180 venezolanos rechazados en Chile buscan visa en La Paz

Al menos 180 venezolanos migrantes, que no lograron ingresar a Chile “por falta de visa democrática”, arribaron el fin de semana a La Paz, donde realizan sus trámites para volver a intentar su ingreso por el país vecino.

Los ciudadanos contaron que se dirigían al vecino país para encontrar “mejores condiciones de vida” ante “la crisis” económica que atraviesa Venezuela.

De acuerdo con los entrevistados, varios grupos de venezolanos llegaron el 20 de junio a la población fronteriza de Pisiga (Oruro), con el fin de ingresar a Chile. “Pero en la frontera nos impidieron, porque nos pidieron documentos de visa y nosotros no los teníamos. Nos comentaron que no lo solicitaban”, contó una de las migrantes, quien pidió dejar en reserva su nombre.

La venezolana agregó: “Éramos, aproximadamente, 200 venezolanos que estábamos en esa frontera sin poder pasar a Chile y tuvimos que dormir esa noche en los buses donde viajábamos e hizo mucho frío. Aquello nos entristece, porque hay niños y mujeres embarazadas”.

Otra de sus compatriotas, Eliana P., relató que después de esa noche, pasaron una semana en la frontera. “Llegó la Pastoral de Movilidad Humana, quienes nos ayudaron con alojamiento y comida por una semana. De no haber sido así, hubiéramos muerto de frío y de hambre”, afirmó la entrevistada.

Los venezolanos contaron que, entre el pasado viernes y sábado, fueron trasladados a La Paz. “Llegamos como 180 personas. Nos trajeron para que podamos tramitar nuestras visas y seguir nuestro destino”, dijo la entrevistada.

Los inmigrantes están alojados en dos recintos de La Paz. “Ellos necesitan ayuda”, dijo Emilio Guerra, miembros de la comunidad venezolana en Bolivia.

Página Siete llamó a Migración con el fin de conocer su postura sobre la llegada de los venezolanos. No obstante, no se tuvo éxito en el cometido.

“Hace un año que no veo a mis hijos”

Una de las venezolanas migrantes que llegó a La Paz, quien pidió mantener en reserva su nombre, contó que hace un año salió de su país para trabajar y dar de comer a sus hijos. “Venezuela está tan mal, que no alcanza un sueldo para comer. Estuve antes por Colombia y luego por Perú, donde no me fue tan bien, por eso quería ir a Chile para ganar más dinero”, dijo.

“En Colombia sólo tenía para comer”

Eliana P., migrante venezolana, relató que antes de llegar a Pisiga, trabajó por seis meses en Colombia, junto con su esposo. “Sólo ganábamos para comer y pagar nuestro alojamiento y no teníamos para mandar dinero a nuestra familia. Mi abuelo está con cáncer y no pude ayudarlo, por eso pensamos irnos hacia Chile, donde nos dijeron que nos iría mejor”, expresó.

“Los migrantes no ganamos mucho”

Reinier G. dijo que constató que los migrantes no tienen muchas oportunidades. “No tenemos las posibilidades de ganar mucho, por nuestra documentación, por nuestra nacionalidad. Lo primordial es tratar de mantenerse a uno y a la familia. Estuve trabajando seis meses de mesero en Colombia y 11 meses de lavandero en Lima, Perú. Quise ir a Chile”, relató.

“Emprendí el viaje por mis hijos”

Kerin D. contó que tuvo que salir de su país y dejar a sus hijos con su hermana, quien vive en Bogotá. Su plan es que mientras ella viaja en busca de un trabajo, su familiar cuide a sus pequeños. “El 10 de junio pasé por Bogotá a dejar a mis hijos, para yo primero hacer el viaje (a Chile) y luego ver cómo está la situación y, luego, llevármelos a mis hijos”, expresó.

Pagina Siete