«Hay jurisprudencia para que Jeanine Añez ascienda a los militares por decreto»

El proceso para que el Senado apruebe los ascensos en las Fuerzas Armadas se encuentra entre denuncias ante la justicia, advertencias militares y retrasos. La Cámara Alta, cuya mayoría es del Movimiento Al Socialismo (MAS), no formaliza este procedimiento hasta la fecha, por lo que el Ejecutivo denunció a esta instancia por dilatar algo que, en otras gestiones, era automático.

El director jurídico del Ministerio de Defensa Raúl López Gonzáles considera que a pesar de que se espera una mera “formalidad” del Senado, porque los ascensos ya fueron aprobados por el Tribunal de Personal de las FFAA, la falta de ese trámite en el Legislativo deriva en una serie de consecuencias, desde el retraso en los incrementos salariales de los oficiales que ya debían tener un nuevo grado hasta problemas administrativos.

La presidenta de la Cámara de Senadores Eva Copa aseguró que no hay retrasos en la aprobación de la lista de ascensos y que su despacho hará cumplir lo que dicta la Carta Magna. Pidió a las Fuerzas Armadas que respeten la independencia de poderes ante una advertencia del alto mando.

El asesor jurídico del Ministerio de Defensa conversó con Página Siete y aseguró que no sería la primera vez que el Presidente o Presidenta tome la rienda y ascienda a los militares por decreto, aunque el antecedente de esta acción está en los gobiernos de facto.

¿Cuántos meses llevan las Fuerzas Armadas sin recibir los ascensos del Legislativo?

Esto data desde el 20 de enero, cuando fue la primera oportunidad en la que el Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas eleva, vía el Ministerio de Defensa, a consideración la lista de los generales, contraalmirantes, almirantes y generales de fuerza para que sean promovidos al grado inmediato superior, en función a un análisis y calificación que hace el Tribunal Superior de Personal de la institución.

La finalidad formal que se tiene es que una vez que se reciba la lista, ellos (la Cámara de Senadores) deben ratificar la lista o las designaciones de los candidatos. El tema es que aquí ha surgido un tema de observaciones que están más allá de las competencias que tienen los asambleístas.

No son las personas más propicias para saber cuál ha sido el desenvolvimiento y desarrollo de toda una vida profesional de los señores oficiales. Ellos atraviesan por una serie de requisitos, cursos de capacitación en sus respectivas fuerzas y es por eso que los oficiales, a lo largo de su carrera -si bien pertenecen a la misma promoción o incluso en el seno de su propia camada o tanda- no tienen la misma promoción que el otro, tienen una orden de mérito, que en las FFAA se denomina antigüedad.

Entonces, desde el momento en que se reciben como oficiales, a lo largo de toda su carrera esa su antigüedad o se va manteniendo o se va modificando en función de la puntuación que ellos van haciendo a lo largo de toda su carrera profesional, llamemos cursos de formación, felicitaciones si ha sido abanderado, una profesión adicional, todo eso está en función de los requisitos.

Entonces (la Asamblea) menos puede tratar de inmiscuirse, de modificar o alterar toda una carrera de un profesional que está avalada y documentada.

¿Esa tanda que tiene que ascender para obtener el más alto grado es la que ahora forma parte del Alto Mando Militar?

Correcto. Por ejemplo, el comandante en Jefe y jefe del Estado Mayor son designados por la capitana general, es decir por la Presidenta. El único requisito que ellos deben cumplir es ser generales de División, pero este ascenso se da automáticamente cuando, en este caso, la Presidenta los nombra en esos cargos. Esa es la única designación política dentro de la institución. Es decir, al ser designado comandante en Jefe, ese cargo automáticamente lo habilita a que sea merecedor de una cuarta estrella, el grado de general de fuerza.

Ese ascenso es ipso facto, ese grado le da el cargo que ostenta que es algo que no se ha dado aún, porque -por lo general- en una sola resolución camaral (de la Cámara de Senadores) tiene que estar ese ascenso.

Es decir que el comandante Sergio Orellana sigue siendo un general de División.

Sí, y debería haber sido general de División desde noviembre del año pasado. Eso no se cumple por esta formalización, porque en enero se debió haber formalizado conjuntamente con los coroneles flamantes que iban a ascender a generales y sucesivamente los otros oficiales.

Los militares piensan que esta decisión del Senado es parte de una reacción revanchista del MAS por los sucesos de noviembre, cuando el entonces alto mando pidió a Evo Morales que renuncie. ¿Eso piensan también los jefes militares?

Todo el comportamiento y desarrollo de situaciones que se han venido dando, evidentemente lleva a sentir de una manera susceptible a lo que usted menciona, porque se ha cumplido el procedimiento como se han venido cumpliendo siempre en los últimos años. Es algo automático de todos los años.

¿Nunca hubo un retraso así?

Nunca. Si bien hubo retrasos, han sido comprensibles, considerables, pero nunca uno de cinco o seis meses prácticamente con un retraso injustificado.

¿Qué razones dan los asambleístas para no dar curso?

Manifiestan que hay algunos jefes que han recurrido a la justicia pidiendo que a través de la vía constitucional, con recursos de amparo, se revise y se califique su puntuación. No es el camino adecuado porque dentro de las FFAA existe la vía para atender esos reclamos y también las instancias. Para empezar, ¿quiénes ascienden? Los que se han mantenido entre los 10 o 15 primeros de cada curso, por ende, los 10 primeros de cajón serán quienes presenten su carpetas respectivas para que se proceda a revisar las mismas. Ahora hay muchos que no lo hacen por decisión personal y automáticamente se habilita al que le sigue. Se respeta mucho la antigüedad jerárquica dentro de cada promoción porque, si bien hay coroneles de una misma promoción, hay uno que es el número uno y otro el número 15. Generalmente, los reclamos de los oficiales han sido de quienes nunca han estado punteados dentro de los primeros 10 o 12 primeros de su curso. Han venido a reclamar circunstancias a lo largo de su carrera profesional que en su momento debieron haber reclamado.

¿Estos reclamos son de los que hablan los senadores?

Se han agarrado de esos aspectos. La justicia vio algunos casos y dijo que algunas carpetas sean revisadas otra vez, pero donde corresponde que es en el Tribunal de Personal así lo han hecho y allí ratificaron su calificación o se han dado cuenta que habían sido sobrecalificados, en algunos casos.

¿Qué otros aspectos cuestiona el MAS?

Un primer cuestionamiento que hicieron es decir por qué el comandante en Jefe, siendo comandante de División, es comandante. Mire lo irrisoria de la pregunta que nos hacen. Cabalmente, es porque ellos son los que no quieren hacer el trámite. Orellana no necesita la aprobación de nadie, al haber sido posesionado por la capitana general (Jeanine Añez), automáticamente es merecedor al grado.

¿No afecta esto el hecho de que Orellan fue nombrado comandante en plena crisis social y política, el año pasado?

No, no afecta porque el Alto Mando pasó por una remoción, se cambia y el que viene es automáticamente merecedor. Puede que esté en el cargo dos o tres meses, pero es merecedor.

¿Entonces tanto el Ejecutivo como las FFAA creen que esta decisión del Legislativo es una venganza política?

No les ha costado mucho llegar a esa conclusión, porque no hay una justificación. Hace un mes atrás el Ministerio de la Presidencia interpuso una acción de cumplimiento contra la Comisión de Defensa de la Cámara de Senadores. Ha sido grande la sorpresa que cuando fueron a la audiencia, los asambleístas se han descargado, han sacado su reglamento y documento, y dijeron que tienen 48 horas para emitir un informe y lo presentaron. Dijeron que cumplieron. La justicia les ha dado la razón, pero esto nos ha terminado de corroborar que la persona que no quiere atender el tema y que ha encajonado el expediente es la presidenta Copa.

Eva Copa se mantiene firme en su posición y les pidió que respete la independencia de poderes, entre otras afirmaciones.

Lo manifestó públicamente, que ella tiene otras cosas más importantes que tratar este tema. Es una animadversión manifiesta y lo dijo públicamente.

¿Cuál es, para ustedes, la verdadera importancia de que el Senado formalice los ascensos?

Yo pienso que ya ninguna, en un criterio muy personal. Pero lamentablemente yo no soy militar, no estoy en función de mando ni de comando, pero los militares, muy respetuosos como lo han venido siendo hasta el momento de su propia norma de su jerarquía, de su reglamentación y de la Constitución, han seguido todos los pasos procedimentales. Eso no está libre de que su capitana general, que es la Presidenta, pueda tomar una determinación en cualquier momento.

¿Cómo afecta este retraso a los oficiales de las FFAA?

No se puede seguir postergando un derecho legítimo e individual. Se ha privado a una persona seis meses de percibir un incremento salarial, empezaremos por ahí. Ese es un derecho que uno se lo ha ganado a lo largo de su carrera y una desatención no puede perjudicarlo en lo personal. Un coronel que debió haber sido general.

Por ejemplo, el comandante actual del Colegio Militar es el primero de su promoción, es un general de cajón, desde que salió de cadete. Ha llegado a sus 28 años de profesión siendo el primero y en este momento, por una decisión política, se lo está perjudicando de un beneficio, primero de ostentar el grado que le corresponde y de no gozar de los beneficios y prerrogativas que le da ese su grado, su incremento salarial. Y también le afectará en su cotización el día que tenga que tramitar su jubilación de acá a tres o cuatro años, eso no es correcto.

Asimismo, hay un problema en el plano administrativo y de competencia. Hay militares que están fungiendo en un determinado cargo como, por ejemplo, un “jefe de Departamento” que sigue como coronel debiendo ser general y está firmando documentos y resoluciones que hacen al cotidiano vivir de las normas castrenses y militares, que el día de mañana cualquier acción “legaloide” se las pueden impugnar y lo que le digo se dará en poco tiempo.

¿Otorgar el ascenso por decreto es constitucional?

No sería la primera vez que se ascienda a algunos generales por decreto, aunque era una usanza o costumbre muy usual en la época de gobiernos de facto que creímos nosotros haber superado con el pasar del tiempo, especialmente con una conducta democrática que han mostrado las FFAA hace más de 30 años. Sin embargo, es un resorte constitucional que también tiene una Presidenta o un Presidente.

¿Tiene una base legal?

Tiene base legal, tiene jurisprudencia. Ahora, evidentemente está muy casado a una época histórica que evidentemente puede levantar ciertas susceptibilidades que es objeto de un análisis que se viene realizando y que también es uno de los motivos por los cuales se viene agotando las instancias, el diálogo y recurrir nuevamente a todos los mecanismos legales y administrativos antes de llegar a ello. Se trata de un simple formalismo, es una investidura porque el requisito ha sido cumplido y no se debería esperar más tiempo.

¿Qué piensan hacer ahora?, ¿cuánto tiempo más esperarán hasta recurrir al decreto?

No lo sé, eso ya escapa de mi apreciación. Yo asesoro en el ámbito legal al Ministerio de Defensa. Ahora hay abogados también en este momento con seguridad que están haciendo un análisis, que pertenecen al cuerpo jurídico militar que son los asesores de las tres fuerzas de las Fuerzas Armadas.

Pagina Siete

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