Vecinos de zona Ballivián en alerta por ola de robos

2

El robo de celulares a transeúntes, universitarias y trabajadores de oficina es una constante en la zona Ballivián, especialmente en las paradas de minibuses o cerca de los teleféricos.

Contestar el teléfono en vía pública es más arriesgado que mostrar dinero, existe mayor posibilidad de que alguna personas dedicada al robo de celulares aproveche el momento de la conversación, para lograr arrebatar el equipo móvil y salir huyendo, mientras su acompañante busca golpear a la víctima, para que esta no pida auxilio y menos opten por perseguir a sus atracadores.

Este modo de operar es una constante no solo en la Ballivián, sino sobre todo en las paradas de minibuses o a la llegada de personas por el sistema de cable (teleféricos), donde la presencia de efectivos policiales es nula y la posibilidad de ser auxiliada de forma inmediata solo depende de la voluntad de los transeúntes, vecinos y comerciantes, quienes en algunos casos por temor a represalias evitar involucrarse en los hechos de robo.

En la mañana de ayer una universitaria de la UPEA solicitó el auxilio de los vecinos para poder atrapar no solo al ladrón que sustrajo su celular de sus manos, en el momento en que ella contestaba una llamada telefónica, sino que un segundo cómplice llegó a golpearla para evitar que ella se defienda del ilícito.

«El recibir la llamada a su celular, fue el momento en que ella presta atención al equipo tecnológico, sin percatarse que estaba siendo atentamente seguida por dos delincuentes, uno de ellos sin perder más tiempo sustrae de sus manos el celular, mientras que el segundo cómplice el robo golpea a la víctima con la finalidad de reducirla. Pero fueron sus gritos los que alertaron a los transeúntes y vecinos que lograron detener a uno de los delincuentes», explicó el Director de Delitos Económicos y Financieros, oficial Limbert Coca.

Uno de los vecinos fue quien interviene y aprende a uno de los implicados quien fue remitido ante el Ministerio Público, para su audiencia cautelar, bajo los cargos de robo agravado.

En tanto los vecinos dan cuenta de los riesgos que surgen a raíz de no tener presencia policial y menos la posibilidad de lograr evitar los robos y sustracciones sobre todo de celulares.

«Es el colmo que seamos los vecinos, los transeúntes los que tengamos que intervenir en estos hechos de robo, ante la carencia de funcionarios policiales, lastimosamente el Municipio y estas instancias policiales, solo se dan por satisfechos que esta ciudad debe estar cubierta por cámaras de seguridad, pero que estas no intimidan y menos evita los hechos de robo. Ahora se convierte en gran peligro, contestar una llamada, hablar por celular y ni pensar de estar viendo imágenes de las redes sociales o chateando, porque en menos de segundos, los ladrones se aproximan de forma suspensiva para arrebatar de las manos de sus víctimas el equipo tecnológico o las mochilas. No siendo suficiente la agresión que uno sufre, existen sus cómplices que por lo general buscan distraer, golpear o confundir a las víctimas de robo», lamentó uno de los vecinos de la zona.

El Diario.