.